Charlene Downes, que tenía 14 años en el momento de desaparecer, fue vista por última vez en la localidad costera de Blackpool en 2003. Se cree que la niña fue asesinada por una banda de pederastas y que sus restos fueron ofrecidos como carne de kebab en un establecimiento de la zona.

La sórdida y terrible historia de Charlene no es más que la punta del iceberg. La Policía cree que el caso de la pequeña está relacionado con la violación de más de 60 menores en un local de kebabs de la ciudad.

El Daily Mail publicó en 2011 que estas niñas eran atraídos por los agresores con comida, drogas y alcohol a cambio de favores sexuales.

Catorce años después del crimen -cometido en 2003- la Policía ha arrestado a un hombre de 51 años sospechoso de la desaparición de la niña.

La investigación estaba parada

Los padres de Charlene siguen intentando esclarecer lo que le pasó a la pequeña. Sin embargo, han tenido que ir sorteando miles de obstáculos, ya que la investigación estaba en tiempo muerto y el cuerpo de Policía no se lo ha puesto especialmente fácil.

La detención del sospechoso se produjo tras la insistencia de los padres en investigar las cámaras de seguridad que rodean al establecimiento. La Policía no quería revisarlas. ‘’Es increíble que hayan tenido esas grabaciones durante todos estos años y que nunca hayan sido usadas. Es un insulto a la memoria de mi hija’’, ha declarado la madre de la pequeña, según el Daily Mail.

Ha argumentado que si hubiesen tenido acceso a los vídeos de las cámaras de seguridad antes de 2007, cuando se celebró el juicio por asesinato, el resultado hubiese sido diferente.

De aquél juzgado salieron absueltos los principales acusados, dos trabajadores del establecimiento de kebabs ‘Funny Boyz’, Ilyad Albattikh y Mohammed Reveshi. Curiosamente fueron los errores policiales los que procuraron la absolución de los sospechosos.

Durante el juicio se dijo que el dueño del local de comida árabe bromeó sobre el descuartizamiento y venta de los restos de la niña como carne de kebab. Los dos hombres fueron indemnizados con 250.000 libras.

La historia se repite

Las bandas de pederastas siguen operando el norte de Inglatera, según informaciones recientes, y la Policía de la localidad de Keighley investiga un nuevo caso de violaciones que afectaría a 179 menores.

A principios de este año, otro establecimiento de kebab copó las portadas de la prensa después de que una niña de 16 años fuese brutalmente violada por un grupo de afganos.

Pero sin duda el caso más famoso de violaciones a niñas es el de Rotherham, donde alrededor de 1.400 menores fueron sistemáticamente violadas, torturadas y forzadas a ejercer la prostitución. La banda de inmigrantes que actuaba en la ciudad seguía operando porque la Policía tenía miedo a ser tachada de racista si denunciaba al grupo de musulmanes.

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