Se podría decir que los Antiguos Misterios se refieren al conjunto de enseñanzas que han existido “desde tiempos inmemoriales” relacionados al verdadero propósito espiritual de la existencia de la humanidad, y que, en un nivel de aplicación individual, delinea el objetivo que se busca, los objetivos y razones del propósito del alma por medio de la forma, las etapas sucesivas de las disciplinas a ser aplicadas sobre uno mismo en la búsqueda de lograr estos objetivos paso a paso, y todo ello con el fin de lograr el dominio de uno mismo, (autodominio, el propósito más difícil de lograr en el mundo), y así expresar divinidad en el plano físico por el ser espiritual interior, a través de la forma. El principio fundamental de las verdaderas Escuelas de los Misterios concierne a la evolución espiritual del ser interior, el alma, en su propio plano. Éste es el sendero esotérico. El factor secundario requiere la cooperación de la personalidad, a través de la cual el alma encarna en este propósito. Éste es el sendero exotérico y el más familiar para los estudiantes de la Sabiduría Eterna. Pero el éxito en este “sendero de retorno” requiere la cooperación de las dos polaridades del ser uno, lo interno y lo externo.

Los Antiguos Misterios también incluyen una gran explicación sobre los propósitos mayores del todo macrocósmico, de las relaciones de las partes (los individuos y la humanidad como el centro mayor dentro de un Todo) con y dentro de ese Todo y del Todo con la parte (a través de la las Leyes de la Correspondencia y Analogía), y de las relaciones que existen dentro de ese Todo entre los grupos mayores y las asombrosas Entidades espirituales y cósmicas.

Estos Antiguos Misterios fueron originalmente dados a la humanidad por la Gran Logia en lo Alto y contienen la pista completa para el proceso evolutivo, oculta en números, en ritual, en palabras y en simbología; esto vela el secreto del origen y destino del hombre, representando, en rito y ritual, el largo, largo sendero que debe hollar, hasta volver a la luz.

Es por lo tanto, la gran disertación sobre los propósitos de la existencia, que nos ha sido legada por “aquellos que han recorrido este camino antes que nosotros”, y que son los verdaderos Conocedores y no simples académicos, (porque el conocedor siempre es más grande que el conocimiento), en relación a los porqués, donde, como y adonde, son resumidos en la nomenclatura de la Sabiduría Eterna como el Plan. El Plan se refiere esencialmente al desenvolvimiento, desarrollo, maduración y expansión de la conciencia, siempre hacia arriba y hacia adelante, hacia una Luz mayor.

En las Escuelas de los Misterios de eras pasadas, como aquellas en la India, de los Zoroastrianos, Mitraicos, Caldæanos, de Egipto y Grecia, uno de los principales métodos de entrenamiento y enseñanza a los neófitos (así como otros métodos) era la representación dramática en ritos y rituales e ilustrando por alegoría y símbolo ciertos preceotos de los Antiguos Misterios que enseñaban los orígenes de las cosas, de la naturaleza del espíritu humano, sus relaciones con el cuerpo y los métodos de su purificación y restauración a una expresión de vida superior, además de la mayor exposición de las interrelaciones dentro y entre aquellas Entidades espirituales mayores de todo el Macrocosmos.

Este método de representación dramática de los Antiguos Misterios, ilustrada a través de alegorías y símbolos, ha sido conservado a lo largo de las eras, y todavía hoy continúa con nosotros en la forma de la Masonería moderna. Esta es la razón por lo que a la Masonería y los Antiguos Misterios a menudo son emparejadas, aunque las razones de algún modo son, para muchos, un enigma, e incluso para muchos Masones. La Masonería está estrechamente relacionada a la restauración de los Misterios y ha mantenido la clave, a lo largo de los siglos, para la tan esperada restauración, para la plataforma sobre la cual la enseñanza necesaria puede ser fundada y la estructura que puede expresar la historia de la humanidad moviéndose, avanzando hacia adelante en el Sendero de Retorno.

No se puede negar que mucho de lo que existe en la Masonería moderna se ha distorsionado y cristalizado y que la nueva vida debe verterse y forjar grandes cambios en la conciencia y entrenamiento de quienes trabajan a través de este medio de comunicación de la verdad; la Masonería también ha perdido la vivencia real que una vez poseía, pero en sus formas y rituales la verdad se conserva y  puede ser recuperada y los hechos esotéricos, detalles y estructura de los Antiguos Misterios han sobrevivido y existen dentro de los Trabajos Masónicos para aquellos que pueden verlos, incluso en su idea general tal como existe hoy en día. La Masonería aún tiene un gran futuro, ya que en su forma moderna, es una semilla de un futuro esfuerzo y es una de las principales formas a través de las cuales los Antiguos Misterios finalmente serán reintegrados y restaurados a una parte natural del programa para la vida humana en la próxima Era de Acuario. Pero esto requerirá en primer lugar una drástica reconversión en las disciplinas de las enseñanzas esotéricas para quienes trabajan a través de ella.

Los Antiguos Misterios serán restaurados, los antiguos landmarks nuevamente serán reconocidos nuevamente – aquellos landmarks que la Masonería ha preservado con tanto ahínco y que hasta ahora han sido embalsamados de forma segura en los rituales Masónicos, esperando el día de la restauración y de la resurrección. Los Misterios son, en última instancia, la verdadera fuente de la revelación, pero esto sólo puede suceder en lo posterior cuando un cierto progreso por parte de la humanidad haya sido alcanzado, para que la llegada de la revelación pueda ser transmitida con seguridad.

A través del trabajo de grado de la Masonería, y principalmente a través de sus Tres Grados de la Logia Azul, además de la Marca y el S.A.R., la Masonería ha preservado, a través de sus representaciones dramáticas del ritual ceremonial, los propósitos más verdaderos del ritual, desde el punto de vista de los Antiguos Misterios, el cual consiste en relacionar lo que está dentro de lo que está afuera; relacionar el mundo interno del significado con el mundo externo de la forma, y por lo tanto generar un flujo recíproco de energía entre los dos a través de la invocación y evocación, lo cual es una de las técnicas espirituales más importantes de la Masonería en formación grupal.

Es ampliamente reconocido que no es posible probar los orígenes Masónicos o encontrar el camino directo sin desviación de la revelación. Se puede admitir, sin embargo, que la Masonería tal como lo conocemos hoy, ha sido heredada de un pasado muy antiguo, y que la humanidad nunca ha estado sin rituales, ceremonias y símbolos (en una forma u otra) por el cual el Maestro Artesano del mundo ha capacitado a los constructores del Templo.

Por lo tanto, nosotros no tenemos ninguna intención de entrar en la historia oculta del origen Masónico, y tampoco estamos en condiciones de hacerlo. Sin embargo, en cuanto a su forma actual, es probable que pueda “asumirse correctamente” que durante su estancia en Egipto, muchos prominentes líderes judíos se convirtieron en Iniciados de los Misterios Egipcios, y que en el establecimiento de la construcción de su “nueva nación” aquellos sabios Profetas judíos de la antigüedad idearon la continuidad de la Enseñanza de los Antiguos Misterios ilustrada y simbolizada en la nomenclatura de la historia de su “nueva nación”, y en la cual ingeniosamente añadieron el tema del constructor y de la construcción a lo que habían aprendido de la fuente de la Luz de los egipcios. Por lo tanto, aunque su intención era metafórica y simbólica ya que concierne al trabajo del constructor interno, el Alma interna, construyendo un Templo de Luz, (el cuerpo Egoico), a través de la cual el divino Shekinah puede manifestarse en la tierra, esta importante contribución al constante surgimiento de los Antiguos Misterios parece haber sido sabiamente “escondido” dentro de los llamados gremios de constructores de la Edad Media, justo bajo las narices de los “cristianos” quienes de otro modo los hubieran perseguido como practicantes de “herejías”. Pero ahora y en la luz de un nuevo día, una nueva contribución será  entonada en este trabajo mágico de la Masonería, para construir sobre lo que fue legado por aquellos quienes nos dieron el simbolismo de los Constructores. Por supuesto, el “constructor” (Mason) y la “construcción” (Templo) son metáforas relacionadas con los procesos internos de la evolución y esfuerzo espiritual. ¡Y qué hermoso simbolismo es!

Una Logia es un lugar donde los Masones se reúnen, trabajan y estudian juntos los Antiguos Misterios.

Un Templo es un grupo de almas reunidas para ejecutar los propósitos de la Deidad.

Pero otro factor único de los Antiguos Misterios de los cual la Masonería ha sido y es un custodio, concierne al desarrollo secuencial del progreso en el Sendero de la Luz a través de una serie de graduada de logros que culminan en las cinco iniciaciones mayores que los Antiguos Misterios nos enseñan. La verdad está toda allí, en la Iniciación de la antigua Masonería para aquellos que pueden verla y reconocerla. Estas etapas graduales evolucionan a partir de la un principiante en el Sendero cuando el alma “ingresa” y comienza a tomar control de su personalidad, hasta la del triunfante adepto, el maestro ascendido. Así, la Masonería ha conservado las antiguas enseñanzas de las metas espirituales puestas frente de nosotros y así ha permanecido como un custodio del Plan en el seno de la humanidad, ya que esta último nunca ha sido dejada sin un testigo permanente de su propósito espiritual.

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