¿Cómo ser lo que no soy?

la singularidad humana

Hay demasiadas personas que sobrevaloran lo que no son y subestiman lo que son. -Malcolm S. Forbes 

El alma del hombre moderno está comprometida. Nos creemos seres liberados de toda atadura, firmes detractores de un destino preconcebido, fieles seguidores de las bondades del libre albedrío y soberanos de las decisiones tomadas. No obstante, no hay nada más alejado de la realidad. Sin darnos cuenta, como el títere sometido a la fuerza que ejercen sobre él sus ligaduras casi imperceptibles, bailamos al son de una melodía tan sutil e hipnotizadora que nos tiene hechizados  por completo. Ésta irradia unas vibraciones que delinean los muros de una celda intangible, invisible al ojo humano, mas muy presente en la psique humana. Una prisión para la  mente que limita el espectro de acción y condiciona la satisfacción personal.

Vivimos en la Era de la Apariencia, en la edad del apogeo de los falsos ídoloscuya veneración está a la altura de los antiguos dioses del olimpo.  Universo donde un mundo irreal recreado por una sociedad alienada es tomado como modelo a seguir, en clara contraposición a la incómoda y fatigosa realidad cotidiana condenada a un  destierro eterno.

Y así, profundamente embelesados, ansiamos los placeres inmediatos y efímeros promovidos por la cultura de lo material, nos sumergimos en la infinidad inabarcable de un océano de posibilidades de consumo estéril que ofrece la sociedad de mercado, meros espejismos prefabricados por los magos de  la ilusión y de la persuasión sin los cuales el modelo actual colapsaría como una estrella moribunda en un agujero negro.  Nos consumimos en una búsqueda eterna de un arquetipo de vida interesado y fraudulento.

La búsqueda continua del Yo Social

La comparación constante está a la orden del día. Desde pequeñitos nos incitan a cortejarnos con  nuestros semejantes, ya sea en base a calificaciones públicas que sintetizan los conocimientos adquiridos, por medio de pruebas que -supuestamente-  miden nuestra capacidad cognitiva -solamente una porción de ella- o incluso mediante tests de personalidad a fin de clasificar nuestro comportamiento. Todo ello en edades tempranas donde la identidad del sujeto no está completamente desarrollada dando lugar a posibles inseguridades, traumas y complejos adquiridos difíciles de contrarrestar. Metodologías orientadas a detectar desviaciones  dentro de una normalización oficial para así poder corregirlas.

Por lo tanto, no es sorprendente que las tendencias de búsqueda en Google en España sean coherentes con esta conducta adquirida. Lo contrario sería sorprendente.

Informe de las búsquedas más solicitadas en 2015 :

Tendencias en búsquedas de Google 2015
Tendencias en búsquedas de Google 2015

Informe de 2016:

Picture2
Tendencias en búsquedas de Google 2016

Ella no tiene confianza en sí misma, anhela insaciablemente admiración. Ella vive en los reflejos de sí misma en los ojos de los demás. Ella no se atreve a ser sí misma. – Anais Nin 

Independientemente del género, estás estadísticas reflejan perfectamente el mundo artificial y desconectado -del mundo interior- del siglo XXI en el que vive el ser humano, y son realmente inquietantes. Estos registros exponen  una sociedad perdida y desdichada -cómo ser feliz- obsesionada en la búsqueda externa de superficialidades  -cómo ser modelo, atractivo y popular- con las que suplir sus propias carencias emocionales  y,  al mismo tiempo, una falta  significativa de habilidades sociales y cualidades interpersonales -ser más carismático, seguro y confiado- con las que relacionarse con el mundo real.

Una cruzada inviable en pretender emular un paradigma modélico prefabricado con el cual tapar las imperfecciones, muchas de ellas infundadas. Es triste no atreverse a ser uno mismo. Un desdoblamiento de personalidad -el Yo Social y el Yo Verdadero– causante de dolor, de infelicidad y de ansiedad debido a que el desarrollo personal está íntimamente relacionado con la autoestima, con la introspección -el auto-conocimiento- y con el esfuerzo en alcanzar los ideales y las metas propias de cada individuo. La conquista del camino personal en contraposición a lo que se espera de uno. No hay peor enemigo que uno mismo.

La fantasía de la redes sociales

Adictos a los Social Media

La repercusión global de los Social Media es el resultado de una sociedad enajenada. Su rotundo éxito pone de manifiesto una falta de aceptación personal que motiva una necesidad de aprobación y admiración externa. Estas redes sociales, con la inestimable ayuda de la inmediatez proporcionada por los smartphones, moldean una falsa realidad en la que ya no es necesario ejercitar, y por consiguiente, cultivar las habilidades sociales dando lugar a relaciones ficticias e insustanciales. La autenticidad convertida en falsedad.

Se trata del País de las Maravillas moderno, en el cual los “Me Gusta”, los “Like” y los nuevos amigos virtuales estimulan al sistema de recompensas saturándolo de dopanima recién segregada. Su acceso ilimitado e inmediato  es especialmente perjudicial para la juventud, la cual, en lugar de aprender a gestionar sus emociones, sus frustraciones y asimilar sus imperfecciones para así consolidar una identidad personal sólida, recrean sus fantasías cimentadas de inseguridades en la red obteniendo recompensas por ello.

Las personas ya no disfrutamos del momento, somos incapaces de sentir y percibir la realidad que nos rodea. Desechamos lo que tenemos justo delante desnaturalizándolo al compartirlo en un submundo digital. Esa imperiosa necesidad de exhibir a diario multitud de supuestos momentos idílicos de la vida cotidiana  revela una falla profunda en la autoestima, un vacío de identidad.  ¿Porqué ese afán de aparentar lo que no somos?  Las personas emocionalmente equilibradas no precisan del beneplácito exterior; el individuo dichoso, junto con su entorno más cercano, se basta a sí mismo.

El juego sucio de la mente perversa

Un buda pensante

Las tradiciones ancestrales y la filosofía antigua entendían que la mente era meramente un sentido adicional, exactamente al mismo nivel que los otros cinco. Ésta no definía la personalidad del hombre, ni su esencia ni tampoco su alma. Y por ello, no le concedían más importancia a los pensamientos que emanaban de ella que a, por ejemplo, los sonidos percibidos de fondo cuyos estímulos son decodificados por el cerebro. De hecho todas ellas desarrollaron multitud de técnicas de meditación y relajación a fin de lograr apaciguarla con el único propósito de conectarse con la naturaleza genuina del Hombre, con su Yo verdaderoEs en ese estado de quietud reflexiva donde la ausencia de Ego permite encontrarnos a nosotros mismos.

¿Acaso nunca nos hemos exasperado a nosotros mismo? Esa sensación de estar combatiendo constantemente contra una entidad interior, y al mismos tiempo ajena a nosotros mismos, totalmente autónoma e ingobernable. La mente en ocasiones puede ser realmente perversa. Juega a recrear situaciones ficticias futuras y a rememorar una y otra vez un pasado inexacto y totalmente subjetivo, la mayoría de las veces totalmente fuera de la realidad. Nos inunda de reflexiones negativas que generan remordimientos y miedos infundados que nos carcomen por dentro y nos impiden progresar.

No lo hace con malas intenciones, el Ego sirve como mecanismo de defensa preventivo. Su objetivo es mantenernos alerta y preparados ante cualquier eventualidad, como un algoritmo que procesa todas las posibles outputs para hallar todas las posibles soluciones, pero no por ello debemos  dejar que tome el control de la situación. Los pensamientos no determina quienes somos, al igual que a una persona sorda o  daltónica  no le define su afección, simplemente son un rasgo más que completan el conjunto de nuestro ser.

El negocio de la autoestima

En una sociedad de libre mercado parece que todo puede ser comercializado, todo elemento es exprimible y con capacidad de ser reconvertido en un provechoso beneficio,  incluso los complejos y los miedos infundados no están exentos de poseer un valor de cambio. Los versados en las artes del marketing hace mucho tiempo que dominan los hechizos de la persuasión, un conjunto de técnicas empleadas hasta la saciedad que excitan el sistema emocional de las personas y modifican su comportamiento. Las emociones junto con los miedos son capaces de dominar las voluntades más firmes y resistentes.

Los Social Media son duchos en beneficiarse de las inseguridades de las personas, se nutren de ello. Y sin embargo, no son los únicos. Queda mucho pastel por compartir. Nuevos gurús digitales -no profesionales- han encontrado su nicho de mercado únicamente con el propósito de monetizar los patrones y tendencias de búsqueda de las personas necesitadas promocionándose como ilustres formadores  en relaciones interpersonales y aptitudes psicológicas. La seguridad en uno mismo, las técnicas de comunicación y la autoayuda en general son la nueva gallina de los huevos de oro de Internet.

El conjunto de la sociedad debería, de una vez por todas,  dejar de anhelar a los falsos ídolos, abandonar ese ansia enfermiza de aparentar lo que nos inducen a ser, y empezar a aplaudir la  esencia de nuestra naturaleza, tanto las virtudes como los defectos. Cada uno de nosotros es un ser realmente prodigioso y único en su totalidad; resignémonos pues a ser nosotros mismos, ya que si uno se acepta a sí mismo, no necesitará de la aprobación del mundo exterior para ser dichoso.

https://visioncritica.com/2018/03/24/como-ser-lo-que-no-soy/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.