Organización de la masonería

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La masonería operativa comprendía tres grados esenciales: aprendiz, compañero y maestro. En el siglo XII se formó el gremio o guildas de constructores.

Para ser aceptado en una guilda, un niño debía haber cumplido once o doce años, la entrada era más fácil si tenía un pariente perteneciente al gremio. Una vez aceptado el aspirante comenzaba un aprendizaje de un mínimo de cinco años con un maestro cortador de piedra quién le proporcionaba además de entrenamiento en el oficio, alojamiento y comida, los aprendices con un sentido artístico eran estimulados a ser talladores o escultores en piedra lo que significaba un pago adicional ya fuera en dinero, comida o en raciones de vino. El delantal del aprendiz estaba hecho con piel de cordero, blanca, símbolo de inocencia, y debía llevar el reborde levantado (pues no sabía todavía trabajar) a fin de protegerse.

Los aprendices que habían completado su entrenamiento pasaban a ser oficiales o compañeros y podían ejercer el oficio en otras ciudades con otros maestros, teniendo la posibilidad de elegir su trabajo y aspirar a mejores sueldos. El compañero, se podría decir alegóricamente que es el obrero cualificado. Mientras el aprendiz trabaja con el reborde de su delantal levantado, pues todavía estaba en fase de aprender el oficio, el compañero llevaba un delantal cuyo reborde estaba bajo (sin levantar).
Un oficial que ya había adquirido suficiente experiencia podía aspirar a ser un maestro, para lo cual debía pasar un rígido examen ante los miembros de la guilda a los cuales presentaba una obra maestra para poder ser aceptados. El nuevo maestro podía establecerse por su cuenta y tomar aprendices completándose así el ciclo.

Al realizar una construcción importante, toda la organización del trabajo estaba a cargo de un maestro masón, que funcionaba en múltiples funciones: arquitecto, administrador, contratista y supervisor técnico. Él diseñaba los moldes o plantillas usados para cortar las piedras para los intrincados diseños de puertas, ventanas, arcos y bóvedas. Él diseñaba por si mismo el edificio, usualmente copiando sus elementos de edificios en los que trabajó anteriormente, dibujando generalmente sus planos en pergaminos. Como administrador llevaba las cuentas, contrataba y despedía al personal y se preocupaba de conseguir los materiales. Como supervisor el estaba siempre presente en la obra para tomar las decisiones cuando era necesario, en los grandes proyectos era asistido por maestros de menor rango.
La escuela masónica del Rito Escocés Antiguo y Aceptado es el más extendido e influyente en el mundo, tiene 33 grados, que no se establecieron de una vez sino que fueron apareciendo en épocas diferentes como pensamientos e ideas que iban gradualmente desarrollándose.

El numero de estos varia según los sistemas o Ritos (el Rito Escocés Rectificado tiene 7; el Rito de Memphis y Misraim llega hasta 99). Los tradicionales, que constituyen la base o esencia de la masonería, existen desde un principio y lo tienen todas las logias cualquiera que sea su rito. Son los tres primeros: aprendiz, compañero y maestro.

Estos 33 grados se dividen en: simbólicos, que son los tres primeros y forman la que se ha llamado masonería azul; capitulares, que comprenden desde el 4º al 18º inclusive y forman la masonería roja; filosóficos o consejiles desde el 19º al 30º inclusive, constituyendo la masonería negra y, sublime que son los tres últimos e integran la masonería blanca, formada por los jefes supremos.

Los masones se reúnen en grupos que toman el nombre genérico de talleres. Los consagrados a los tres primeros grados reciben el nombre de Logias; los correspondientes a los grados capitulares se denominan Capítulos y los relativos a los grados filosóficos llevan el nombre de Consejos. Sin embargo, el nombre de Logias suele aplicarse a los distintos talleres. El poder ejecutivo lo ejerce el Gran Consejo de la orden, compuesto de 32 miembros y 10 suplentes elegidos por la Asamblea General cuyo mandato es de cuatro años.

Las Logias son independientes entre si y cada una lo es en su administración, pero dependen de cuerpos centrales llamados Logias Capitulares y Grandes Logias provinciales, y estas a su vez de altos cuerpos masónicos denominados Grandes Orientes, los cuales son también independientes entre si. Por regla general, cada Logia tiene como funcionarios: un Venerable o Presidente que debe tener treinta años y formar parte de la misma Logia como miembro activo con un año de anticipación; dos Vigilantes, dos Expertos, un Guarda interior, otro exterior, un Maestro de Ceremonias, un Orador, un Tesorero, un Hospitalario, un Guardasellos, y un Secretario.

En general se necesita ser miembro activo para desempeñar cargos y estos son obligatorios, temporales, honoríficos y gratuitos; las elecciones tienen lugar anualmente, y en ella solo pueden tomar parte los miembros activos. Los apartados o retirados de la masonería de denominan durmientes.

http://www.catedralesgoticas.es/

Imagen tomada de https://www.google.com/

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