EL GOBIERNO CUBANO Y LAS MILLONARIAS GANANCIAS DE LA AYUDA

Angélica Mora
Apuntes de una Periodista
Nueva York
Cuba ha demostrado soberbia, cinismo y una completa desfachatez frente al desastre dejado por el huracán Irma.
La cúpula gobernante cubana quiere ser aún má rica y, además de acaparar para si los millones de dólares que llegan a la Isla, tiene el descaro de vender  la ayuda material a los damnificados.
Sin contar el agua, alimentos, colchones, ropa de cama, cocinas y otros que son vendidos a los necesitados, cobra en “cómodas” cuotas los materiales de reconstrucción a las víctimas del último huracán que ha asolado a casi toda la Isla.
El gobierno anuncia la creación de oficinas de trámites especiales donde deben acudir los damnificados con la documentación correspondiente, para acogerse a las distintas formas de pago establecidas para la compra de materiales de construcción.
El descaro es tan grande que el régimen anuncia en la prensa oficialista la venta de las donaciones que deberían entregarse gratis a la sufriente población, que quiere de nuevo levantar sus casas destruidas por la fuerza del ciclón Irma.
El mismo gobierno reporta que 158 mil 554 viviendas afectadas: 14 mil 657 son derrumbes totales y 16 mil 646 parciales; además que 23 mil 560 sufrieron pérdidas totales del techo y 103 mil 691 presentan daños parciales en la cubierta.
Agrega la prensa oficialista que para dar respuesta a esta situación, el Gobierno decidió que el Presupuesto del Estado financie el 50 % del precio de los materiales de la construcción que se comercializan a las personas damnificadas con la destrucción total o parcial de sus viviendas.
De igual forma, se ha bonificado el 50% del precio actual de venta minorista de bienes de consumo de primera necesidad para la población afectada, entre los cuales figuran colchones, productos de aseo e higiene, equipos de cocción y ajuares de casa.
Agrega la prensa del gobierno que se habilitaron alrededor de 900 puntos de ventas de comida elaborada, con precios módicos, en las zonas más abatidas. Del mismo modo, fueron reubicadas bodegas y otras unidades minoristas, en aras de mantener la venta de la canasta familiar normada, así como otros productos liberados.
También se potencia la comercialización de materiales de la construcción con el empleo de recursos disponibles en el país y el aporte de las industrias locales. Las medidas organizativas implementadas incluyen la ampliación de la red de venta para acercarla a los damnificados, unido a la selección y capacitación del personal.
Se le ha pedido a los damnificados que usen material de desecho, dejado por el vendaval, como son los árboles derribados y comprar el resto en las oficinas de trámites especiales
“Aquí se vende hasta la comida, dice Jorge Luis Pérez Antúnez, pero no a los disidentes, marginados de todo como siempre”.
También en la prensa del gobierno se anuncian los bancos y otras entidades donde en cuentas especiales se puede donar dinero.
El régimen reconoce que inmediatamente después del paso del meteoro, se comenzaron a recibir diversas donaciones, provenientes de gobiernos, asociaciones de amistad, empresas, organizaciones no gubernamentales, universidades, instituciones religiosas, entre otras entidades.
Esa ayuda es de millones que están engrosando las arcas del gobierno y que los damnificados no están recibiendo, como lo demuestran sitios donde no ha llegado ni siquiera la primera visita de las autoridades -ni menos aún el general Raúl Castro- para percatarse y anotar por lo menos los terribles daños y las urgentes necesidades de quienes lo perdieron todo en el paso del huracán Irma.
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Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.