Visión Postmoderna de los Landmarks Masónicos (PARTE III)

PONENCIA PRESENTADA EN EL MARCO DEL PRIMER CONGRESO MASÓNICO DE LA GRAN LOGIA DEL NORTE DE COLOMBIA, MARZO 19 Y 20 DE 2004
Por: Mario Morales Charris 33º
Ex Ven:. Maest:. Resp:. Log:. Lealtad No. 7
Ex Gran Maestro de la Muy Resp:. Gr:. Log:. del Norte de Colombia
Pres:. Gran Consejo de Cab:. Kadosch «Lealtad Nº 3», Cám:. 30°

Primeros documentos medievales Masónicos

Creemos de singular importancia considerar compendiosamente algunos documentos que sirvieron de base a las Constituciones de Anderson, más otros que no tuvo en cuenta la Comisión recopiladora. Todo ello porque la mayoría de los historiadores, Masones o no, suelen iniciar el tratamiento histórico de la Francmasonería con la creación de la Gran Logia de Londres a principios del siglo XVIII y relegan o dan poco valor a la vastísima e interesantísima trayectoria anterior del Arte (The Craft, nombre dado por los propios Masones Operativos a su oficio). Pues, si escudriñamos un poco esa historia nos vamos a encontrar con algunas sorpresas que inciden directamente con nuestra temática (los “Landmarks”). Por ejemplo, el Q:. H:. Daniel Ligou, eminente Masón francés y tratadista sobre temas Masónicos, señala que las fuentes de Anderson no incluyeron a todo el conjunto de ciento cincuenta manuscritos Masónicos antiguos que aún se conservan. Pero hay algo más sorprendente todavía: según el investigador y escritor español, nuestro Q:. H:. Ricardo De La Cierva en su obra “El Triple Secreto de la Masonería”, nos dice que el pastor protestante Désaguliers –quien recopiló y revisó los Reglamentos Generales de las Constituciones de Anderson y uno de los fundadores de la Masonería Especulativa o Moderna– cuya familia se estableció en Inglaterra huyendo de las persecuciones de la Corona francesa contra los hugonotes, tuvo la fementida ocurrencia de quemar innumerables documentos de la Masonería Operativa como una hoguera ritual de San Juan de Verano en 1719. Nadie ha explicado esta absurda y antihistórica cremación, debida tal vez a que Désaguliers, como buen Masón Especulativo, profesaba el deísmo y deseaba borrar en lo posible las huellas confesionales católicas de la Masonería antigua.

Dos valiosos manuscritos antiguos de la Masonería Operativa se salvaron de la quema de Désaguliers.

El primero, que se conserva en la biblioteca del Museo Británico, data de fines del siglo XIV (se le atribuye la fecha de 1390) y se conoce como “Poema Masónico” o Manuscrito Regio”. Es una obra anónima, escrita por un capellán Masónico; muestra que ya en su tiempo se admitían en las Logias Operativas personas ajenas al oficio de constructor –conocidas como Masones Aceptados– en vista que la monarquía absoluta en su avance, restringía cada vez más el derecho de asociación por lo que los Masones Aceptados encontraban en las Logias Operativas un lugar reservado para expresar sus opiniones. Afluían de esta manera a las Logias maestros de las diferentes disciplinas del saber internacional.

En el Manuscrito Regio podemos apreciar que dedica un espacio a la historia legendaria de la Ord:., después se refiere al trabajo corporativo, a las Constituciones del Arte infundidas de un profundo contenido moral y religioso (desde luego católico); a la descripción de la Logia o lugar de reunión; a las normas para la asamblea anual, la leyenda de los cuatro santos, muy venerados en la Masonería antigua; diversos análisis y disposiciones razonadas, entre ellas la construcción de la torre de Babel.

El otro documento, que igualmente se conserva en el Museo Británico, es el “Manuscrito Cooke”. Es un documento fundamental de la Masonería Operativa que data de principios del siglo XV. Su contenido relata la historia de la geometría y la arquitectura, seguido de un libro de los Deberes con alusiones históricas remotas y diversas reglas sociales, profesionales y morales entre las que figura el término “especulativo”. Este manuscrito es considerado por el Q:. H:. Paul Naudon –Gran Prior del Rito Escocés en Francia e investigador que ha dedicado más de medio siglo a la detección y análisis de la historia Masónica– como fuente básica para las Constituciones de Anderson.

Existen también diversas versiones antiguas que tienen que ver con los “Linderos”“Marcas” o “Landmarks” en la Francmasonería Operativa, y que, como ya lo hemos expresado Anderson no los tuvo en cuenta para la creación de la Masonería Moderna:

Los Estatutos de Ratisbona (1459): En la antigua ciudad de Ratisbona, Alemania –hoy Regensburgo, en la región de Baviera y a orillas del Danubio– a mediados del siglo XIV, debido al gran desarrollo arquitectónico, Job Dotzinger, M:. M:., quien sucedió a Juan Kultz en 1452 en la dirección de las obras de la catedral de Estrasburgo, con el fin de unificar las corporaciones de Alemania y regularizar la enseñanza del arte de construir, formuló una Constitución basada sobre las leyes por las que se regían los ingleses e italianos, con el título de “Estatutos y Reglamentos de la Confraternidad de Picapedreros de Estrasburgo”

Este hecho logró unificar a todos los Masones en Alemania en un solo cuerpo, del que él y sus sucesores fueron proclamados Grandes Maestros a perpetuidad. En calidad de tal, en 1459 reunió un Congreso en Ratisbona en el que se formularon reglas referentes a la arquitectura en general. Además, esta Asamblea sancionó los Estatutos y Reglamentos elaborados en 1452. Cinco años más tarde, volvió a reunirse el Congreso en esta ciudad, se hizo el deslinde de jurisdicción y se determinaron los derechos de cinco Grandes Logias que existían en Alemania: las de Colonia, Estrasburgo, Berna, Viena y Magdenburgo.

Los Estatutos de Schaw (1598): Cuando hablamos de Masonería Escocesa, de hecho la relacionamos con en el H:. William Schaw, por los aportes que le hizo. El H:. Schaw nació en el condado de Clackmannan (golfo de Forth). Desde muy joven se relacionó con la realeza y fue nombrado por Su Majestad (el rey Jacobo VI) como sucesor de Sir Roberto Drummond en el cargo de Maestro de Obras Públicas y era el responsable de la construcción de los edificios y palacios de Escocia. Bajo el consentimiento de los demás HH:., reunidos en Edimburgo, en Asamblea General, sometió a consideración y aprobación unos Estatutos y Ordenanzas que debían observar todos los M:. M:. de ese reino, los cuales son conocidos como “Los Estatutos de Schaw” que contienen veintidós artículos.

Por razones de tiempo y espacio nos es imposible resumir la historia y contenido de cada uno de los documentos medievales. Por este motivo les recomendamos a nuestros hermanos consultar el libro «ANTIGUOS DOCUMENTOS DE LA MASONERÍA -Manuscritos antes de 1717-» recientemente editado por la Muy Respetable Gran Logia del Norte de Colombia, compilado por quien os les habla.

Efectivamente nos dimos la tarea de investigar y compilar los mismos documentos que le sirvieron de base al pastor James Anderson para publicar su famosa «CONSTITUCIÓN DE ANDERSON» en 1723. La razón que nos llevó a compilarlos en nuestro libro, es porque nunca hemos estado de acuerdo con los conocidos «Landmarks» debido a que muchos de ellos son discriminatorios, y por tanto, cayeron en obsolescencia en este mundo postmoderno. En consecuencia queríamos compartir con nuestros hermanos la existencia de estos antiguos documentos para demostrar como prueba reina muchas cosas que se inventaron algunos hermanos en sus listados de «Landmarks».

De esta forma podríamos hacernos cualquier cantidad de interrogantes. Por ejemplo: ¿Por qué la Comisión Recopiladora encabezada por el hermano Anderson no tuvo en cuenta muchos documentos para redactar lo que conocemos hoy como «LAS CONSTITUCIONES DE ANDERSON»?

¿A qué obedece entonces la existencia de tantos y diferentes «Linderos»«Landmarks»?

¿Cuáles son entonces los «Linderos» que debemos conservar, y cuáles los que debemos descartar a favor de la gran familia Masónica?

Pareciera que intereses políticos y tendenciosos han sido los responsables primarios de este fenómeno. Resulta por demás importante determinar cuáles de estos «Linderos» son auténticos y en consecuencia imprescindibles para la conservación de la naturaleza de la Fraternidad, y cuáles son los aderezos tardíos que respondiendo principalmente a intereses sectoriales, cuyo propósito ha sido ejercer con exclusividad el gobierno de la Orden e introducir una orientación definida, contraria a los principios de universalidad que nos han caracterizado.

No confundamos la cosa con su reflejo. Los principios fundamentales de la Orden que le han permitido y le seguirán permitiendo mantener su integridad como organización original, son inalterables, por estar apegados a la razón y a la verdad universal. Sin embargo, los Masones tenemos el compromiso y la responsabilidad de encontrarles una interpretación acorde a las circunstancias que nos vaya marcando nuestro momento histórico, de acuerdo al lugar y al tiempo que nos ha tocado vivir, tal como lo han hecho los HH:. que como Anderson y Mackey nos han precedido.

Si reflexionamos en estos aspectos con el afán de encontrar entre todos un acuerdo en lo fundamental, obtendremos grandes luces para aclarar este tan importante tema.

Por último podemos concluir, de acuerdo a nuestras reflexiones, que definitivamente los “Landmarks” que se inventaron nuestros QQ:. HH:. –entre ellos Anderson y Mckey– a finales del siglo XVIII y principios del XIX no tienen cabida alguna en la Masonería de hoy; tanto es así que la mujer actual tiene, como debe ser, una activa participación en nuestra Institución, enriqueciéndola con sus grandes aportes intelectuales y profesionales.

También, como hecho curioso, los famosos “Landmarks” le prohíben la iniciación a los cojos, aparentemente por no poder hacer las marchas simbólicas, sin tenerles en cuenta de que sean unas personas libres y de buenas costumbres, excluyéndolos de la actividad Masónica. Sin embargo, cuando participamos en mayo de 2004, en la Asamblea y Simposio de CLIPSAS, en Santiago de Chile, pudimos observar que el Maestro de Ceremonias era un hermano que tenía limitaciones físicas en una de sus piernas, lo cual nos viene a confirmar una vez más la caída en desuso de los tan renombrados y famosos “Landmarks”, los que además por principio nunca hemos aceptado. Pues, nuestra formación liberal y el conocimiento claro que tenemos de ellos, no nos lo permite y por eso hemos sido un crítico acérrimo de Mackey y de los demás HH:. que se los inventaron.

QQ:. HH:., HHna:. y amigos en general, ahí les dejo estas reflexiones para vuestros comentarios y análisis.

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Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.