Premonición del Cántico

img237

Me siento sumamente honrado con la encomienda que, a solicitud de mi hermano masón y amigo Rubén Santos, ha caído sobre mis hombros, al solicitarme que, a forma de prólogo, escribiera unas líneas del poemario “Premonición del Cántico”.

Al respecto, creo necesario referirme a las palabras pronunciadas por la periodista y escritora Amelia M Doval, durante la presentación del poemario “Diez Adversidades de Escarlata”, del mismo autor. En dicha oportunidad, Doval afirmó “estamos ante un artista capaz de fecundar la poesía y fecundo en la imaginación”.

Efectivamente, Santos es un prolifero escritor, que sabe transcender la realidad, remontándose al mundo de la ilusión, sin abandonar el escenario del entorno socio-político-cultural del cual toma las vivencias que le sirven de inspiración para producir sus acabadas obras.

Creo  que no resulta aventurado afirmar que la carrera poética del joven Santos se inicia a finales de la década de los 80s, bajo las enseñanzas del pintor cubano “Pedro Amador” más tarde: su integración a la Peña Literaria “René Lufriu Alonso”, dirigida por el pintor, escritor y artista de cine “José Herrera Días”; acontecimiento que ocurre en el año 1998.

A partir de estos hechos, Santos inicia una fructífera producción literaria, que hoy suman once libros de poesías, entre los cuales, pueden mencionarse,” De adoquines y Mamparas”; “Antología Poética 2015-2016”; “ Las Diez Adversidades Escarlatas”,  escrita en Ciudad de La Habana en el año 2005; “ Márgenes del Almendares, poetas de Calabazar de La Habana”, edición especial de Hora Alpha, y otras.

El libro que nos ocupa, contiene poemas en los cuales, verso a verso, el poeta ha dejado patente su realidad existencial vivida durante sus años de formación intelectual, independiente del agobio que representa el vivir hundido en los límites que marca el totalitarismo a la creación libre; realidad ésta, que Santos se niega a aceptar.

Durante la lectura del poemario, me resultó de un particular interés el poema “Suplentes a suplente”, en el cual Santo expone: “Anda madre postiza, y postizo tu sentir “(…) “Libero tu servidumbre umbilical, independizo su hiedra ausente, mi lagrima parte, rebota. Anda como ayer, bandera de vestidos rojos… arlequín”. En estos versos, creo descubrir la declaración de liberación del poeta, ante el marco que pretendía imponerle el oscurantismo político y cultural en que Santos vivió durante sus años juveniles.

La obra del poeta resulta inseparable de su ideario de justicia, libertad y democracia, que desde muy joven le impelieron a enfrentarse a la tiranía castrista, razón por la cual fue hostigado, reprimido y obligado a abandonar la tierra que le sirvió de cuna.

Gustavo Pardo Valdés

 Escritor y periodista cubano

  Nov/6/2017  

img23824 - Copy

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: