Razones Que Nos Obstaculizan El Camino Hacia La Autorrealización

éxito, hábitos, realización, disciplina

1. La búsqueda de sueños imposibles
A todos nos gusta soñar y decir que tenemos sueños, pero algunos de nosotros tendemos a convertirlos en una forma de vida, incapaces de romper con la ilusión y estar arraigados en la realidad. Además, esto nos hace vivir en nuestro mundo imaginario como si estuviéramos esperando que ocurra un milagro, y entonces no tomamos ninguna medida para lograr y cumplir nuestros sueños realmente. Cuando no damos un paso y solo somos atrapados en nuestros sueños, la probabilidad de que se hagan realidad es significativamente menor. Para mejorar tus posibilidades, debes liberarte de los grandes sueños en los que te encuentras inmerso. En cambio, trata de dividirlos en pequeños sueños o, alternativamente, en pasos que debes seguir para alcanzar el sueño más grande.
2. La incapacidad de concentrarse en una tarea cada vez
Muchas personas son guiadas por el principio de “unos minutos más en Facebook y luego comenzaré…” El problema es que nuestro mundo es rico en varias plataformas tecnológicas que nos absorben y es muy difícil ignorarlas. Gracias a estas tecnologías diversas y nuestra adicción a ellas, no podemos concentrarnos en una sola tarea. Como resultado, nos quedamos atrás en el trabajo, tenemos una pila de platos en el fregadero y, sobre todo, somos atraídos y adictos a pantallas. Para ser más eficiente, necesita establecer plazos de tareas y rastrearlos para poder llevarlos a cabo con éxito.
3. La incapacidad de mantener la coherencia

¿Alguna vez has empezado a hacer varias tareas a la vez y no has podido terminar ninguna de ellas? Estamos seguros de que a la mayoría de nosotros nos ha sucedido al menos una vez en nuestras vidas. Esto incluye hacer ejercicio, hacer dieta, aprender algo nuevo (como un idioma), tener un pasatiempo,… cosas que comenzaste a hacer con gran emoción y que abandonaste después de una semana o un mes.
Solo hay una razón para esta concesión: la falta de perseverancia y la incapacidad de establecer medidas de éxito o resultados deseados. En Japón, hay un término especial para este síndrome: “el monje de tres días”, el número tres simboliza la cantidad promedio de días que tarda la emoción en desaparecer y renunciamos a lo que comenzamos. Para superar este síndrome, puede utilizar el enfoque kaizen que enseña cómo tener éxito en las tareas trabajando lenta y continuamente a medida que avanza el tiempo.

No todas las cosas malas que suceden en nuestra vida son necesariamente por nuestra culpa, pero la mayor parte son nuestra responsabilidad. Podemos culpar a otras personas u obstáculos en el camino, pero eso no cambiará la situación y ciertamente no la resolverá. Sin embargo, al asumir la responsabilidad total de los eventos, puedes mejorar, aprender y construir un futuro mejor. La capacidad de admitir y corregir nuestros errores es el primer y más importante paso en nuestro camino hacia el éxito. Solo asume la responsabilidad de tu vida y podrás convertir tus ideas y sueños en realidad.

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 5. Dejar que no ser apoyado por tu entorno te afecte demasiado

Uno de los secretos del éxito personal es el apoyo que recibimos de nuestros seres queridos. Pero a veces, en lugar de obtener apoyo de ellos, obtenemos una falta de comprensión y negatividad, cosas que hacen que sea muy difícil para nosotros continuar en nuestro camino. En tal situación, es muy importante relajarse y no pelear o discutir con las personas que están cerca de nosotros. En cambio, tenemos que decirles cuánto los amamos, explicarles que las cosas que estamos haciendo son muy importantes para nosotros, aclararles lo que estamos tratando de lograr y cuán importante es su apoyo para nosotros.

6. Mucha autocrítica

La autocrítica puede ser de gran beneficio, pero a dosis elevadas puede hacernos sentir atraídos por pensamientos negativos y perpetuar nuestros problemas. Como resultado, los pensamientos críticos alimentan nuestro cerebro y nos hacen sentir tristes, lo que puede llevarnos a la depresión. No solo la autocrítica no nos lleva al éxito, sino que también nos aleja de ella. No estamos diciendo que la autocrítica no es buena, solo tenemos que abordarla conscientemente, para que la controlemos y no lo contrario, esto es lo que te ayudará a salir de tus pensamientos negativos y reevaluar inteligentemente las diversas posibilidades que enfrentas para el éxito futuro.

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7. Señalar con el dedo

Hay dos tipos de personas en el mundo: las que culpan a todos los que las rodean y las que se hacen responsables de sus errores y acciones. Los primeros señalarán al gobierno, el país en el que viven o incluso sus padres, que según ellos, son los factores que no les dieron la oportunidad de triunfar en la vida. Mientras que el segundo tipo de personas, quienes asumen la responsabilidad de sus acciones logran los objetivos que se fijaron en la vida.
Las personas de la segunda clase saben que depende del esfuerzo que invierten, la persistencia, las metas que establecen y el conocimiento de que culpar al otro no les llevará a ninguna parte. Sorprendentemente, los fracasos pueden incluso motivarlos a alcanzar el éxito. Recuerda que no hay nadie a quien culpar por tus fallas sino tú misma y solo tú puedes alcanzar un futuro y éxitos más felices.

8. Establecer metas inalcanzables

La mayoría de nosotros tenemos grandes sueños que nos esforzamos por alcanzar, pero a veces apuntamos demasiado alto o esperamos un éxito rápido que es casi imposible. Es muy importante comprender que tus sueños pueden convertirse en objetivos de por vida, pero debes aprender a configurarlos de manera implementable: analiza los recursos que tienes, cuánto tiempo necesitarás para alcanzarlos y qué tan realistas son. Cuando aprendes a establecer objetivos de éxito que sean alcanzables, también sentirás satisfacción y podrás seguir su progreso. Además, incluso si los objetivos que te estableces a ti misma se vuelven ilógicos, hay una salida, trata de reescribirlos o dividirlos en objetivos más pequeños, para garantizar que se cumplan.

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9. Fracasos anteriores 

Cada una de nosotros experimenta fracasos, a veces podemos intentar y hacer todo lo que esté en nuestro poder, pero simplemente no obtendremos el resultado deseado. En este caso, tienes dos opciones: hundirte en la depresión y seguir sintiendo lástima por ti mismo  o puedes analizar la situación, comprender que has hecho las cosas mal e intentar comenzar nuevamente desde cero. Puedes lograr el éxito después de experimentar un fracaso. Tomemos un ejemplo de Stephen King, a pesar de ser rechazado por más de 30 editores cuando quiso editar su primera novela, finalmente logró un gran éxito en su campo.

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Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.