Análisis de los valores que construyen la identidad del mexicano (PARTE II)

Katia A. Figueroa Rodríguez,* Benjamín Figueroa Sandoval,** Benjamín Figueroa Rodríguez,*** Francisco Hernández Rosas
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Los valores de los mexicanos y los propios

Uno de los ejes que interesaban a la investigación era entender si los valores que definen al individuo son también los que definen a los otros; en este caso, los otros fueron “los mexicanos”. En los 12 valores que se evaluaron se observó que existían diferencias significativas entre la visión de cómo son los mexicanos y cómo soy yo. Como se evidencia en la gráfica 1, el promedio de cómo soy yo fue mayor para todos los valores, excepto “fiestero(a)”. De hecho, los valores con mayores calificaciones fueron “trabajador(a)”, “honrado(a)” y “sincero(a)”, tanto para Yo soycomo para Los mexicanos son. Por el contrario, los de menor valor fueron “romántico(a)”, “apasionado(a)” y “cariñoso(a)”, así como “fiestero(a)”.

Los resultados permitieron observar que la autopercepción es superior a la visión de los “mexicanos” en general, salvo el caso de que los mexicanos son “trabajadores”, valor que sí reconocen en los otros. Lo anterior puede explicarse desde la perspectiva de Robins y Beer (2001) de que los juicios sobre los otros son más precisos que los juicios sobre sí mismos, pues las personas tienden a sobreevaluar sus propios valores. Al agrupar variables se observaron tres grupos: Uno que integra las variables de Yo soy “honrado(a)”, “sincero(a)”, “precavido(a)”, “amable”, “solidario(a)”, “cariñoso(a)”, “inteligente” y “ahorrador(a)”; un segundo grupo integrado por Los mexicanos son “trabajadores” y Yo soy ‘trabajador(a)”, y finalmente, un grupo con el resto de los valores, por lo que es posible distinguir rasgos que posee el individuo y que lo diferencian del resto de los mexicanos. Macías (2007:1061) concluye que “la identidad de una persona se forma principalmente de la cultura que recibe de su entorno inmediato donde convive y cumple determinados roles”; de ahí que la manera en que se autoperciben los individuos también está correlacionada con su entorno.

Vera et al. (2006), citando a Serrano y Vera (1998) y Valdez-Medina y Reyes Lagunes (1992), mencionan que los sonorenses se autoperciben como “amables”, “amigables”, “románticos”, “accesibles”, “honestos”, “comprensivos”, “cumplidos” y “alegres”, mientras que en sus actividades laborales se consideran “cumplidos”, “eficientes”, “ordenados” y “aplicados”. Resultados que coinciden parcialmente con los hallazgos expuestos anteriormente; no obstante, el presente estudio no contextualizó al entrevistado en cómo era en su trabajo o en su vida privada. Alduncin (2005), por su parte, encontró que lo que caracteriza al pueblo de México y de acuerdo con su propia percepción es ser “trabajador”, “aguantador”, “religioso”, “patriota” y “alegre”. De estos valores este estudio sólo evaluó uno: ser “trabajador(a)”, y que resultó ser uno de los valores que mejor caracterizan a los mexicanos.

 

Valores centrales y específicos

Como se observa en el cuadro 1, no se encontraron valores centrales, es decir, “aquellos compartidos por el conjunto de una población”, ya que siempre hubo categorías que presentaron diferencias significativas para algún valor. Todos los valores presentaron por lo menos una diferencia, dependiendo de la categoría del encuestado; por ejemplo: Los mexicanos son “sinceros”, “ahorradores”, “cariñosos” y “románticos”, junto con Yo soy“apasionado(a)”, fueron los que menor frecuencia de diferencias tuvieron, ya que sólo una categoría los señaló, lo que implica que tendrían más tendencia a ser centrales. Por el contrario, aquellos como Los mexicanos son“inteligentes”, “solidarios”, “valientes” y “fiesteros”, junto con Yo soy “precavido(a)”, “sincero(a)”, “honrado(a)”, “trabajador(a)”, “solidario(a)” y “entrón(a)”, presentaron mayor variación según las características de los encuestados, lo que denota que los valores evaluados son específicos de cada subgrupo.

Una vez que se observó que los valores evaluados no eran centrales, se procedió a determinar qué características o categorías de los participantes eran las que más variación presentaban. Se observó que el nivel de educación (19 de 26 valores presentaron diferencias), la lejanía para tener acceso al servicio de teléfono (16 de 26 valores presentaron diferencias) y el ser alfabeta (9 de 26 valores presentaron diferencias) fueron las que más diferencias presentaron para los diversos valores. Por el contrario, la ocupación (2 de 26 valores presentaron diferencias) y poseer celular (4 de 26 valores presentaron diferencias) fueron más homogéneas.

Adicionalmente, como se muestra en el cuadro 2, para el caso del género se observó que las mujeres consideraban que Los mexicanos son más “honrados”, contra el resto de los valores, puesto que los hombres estuvieron mayormente de acuerdo con las afirmaciones de que Los mexicanos son “entrones” y “apasionados”. De igual manera, los hombres se consideraron más “precavidos”, “trabajadores” y “entrones” que las mujeres. Esto coincide con un estudio de Vera y Tánori (2002) citado por Vera et al. (2006), con el que encontraron que las mujeres sonorenses se perciben más frecuentemente con afectividad positiva, mientras que los hombres expresaron manifestar más frecuentemente emociones negativas. Las disímiles percepciones ligadas al género pueden explicarse por las diferentes demandas sociales que tiene cada grupo, ya que son influidos por sus propias normas y principios; no obstante, los valores culturales tradicionales están en evolución, pues se registró un declive en el machismo (Garay et al., 2008), lo que coincide con el hallazgo de los hombres consideraran que Los mexicanos son“apasionados”, un valor más ligado a la afectividad positiva.

Por otra parte, en los valores en los que hubo diferencias significativas se observó que los alfabetas tenían valores más altos que los analfabetas, es decir, estaban más de acuerdo en que los valores señalados definen tanto a los mexicanos como a ellos mismos. El nivel de educación presentó mucha variabilidad de acuerdo con las categorías de los encuestados, ya que los participantes con mayor nivel de educación tuvieron mejores percepciones sobre los mexicanos, en comparación con los que tenían menor nivel de educación. Según Mata (1999), en algunos estudios anteriores se encontraron resultados similares, ya que a menor grado de educación los participantes creían más en el Estado que en ellos mismos.

En la edad no hubo una categoría que dominase; sin embargo, los valores que resaltan en Los mexicanos son“fiesteros” y en Yo soy “fiestero(a)” y “entrón(a)” corresponden a la categoría de entre 21 y 30 años. Según los resultados de Clarke y Micken (2002), la diversión y la emoción son valores que se relacionan con la edad, pues los jóvenes los califican como altos, y esta calificación se va atenuando a medida que se incrementa la edad de los participantes. Esto fue consistente para los valores encontrados en el presente estudio: las medias se reducían en función del incremento en el rango de edad, y únicamente los participantes menores a 20 años tuvieron valores semejantes a los del rango de entre 21 y 30 años.

Por el contrario, en el caso de la ocupación no hubo valores que fuesen diferentes para Los mexicanos son, lo que se traduce en que los valores elegidos en este rubro no dependen de la ocupación del encuestado. Sin embargo, los valores para Yo soy “trabajador” y “entrón” sí variaron, y en ellos los empleados tuvieron los valores más altos y las amas de casa los más bajos.

Se presentó mucha variabilidad con el nivel de ingresos; pero se observó que la media más alta para Yo soy“trabajador” la obtuvo la categoría con los ingresos más altos. El resultado está en consonancia con lo reportado por Alduncin (2005), quien encontró que, en función del nivel socioeconómico y del ingreso, los estratos altos tenían más elevada autoestima personal, por comparación con los marginados, cuyo sentimiento de valía personal era bajo, y quienes se sentían más orgullosos de los logros del país.

En términos de la ubicación y cercanía con los servicios de telefonía, se observa que los participantes en el municipio de San Luis Potosí presentan medias en sus valores más elevadas, comparativamente con el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, en correspondencia a lo que establece Sandoval (2007:106) de que “todo el mundo guía su vida por los valores adquiridos”. Las personas al nacer en un mismo medio social tienden a actuar en conjunto y a compartir aventuras humanas basadas en valores similares. De igual manera, permiten establecer que no todos los habitantes del medio rural significan de igual forma las cosas, al observarse diferencias entre los dos municipios. Estos cambios en las percepciones son derivados de los procesos de individualización social en las áreas rurales, como son la identificación sociodemográfica según cierto estilo de vida; la individualización territorial, que responde a un proceso de identificación espacial, lo que parece ser el caso para las diferencias entre municipios; la individualización perceptual y tecnológica relacionada con las imágenes construidas por los estados y sus instituciones, y la individualización político-asistencial, que se asocia a un sentimiento de abandono o marginación (Paniagua, 2008).

Los participantes que se encontraban entre 16 y 30 minutos de lejanía del servicio de teléfono tuvieron medias más elevadas. No obstante, se observa que los que se encontraban más cercanos al servicio de telefonía tuvieron las medias más altas para Los mexicanos son “fiesteros” y “entrones”. La cercanía a los servicios de comunicación permite ubicar a este grupo en los límites espacio-temporales de la transgresión urbano-rural, donde su sistema de valores no está limitado por lo rural sino que se relaciona con el sistema de flujo urbano-rural (Paniagua, 2008), lo que explica que sean los que mejor evaluaron los valores que el resto no consideró como definitorios de los mexicanos. Al contrario, casi no hubo diferencias en los valores señalados por los que poseen o no teléfono celular, puesto que los que no poseen teléfono mostraron tener medias más altas para soy “honrado”, “sincero”, “precavido” y “amable”, todas características positivas.

Según los resultados obtenidos, parecen existir categorías o características que definen si los valores son específicos o centrales y no al revés. Por ello los valores evaluados no son universalmente reconocidos; por el contrario, cada categoría los reinterpreta. De acuerdo con Kluckhohn (1951:395), un valor es una concepción explícita o implícita, distintiva de un individuo o grupo, sobre lo deseable que influye en la acción. El valor no es sólo una preferencia sino una preferencia justificada moralmente o razonada por juicios estéticos.

 

FUENTE: Culturales. versión On-line ISSN 2448-539Xversión impresa ISSN 1870-1191

Culturales vol.8 no.16 Mexicali jul./dic. 2012

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Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.