5 lecciones para emprendedores y ejecutivos, según Bob Dylan

Bob Dylan, ícono contracultural de una generación, señala que debemos siempre tener pasión por lo que hacemos.

5 lecciones para emprendedores y ejecutivos, según Bob Dylan
Dylan empezó su carrera como folk singer en Estados Unidos, donde los jóvenes lo consideraron el “portavoz de una generación”.

Lima, 03.07.18 / 05:18

A su manera, sin importar el ámbito, muchos profesionales se inspiran con la música. Pero no solo son las melodías. Las letras, a veces escritas por verdaderos poetas, pueden llegar a convertirse en fuente de inspiración. Ese es el caso de las canciones de Bob Dylan, músico, poeta e ícono cultural, cuyas composiciones han servido de base hasta para realizar estudios médicos y meteorológicos. Bajo ese mismo enfoque, Will Yakowicz, periodista, escritor y podcaster de la revista Inc. Magazine, especializada en negocios y emprendimiento digital, identificó tres lecciones del Premio Nobel de Literatura 2016 para emprendedores.

Para este artículo, Yakowicz conversó con el director cinematográfico Don Alan Pennebaker, famoso por su documental “Don’t Look Back”, en el que acompañó a Dylan por una gira en 1965. Para Pennebaker, en sus inicios era difícil imaginar que Robert Zimmerman, como se llamó en su partida de nacimiento el músico, se convertiría años más tarde en Bob Dylan, un poeta de Duluth (Minnesota) quien con una voz sin melodía ingresó de pronto en la escena subte hasta llegar a ser un ícono de la contracultura. Yakowics cree que Dylan, como los emprendedores, más que modelos de negocios, no necesitan saber si tendrán éxito para emprender.

Para Dylan, uno de los artistas más vendidos de todos los tiempos, con más de 100 millones de discos vendidos, y miembro distinguido del Salón de la Fama del Rock and Roll, la clave estuvo en ser fiel a sus principios y seguir haciendo lo que más le apasionaba. Eso es precisamente lo que más le gustaba a Steve Jobs, quien hizo de Dylan su músico preferido. Ambos mantuvieron una relación estrecha durante años, tanto que en un concierto, en California, Dylan le dedicó a Jobs su canción favorita “One Too Many Mornings”. Después de eso, Jobs se enfrentó a Sony para que la discografía de Dylan estuviese disponible en iTunes.

LA INSPIRACIÓN DE STEVE JOBS

En una habitación de hotel, según la autobiografía de Jobs escrita por Walter Isaacson, Dylan le confesó a Jobs cómo compone y escribe las letras de sus canciones, como una lluvia en la que es inevitable mojarse, y se ve obligado a componerla. En una segunda ocasión, en el interior del autobús de la gira del músico, Dylan le preguntó a Jobs cuál era el tema favorito de su repertorio. Jobs mencionó a “One Too Many Mornings”. Dylan se la dedicó esa noche en su concierto. Después de esos dos encuentros, Jobs le propuso que todas sus canciones se vendieran por la tienda online de iTunes. El paquete de 700 temas costaría unos 199 dólares.

La empresa discográfica del cantante, Sony, se negó rotundamente. El precio de todo el pack les parecía demasiado barato para una estrella como Dylan. Pero, según el libro de Isaacson, la negativa de la discográfica tuvo una fuerte respuesta por parte de Apple. Si ellos no querían vender la música de Dylan en iTunes, el propio Jobs hablaría directamente con Dylan para convencerlo. Tras varios intentos, Jobs logró convencer al músico enseñándole cómo se escucharían sus discos a través de los iPods. Solo así convenció al compositor de “Mr. Tambourine Man”, de que los tiempos han cambiado y era otra la forma de oír música.

5 LECCIONES PARA EMPRENDEDORES

Según cuenta Jon Friedman en su libro “Forget About Today: Bob Dylan’s Genius for (Re)invention, Shunning the Naysayers and Creating a Personal Revolution” existen 5 lecciones que deja Bob Dylan para emprendedores ejecutivos en carrera. Y, según su artículo, “Entrepreneurial Lessons Gleaned from Bob Dylan”, la pasión es el principal motor de cualquier hombre que decide emprender un camino en cualquier ámbito, por más difícil que este parezca.

Estas son las lecciones.

1. Siempre ten pasión por lo que estás haciendo:

Cuando te conectas con lo que haces todo fluye mejor. Esa perspectiva resulta clave para los días oscuros, en los que uno se podría sentir abatido o poco inspirado. Según Friedman, Dylan ofrece alrededor de 100 conciertos al año en todo el mundo, y probablemente no necesita ese dinero o la necesidad de fama, pero claramente cree apasionadamente en lo que hace.

2. Ver el panorama general y evitar la trampa del dinero fácil:

En “The Ballad of Frankie Lee and Judas Priest”, Dylan escribió: ““Don’t go mistaking paradise for that home across the road”. Es decir, el músico, en vez de aprovechar su fama para migrar a géneros más comerciales, se mantuvo fiel a sus principios musicales populares. A diferencia de sus amigos, como Bobby Vee, a quien recuerda en una biografía, él no se vendió.

3. No tener miedo de sacudir las cosas un poco:

Bob Dylan empezó su carrera como folk singer en Estados Unidos, donde los jóvenes lo consideraron el “portavoz de una generación”. Sin embargo, a fines de los años sesenta, garbó y tocó algunas canciones en clave de rock and roll, pero sin cambiar su esencia, que más que un estilo era una filosofía de vida. No tuvo miedo de probar otros géneros y tuvo éxito igual.

4. Buscar inspiración de los demás:

Cuando Dylan estaba comenzando, buscó inspiración y conocimiento entre otros artistas, como el cantante y compositor, Woody Guthrie. En la década de los ochenta, se encontró en otro periodo de su carrera, grabando composiciones con músicos de la talla de Tom Petty y los Heartbreakers, Grateful Dead y los Traveling Wilburys. ¿El resultado? el álbum “Oh Mercy”.

5. Saber cuándo volver a lo básico:

Tarde o temprano, escribió Friedman, uno se estrella contra una pared. La pregunta es: ¿cómo convertir una derrota en una victoria? La respuesta: volver a lo básico, recordando lo que nos puso en camino hacia el éxito. Tras el criticado disco “Under the Red Sky”, Dylan regresó a sus orígenes con “Time Out of Mind”, ganando el Grammy de 1998 por el álbum del año.

Para el periodista Jason Friedman, el proceso de Dylan de escribir una canción es sumamente parecido al de modelar una propuesta de negocio, empezando por seguir un camino con la seguridad de que es el correcto, sin importar si se tendrá éxito o no. Solo de esa forma uno logrará no distraerse ni desviarse de lo que podría convertirse en una propuesta única, irreverente e irremplazable. Por ese mismo motivo, Steve Jobs consideró a Dylan como una de las principales influencias de la cultura que definió a Apple como organización.

Recordar qué nos trajo hasta aquí es una forma de no salirnos del camino. ¿Cómo llegamos aquí? Es una pregunta que deberíamos hacernos por lo menos cada año.

 

 

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Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.