Tras los atentados islamistas de Barcelona y Cambrils, se han conocido detalles de la preparación de los mismos que han alertado a la opinión pública. Algunos de ellos sorprenden también a los profesionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCSE) especializados en la lucha contra el terrorismo islámico.

La Gaceta se ha puesto en contacto con fuentes de la Brigada Provincial de Información de Madrid que han explicado que “es inconcebible que una docena de terroristas preparen durante once meses un atentado y no se detecte ninguna actuación sospechosa”. La misma fuente añade que “las relaciones personales de estas personas son tan extensas que es imposible que la información no saliera de ese círculo”.

Sobre los supuestos fallos cometidos por las FCSE, las fuentes consultadas señalan que la actuación de los Mossos d’Esquadra en las horas anteriores al atropello en Las Ramblas “debe ser explicada si desde la Generalitat quieren evitar malas interpretaciones”. Se refiere a la explosión el día 16 de agosto en el chalet de Alcanar. Tras la explosión acudieron a la zona miembros de los equipos de desactivación de explosivos TEDAX de la Guardia Civil que no llegaron a entrar en el edificio que se encontraba parcialmente derruido.

“Si los Mossos hubieran inspeccionado en profundidad el lugar habrían encontrado el triperóxido de triacetona y habrían decidido que no se trataba de un accidente, como afirmaron antes del atropello”, afirma.

También cree que falló la capacidad de prevención y control de personas que deberían estar “monitorizadas”, como es el caso del imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, que pasó por las cárceles españolas por narcotráfico y fue investigado hace dos años por su posible radicalización islamista. “Alguien así debe de estar controlado, no solamente él, también el nucleo de sus personas más allegadas, entre las que se encuentran necesariamente los jóvenes terroristas a los que él radicalizó convirtiéndolos en un comando”.

Las FCSE, en su lucha contra el terrorismo islámico, mantienen una importante red de infiltrados e informadores que les permite actuar con mayor eficacia y de manera prematura para evitar atentados como los que se vivieron el pasado jueves en España. Sin embargo, pese a la gran red terrorista creada por el imán que abarcaba a más de una docena de miembros, ninguno de los informadores puso en alerta a los cuatro cuerpos que trabajan en Cataluña en la lucha contra el terrorismo: Mossos, Guardia Civil, Policía Nacional y CNI.

“La lucha contra el terrorismo islamista en Cataluña debería ser especialmente escrupulosa”, asegura la fuente consultada. La explicación de esta afirmación es muy sencilla: “En Cataluña no había actuado este terrorismo hasta ahora. Siempre lo había hecho en Madrid. La razón es que esa comunidad autónoma era usada por los terroristas como santuario o lugar seguro”. Explica que la descoordinación entre las diferentes policías en esa región y el movimiento nacionalista al que se ha vinculado el mundo islámico, les hacía considerarlo así.

Cataluña está considerado por los servicios de inteligencia europeos como una zona de residencia y adoctrinamiento de terroristas islamistas. Es la región de España con más presencia musulmana, superando ampliamente el medio millón de residentes. Supone el 6,9% de la población total de la región -cuando la media del conjunto de España se sitúa en el 3,6%-, en la provincia de Gerona, el problema de integración es todavía peor, al suponer el 11,1% de la población. Estos datos explican que 3 de cada cuatro mezquitas radicales se localice en Cataluña.

https://gaceta.es/espana/expertos-policiales-atentado-no-se-detecto-20170822-0657/