Álvaro Uribe y los beneficios de no ser senador

El exmandatario colombiano renunció al Senado y a su fuero, en medio de una investigación por supuesta “manipulación de testigos”

Álvaro Uribe y los beneficios de no ser senador

Uribe es el apellido que, por estos días, más resuena en la boca de los colombianos. Su portador, el expresidente Álvaro Uribe Velez, ha acaparado la atención y no por su condición de exmandatario o de padrino político de Iván Duque, el presidente electo que asumirá el poder en unas pocas semanas.

Fue un mensaje difundido en Twitter el que monopolizó el interés de la prensa y estremeció el suelo de la política colombiana. “Enviaré mi carta de renuncia” informó el ex jefe de Estado, en aquella publicación del 24 de julio. Con la notificación, el antioqueño anunció su dimisión al cargo de senador, un puesto que ostentó desde el año 2014.

Álvaro Uribe Vélez
@AlvaroUribeVel

La Corte Suprema me llama a indagatoria, no me oyeron previamente, me siento moralmente impedido para ser senador, enviaré mi carta de renuncia para que mi defensa no interfiera con las tareas del Senado. 13,9 mil13,6 mil personas están hablando de esto

Imagen del ex presidente Álvaro Uribe, rodeado de sus copartidarios, durante la sesión del 20 de julio, en la que se instaló el Congreso 

►  Una renuncia provocada

Aunque tiene 66 años, la renuncia de Álvaro Uribe nada tuvo que ver con el desgaste que experimentan los que se dedican a la política. De hecho, su retiro no respondió a un cierre de ciclo ni mucho menos a un deseo de jubilación.

La abdicación fue presentada por el exgobernante en medio de un escándalo que lo vincula a él y a su colega legislador, Álvaro Hernán Prada. Ambos son acusados de tener contactos con paramilitares encarcelados para que éstos negaran cualquier vínculo o conversación con el expresidente o con su hermano, Santiago Uribe. A cambio, los “paras” habrían recibido dinero y beneficios procesales.
 Imagen del ex presidente Álvaro Uribe, rodeado de sus copartidarios, durante la sesión del 20 de julio, en la que se instaló el Congreso

►  Un delito llamado “manipulación de testigos”

Las aparentes prácticas de Uribe configuran un delito que técnicamente es conocido como “soborno y fraude procesal”. Sin embargo, para el común de los colombianos es más fácil hablar de “manipulación de testigos”.

Por esa supuesta transgresión es que la Corte Suprema (la máxima instancia judicial de Colombia) ha decidido investigar al expresidente.

El proceso arrancó el pasado 16 de febrero, cuando la Corte autorizó las primeras pesquisas e indagatorias. Irónicamente, ese mismo día, el Tribunal ordenó archivar la causa que fue iniciada por el propio Álvaro Uribe, en el año 2012.

En esa acción, el ex jefe de Estado inculpaba al senador Iván Cepeda, miembro del izquierdista Polo Democrático, de vincularse con reos juzgados por paramilitarismo para ofrecerles favores, a cambio de declaraciones en contra de Uribe y de su hermano.

►  Llamado a indagatoria

Después de cinco meses de pesquisas preliminares, la Corte Suprema de Colombia aseguró haber recaudado“pruebas que condujeron a abrir una investigación formal”. En consecuencia, el Tribunal decidió hacerle a Álvaro Uribe un “llamado a indagatoria”.

El citatorio obliga al exgobernante a presentarse ante esa instancia para conocer los cargos que se le imputan, pero también para ejercer su legítimo derecho a la defensa.

Tras saberse apercibido, Uribe aseguró sentirse “moralmente impedido” para ejercer como senador y, con ese argumento, abandonó sus funciones como integrante de la Cámara Alta del Congreso colombiano.

►  Los beneficios de no ser senador

La inmunidad es una figura que fue creada para proteger a aquellos que, por elección popular o por designación, han alcanzado altos cargos públicos. Su finalidad es la de garantizar la integridad del funcionario, pero también evitar que su desempeño se vea trastocado por acusaciones que, en algunos casos, pueden llegar a ser infundadas.

Como senador, Álvaro Uribe gozaba de ese beneficio. El fuero le garantizaba además ser procesado por la Corte Suprema, pues, según el ordenamiento jurídico colombiano, esa es la única instancia que puede conocer los casos en los que estén involucrados ciudadanos que, por la dignidad y majestad de sus puestos, tienen inmunidad.

Pese a conocer esa realidad, el expresidente prefirió renunciar a su curul de senador y, con ello, a los privilegios inherentes. Según algunos, la dimisión fue una muestra de desprendimiento y la prueba de que el exmandatario quiere impedir que su posición de poder interfiera en las investigaciones.

Sin embargo, en Colombia es usual que los actores políticos se desprendan de sus altos oficios porque ello les permite evitar a la Corte Suprema. Después de su retiro, los funcionarios vuelven a ser “ciudadanos del común” y, por ello, sus causas tienen que ser tramitadas a través de una justicia ordinaria que tiene varias instancias de apelación y que, en consecuencia, brinda un mayor margen de maniobra.

Un trabajo de: Alejandro Linares Mendoza

https://venepress.com/article/Alvaro-Uribe-y-los-beneficios-de-no-ser-senador1532641208635

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Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.