Cataluña: una historia de complejos

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El discurso independentista rompe por su lado más radical y considera enemigos a los no nacidos en Cataluña.
Seguro que nuestros lectores recuerdan aquellos años en los que el secesionismo catalán presumía de haber puesto en marcha la “revolución de las sonrisas”. Hubo un tiempo en el que los líderes políticos y sus terminales mediáticas dedicaban sus esfuerzos a disimular el verdadero carácter de su revuelta. Los incontables reveses sufridos por el procés han modificado el tablero y parece que el discurso ha roto por su lado más radical.
Ahora los enemigos son todos los no nacidos en Cataluña, o al menos aquellos que no apoyan su causa, como ha dejado claro Miquel Manubens, expresidente el Centre d’Estudis Colombins, una asociación que sostiene que Cristóbal Colón era catalán y que está vinculada a Òmnium Cultural.
Manubens ha hecho suya la proclama del “vete a tu pueblo, chaval” que ya utilizó la expresidenta del Parlamento regional Núria de Gispert para atacar a la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas.
La idea de la colonización es recurrente en el secesionismo. En 2014, cuando ya se empezaba a fraguar el procés, Anna Tarrés tildó a los castellanohablantes de “colonos” e insistió en que los que no hablan en catalán “no son catalanes”. Jaume Sobrequés, exdiputado del PSC, también mantuvo esta tesis en un artículo publicado en 2015 en el Punt Avui en el que aseguraba que “la historia enseña que los procesos colonizadores sólo han sido vencidos cuando los países víctimas de la acción destructiva de la metrópoli han alcanzado la independencia”.
Nada nuevo bajo el sol. La fractura creada por el independentismo en Cataluña ha contado con la connivencia de los sucesivos gobiernos españoles. El último de ellos, Mariano Rajoy, se ha mostrado incapaz de contrarrestar el relato secesionista -hay quien asegura que ni siquiera lo ha intentado- y únicamente la sociedad civil y ciertos políticos valientes han plantado cara a las continuas falacias de los Puigdemont o Junqueras de turno.
Trump y los Cascos Blancos
Cita Carlos Esteban en su tema de hoy a Nassim Nicholas Taleb, autor de una frase bastante acertada sobre la presidencia de Donald Trump: “Cada vez que uno desespera de Trump, ocurre algo sorprendente”.
A horas de decidir respecto al acuerdo nuclear sobre Irán, el republicano ha anunciado que congelará las ayudas a los Cascos Blancos, la teórica ONG dedicada a grabar los supuestos ataques químicos en Siria, incluido el último que sirvió como excusa para el bombardeo aliado sobre posiciones del Ejército de Al Assad.
Desde Rusia, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zajarova, se ha mostrado sorprendida con la noticia: “Hoy nos han llegado fantásticas noticias: el Departamento de Estado americano ha congelado la financiación de la organización no gubernamental de los Cascos Blancos en Siria”, ironizaba Zajarova. “¿Qué ha pasado? ¿No les ha gustado su última película? ¿Quizá hay alguna otra razón?”.
“La primera víctima cuando llega la guerra es la verdad”. Esta frase, atribuida al senador estadounidense Hiram Johnson en 1917 durante la Primera Guerra Mundial, ha cobrado especial trascendencia durante los últimos siete años en Siria. Barack Obama tragó con todos los montajes cinematográficos de los Cascos Blancos y destinó importantes cantidades a financiar a aquellos grupos que la “ONG” señaló como idóneos. Meses después se hicieron virales las imágenes de estos muyahidines cortando la cabeza de un pequeño emulando al Estado Islámico.
El anhelo de Trump por abandonar Siria parece claro. Está por ver si Washington lo permite. Seguiremos informando.
Arturo García,
responsable de portada de La Gaceta
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Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.