LOS PARTIDOS POLÍTICOS SON LOS ENEMIGOS DE LA DEMOCRACIA

Un sistema de partidos desemboca en corrupción

La ignorancia guió a los padrinos de la Constitución del Régimen del 78, que ni siquiera se molestaron en repasar el ABC de los inventores de la Democracia Representativa: Alexander Hamilton, James Madison y John Jay. Ya que si  hubieran estudiado lo mínimo jamás habrían cometido el disparate de darle todo el poder político a los partidos, una collejaza para todos ellos. Pero el esperpento no terminó ahí, en España se fue  incluso más allá, hasta llegar a confundir democracia con sistema de partidos, es decir democracia con partitocracia, y al que no comulgue con la idea totalitaria, ¡encima estos ignorantes le llaman facha!

Los padrinos del R78 los inventores de la anti-constitución y encima en secreto.

Pero la potra se les ha acabado, porque la verdad y la realidad una vez más coinciden y hasta el más pardillo empieza a olerse la tostada.  Unos 40 años después los españoles están comprobado duramente en sus propias carnes, que la corrupcion y ruina  son la consecuencia de la partitocracia, algo que ya predecian con la sóla ayuda de la ciencia política los Hamilton y los Madison en aquellos -papeles- artículos de El Federalista en el siglo XVIII, ¡para que muchos tenga la cara dura de decir que aún no se han enterado!.

Estos si que fueron unos padres fundadores de verdad. Alexander Hamilton, James Madison y John Jay

Pues entérensen, concretamente,  en el artículo de El Federalista nr 10 de James Madison y en el nr 1 de Hamilton,  donde  se viene a decir que no se pueden prohibir los dañinos partidos políticos o facciones (political parties para Hamilton, partisan factions para Madison)- sin cargarse la libertad que los hace posible , como el oxígeno hace posible al fuego,  pero sí mitigar sus efectos perniciosos poniéndoles límites claros para que el gobierno no degenere en el despotismo y la tiranía de unos pocos jefecillos de partido, justo lo que ha acabado pasando en España.  Por otra parte descarta la Democracia Directa, esa misma la de los amigos podemitas, algo que cualquier estudiantillo de Historia Antigua sabe que fue la causa de las guerras civiles que sacudieron la Grecia clásica. Pablo Iglesias aún debe estar buscándolo en la enciclopedia. Y esto por una razón, para que ese tipo de democracia directa pudiera tener éxito, todos los ciudadanos deberían tener igualdad social y económica, cosa que sólo puede ocurrir vía imposición por violencia. Así que de eso na, nai perroflautista.

James Madison lo hizo más fácil y fetén,  no tuvo más que acudir a dos gigantes intelectuales, de la talla de Marsilio de Padua y Montesquieu para adaptarlos a las especiales condiciones de confederación que en esos momentos eran las 13 colonias independizadas del amo inglés.  Marsilio de Padua ya demostró en el siglo XIV, nada más y nada menos, ¡cómo para que aún tengamos que escuchar las asnadas de tanto cenutrio políticástrico!, que la única forma de representación posible de la parte civil o nación, es decir del total de los ciudadanos, era mediante la elección de representantes individuales reunidos en una asamblea legislativa, esa era en términos operativos la soberanía nacional, el pueblo como causa eficiente de la ley ¡¡y NO LOS PARTIDOS!!.  Montesquieu  y Locke les  sirvieron a los framers para remachar el sistema de checks and balances con separación de los poderes y constitución. Finalmente, James Madison agregó el control local de los Estados a la futura poderosa Unión Federal que él predicaba. El resultado grandioso de aquella gesta política, teórica y práctica fue el nacimiento de la primera democracia representativa de la Historia. Todo hecho en público, discutiéndolo abiertamente, nada de fabricar en secreto la constitución, como se hizo con la transición en España, una p. verguenza.

la dictadura de los partidos

or eso la cagarruta que salió en España ni por el forro se parece a lo que hizo aquella generación gloriosa y ejemplar de los primeros EEUU, ¡aquellos si que fueron padres fundadores!.  El R78 es una caricatura esperpéntica, un patio trasero donde habitan los españolitos y a  los que los partidos políticos llenan de basura, mientras se descojonan desde su ático, cantandonos con sorna la vieja canción infantil: ” ¡a ver si me coges, rascallú, que aquí no llegas niaunquequieras tú!”

https://www.radioansite.org/los-partidos-politicos-son-los-enemigos-de-la-democracia/
Anuncios

Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.