La política actual de EUA hacia Cuba

Jorge Hernández Fonseca

29 de Junio de 2018

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Hay algo de muy extraño aconteciendo en la política norteamericana hacia Cuba. Después de la visita a Miami del presidente Trump, donde se reunió con el exilio cubano, la política del Coloso del Norte hacia la isla se ha mantenido teniendo más o menos cierta continuidad con la política de la administración anterior, que el exilio mayoritariamente rechazó ante Trump.

Como reacción a esta realidad –de la que no se habla ni se escribe– el exilio ha emitido señales diversas hacia la Casa Blanca en espera de un cumplimiento de la promesa de cambios profundos de la política de Washington hacia la Habana. Se han enviado cartas, los congresistas cubano-americanos han presionado de diversas maneras y las organizaciones opositoras de Miami envían señales inequívocas de cansancio ante un año y medio de espera.

No hay dudas que la reunión del presidente Trump con el dictador coreano ha sido un triunfo resonante de la política exterior de la actual administración, llegándose incluso a proponer un merecido Premio Nobel hacia el mandatario estadounidense. Sin embargo, esta política ha tenido un “efecto colateral”, el perjuicio hacia el pueblo del Corea del Norte, que en adelante tendrá que soportar callado la férrea dictadura que lo continuará oprimiendo, sin esperanzas.

El sufrido pueblo cubano de dentro y fuera de la isla teme simplemente que en el “Caso Cuba” se llegue a una situación de compromiso similar a la de Corea del Norte, sacrificando la libertad del pueblo cubano. Así de simple. De ahí la preocupación con las promesas hechas por Trump en Miami y la continuidad de la política anterior hacia la isla. Raúl Castro no tiene armas nucleares que entregar, pero tiene varios “satélites” en el área que pudieran ser sacrificados. Además, los “hermanos” latinoamericanos ven la dictadura cubana diferente a las dictaduras venezolana y nicaragüense. Incluso un país, Argentina, acaba de retomar lazos con la Habana.

Sin restar importancia a la neutralización del peligro nuclear en Asia, el temor generalizado en el exilio cubano es que Estados Unidos vea con buenos ojos la implantación de la economía de mercado en Cuba, sin que eso en paralelo implique la liberalización de la férrea dictadura militar que la oprime. “No sólo de pan vive el hombre” reza la biblia cristiana, por lo cual, no sólo la solución del problema económico traerá la liberación verdadera del pueblo cubano. Hay más.

Los cubanos tenemos una deuda de gratitud con EUA, por éste haber inscrito en sus leyes la protección y el apoyo al pueblo cubano en diáspora. Esto, aunque el presidente Obama haya propinado un golpe traidor cancelando el edicto presidencial “pies secos, pies mojados”, los cubanos tenemos hacia EUA esa deuda de gratitud impagable. Esto no significa que ahora tengamos que aceptar, para Cuba, similar solución a la que se ha adoptado hacia Norcorea.

 

Este sentimiento actual del exilio cubano –libertad a toda costa y a todo costo– dicho con todas sus letras, es necesario que se ventile públicamente, porque hay fuerzas actuando en sentido de obviar la libertad de los cubanos de dentro y fuera de la isla, en aras de que se propicien negocios en Cuba tras una apertura de mentiras –solamente económica– y no política, ni social, ni moral. Eso, para los cubanos es simplemente inaceptable, venga de donde venga.

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Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.