El comienzo de todo…

La Guerra de los Siete Años estalló en el 1754, la contienda involucró a las grandes potencias de la época, los reinos de Prusia,Hanóver, Gran Bretaña junto a sus colonias americanas y el Reino de Portugal; se enfrentaron al Reino de Sajonia, el Imperio austríaco, el Reino de Francia, el Imperio ruso, Suecia y el Reino de España, para implantar el control sobre Silesia, las colonias de América del Norte y la India. El conflicto se extendió por Europa, Africa, Asia, Centroamérica y Norteamericana.

La disputa terminó a finales de 1763,con la firma del Tratado de París entre Francia, España y Gran Bretaña así como los acuerdos de Paz entre Hubertusburgo,Sajonia, Austria y Prusia, el acuerdo representó una victoria para el bando Anglo-Prusiano;Francia por el contrario perdería gran parte de sus territorios en América y Asia.

 A pesar de que Gran Bretaña se consolidó como una potencia mundial después de la guerra, el Imperio Británico había quedado prácticamente en bancarrota, debido al desgaste económico provocado por el conflicto. Las medidas del gobierno inglés fueron implantar una serie de impuestos a sus colonias para amortiguar la crisis. En 1765 el Parlamento Británico impuso la Ley del Timbre, este impuesto exigía que los materiales impresos en las colonias se publicaran en papel sellado producido en Londres, los cuales debían ser pagados en moneda británica. Esta ley provocó el cierre de muchos periódicos de la época, que no pudieron asumir los costes. 

El descontento entre los colonos aumentó, vieron estas medidas como un ataque directo a su libertad y bienestar. El malestar fue en aumento, cuando el 16 de diciembre de 1773, tuvo lugar en Boston, Massachusetts, el Motín del té, en el que se lanzó al mar todo un cargamento de té, en señal de protesta a los impuestos y a los privilegios con que era tratada la Compañía Británica de las Indias Orientales, quienes habían logrado obtener una exención de impuestos sobre el té, debido a su influencia en el Parlamento Británico, haciendo los precios de sus productos significativamente bajos en comparación a los de los comerciantes colonos.

Las relaciones con la metrópoli se encontraban en su momento más tenso, los cuidadanos de las colonias no gozaban de los mismos privilegios, incluso los militares nacidos en suelo americano no podían ser ascendidos a ciertos grados militares en el ejército, así como los representantes de los gobiernos locales no tenían ninguna participación en el Parlamento Británico.

El 19 de abril del año 1775 estalló la revolución. En mayo del mismo año el Congreso Continental asumió las funciones de gobierno nacional, fueron nombrados catorce generales y se organizó un ejército al mando de George Washington. El 4 de julio de 1776,  en la Cámara Estatal, en Filadelfia, Pensilvania; se firma la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, proclamándose la soberanía de las Trece Colonias norteamericanas, como nueva nación independiente del dominio británico. Se le encomienda a Thomas Jefferson la redacción del borrador original, el cual fue posteriormente editado por el Congreso, en el documento quedó impregnando la influencia del pensamiento filosófico de la ilustración, el Enciclopedismo, el pensamiento humanista y las artes liberales.

La segunda oración del documento para los amantes del pensamiento republicano más allá de percepciones históricas, es una melodía divina que agrada a los sentidos y retumban en la conciencia, Oda a la libertad de un pueblo que encomendó a ella su futuro, actualmente en el monumento a Thomas Jefferson en Washington D.C adorna su interior fragmentos del texto, en grades letras se lee:

“…sostenemos como evidentes estas verdades: que los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad…”

A casi dos siglos y medio, todos los 4 de Julio, el pais se prepara para festejarlo, aunque como ocurre con la mayoría de los días festivos en la actualidad este no se escapa del marketing que envuelve a estos acontecimientos, el vaivén del despliegue mercantilista que en ocasiones opaca su esencia. Los supermercados se abarrotan de público, para comprar lo necesario para la celebración. En la noche los fuegos artificiales destellan en el cielo, los vecindarios y los grandes monumentos de la nación. La bandera de las barras y las estrellas adorna y embellece los hogares, ciudades,centros comerciales, avenidas etc.

Viene entonces a mi mente las palabras de El Apóstol de la independencia de Cuba José Martí, brillante intelectual y apasionado republicano, que vivió más de una década en los Estados Unidos y sin lugar a dudas viviría de cerca la atmósfera que rodea los preparativos y celebración de este día, en una carta al director del diario La Nación dice:

“ Yo esculpiría en porfido las estatuas de los hombres maravillosos que fraguaron la Constitución de Estados Unidos de America: los esculpiría, firmando su obra enorme, en un grupo de porfido. Abriría un camino sagrado de baldosas de mármol sin pulir, hasta el templo de mármol blanco que los cobijase; y cada cierto número de años, establecería una semana de peregrinación nacional, en otoño que es la estación de la madurez y la hermosura, para que, envueltas las cabezas reverentes en las nubes de humo oloroso de las hojas secas, fueran a besar la mano de piedra, de los patriarcas, los hombres, las mujeres y los niños…”

https://neworden.com/2018/07/03/el-comienzo-de-todo/

Anuncios

Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.