Duque y sus retos como presidente del postconflicto

La paz, la seguridad, la economía, la salud y la educación son las cinco grandes áreas a atender por el nuevo mandatario

Duque y sus retos como presidente del postconflicto

Iván Duque se convirtió en presidente electo con más de diez millones de votos; una cifra récord, nunca antes obtenida por candidato alguno en la historia de Colombia. Tal respaldo, ha dotado al exsenador de una legitimidad que, al menos en teoría, le garantiza estabilidad y, en consecuencia, gobernabilidad.

Sin embargo, como buen actor político, el bogotano de 42 años, no está exento del costo que podrán tener sus decisiones y de la subsecuente pérdida de popularidad. Un estudio, revelado por la encuestadora Gallup a comienzos de julio, situó sus niveles de aprobación en un tajante 56%. Aunque elevado, el porcentaje podría precipitarse en caída libre si Duque no cumple con las expectativas de los colombianos en cinco grandes áreas: la paz, la seguridad, la economía, la salud y la educación.

♦  El primer presidente del postconflicto

El nuevo titular de la Casa de Nariño llega a la Presidencia en un escenario no vivido por sus predecesores.  Las FARC, la extinta guerrilla que por más de 50 años combatió a las fuerzas del Estado, es ahora la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, un partido que tiene representación en el Congreso y que, como toda organización dedicada a la política, desea retener y aumentar su presencia en posiciones de poder.

Como el primer presidente del postconflicto, Iván Duque deberá hilar muy fino para no malograr un pacto de paz que él mismo ha denunciado como un acuerdo insuficiente. Aunque está obligado a respetarlo, por mandato de la Corte Constitucional, el nuevo gobernante ha prometido “corregirlo”. Si su oferta de campaña se traduce en modificaciones sustanciales, que alteren la letra y el espíritu del convenio, su gestión echaría por el suelo el único esfuerzo pacificador que ha tenido éxito desde el surgimiento de la guerrilla. Su administración también podría verse comprometida por un conflicto entre poderes.

Además de lo negociado con las FARC, Duque tendrá que decidir si mantiene o no los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional, la segunda guerrilla más importante de Colombia y la única activa hasta la fecha. Esas conversaciones iniciaron en 2017 y, según los representantes del gobierno colombiano, sólo resta una tramo, de apenas 10%, para alcanzar un arreglo satisfactorio.

♦  El combate a las bandas criminales y la protección de los líderes sociales 

Uno de los efectos colaterales de la desmovilización de las FARC tiene que ver con los resquicios dejados en el camino por esa organización rebelde. Muchos de sus exintegrantes decidieron no transitar de la insurgencia a la vida civil. Por el contrario, constituyeron frentes armados que hoy actúan en nombre propio, dentro y fuera de Colombia.

El combate de esas bandas será una misión a atender por Iván Duque, quien además de jefe de Estado será Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Colombianas. En consecuencia, estará obligado a garantizar la integridad territorial, la soberanía y el monopolio de las armas que le corresponde al Estado. También deberá, junto a sus ministros y al Alto Mando, desarrollar estrategias para neutralizar a aquellos exguerrilleros que no se hayan plegado a la paz y a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y al secuestro.

De manera adicional, Duque tendrá que poner la lupa sobre el asesinato de líderes sociales y campesinos. Organizaciones como Indepaz, Marcha Patriótica y Cumbre agraria denunciaron que 98 de esos dirigentes fueron muertos en Colombia, durante los seis primeros meses de 2018.

♦  La prosperidad económica y el fomento de la inversión

Aunque el presidente saliente, Juan Manuel Santos, deja una Colombia que ha crecido, en términos económicos, durante los últimos cinco años; el mandatario entrante, Iván Duque, deberá lograr que esa prosperidad se sustente en el tiempo.

Por ello, su principal tarea será la de reducir el déficit fiscal; es decir, acortar la brecha entre el dinero que ingresa y el que se gasta, sin que ello implique recortes que asfixien a los colombianos, en detrimento de su capacidad de consumo y calidad de vida.

Para alcanzar ese objetivo, el nuevo gobernante deberá atender la informalidad del empleo. Según algunos estudios, el 60% de la fuerza laboral colombiana pertenece al sector informal y ello facilita la evasión de impuestos.

Para crear puestos de trabajo formales, Iván Duque se verá en la necesidad de trabajar de la mano con los empresarios. También estará en la obligación de crear condiciones y desarrollar políticas que favorezcan la inversión privada.

♦  El sistema de salud debe orientarse hacia lo preventivo

Los distintos tipos de cáncer y las afecciones cardiacas constituyen el 30% de las causas de muerte en Colombia. Esa cifra podría reducirse exponencialmente si el nuevo Gobierno orienta sus esfuerzos hacia la creación de un sistema que pueda prevenirlas o detectarlas y atenderlas de manera temprana.

Para ello no sólo es necesario implementar programas que acerquen la medicina a la gente, invertir en la formación de más y mejores profesiones, pero, sobre todo, atender las denuncias de corrupción dentro de la salud pública.

♦  La educación y la protección a la infancia

Más de cinco décadas de conflicto armado dejaron severas secuelas en la infancia. Por un lado, están los niños o adolescentes que quedaron en situación de orfandad y, por otro, los menores que fueron obligados a unirse a las filas de una guerrilla que los requería para engrosar sus filas.

Acabada la guerra con las FARC, la atención de esos infantes habrá de ser uno de los temas prioritarios para Iván Duque. El nuevo presidente deberá garantizar su seguridad e integridad a través del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), un organismo que necesitará apoyo, principalmente financiero.

Otro asunto a tomar en consideración será la violencia y el abuso sexual en contra de la juventud. Cifras del ICBF indican que al menos 66 menores colombianos son víctimas de ese tipo de agresiones diariamente. La condena verbal de esos delitos y el desarrollo de políticas y legislaciones para evitarlos y castigarlos serán asignaturas pendientes para el primer mandatario.

Además de la creación de espacios seguros, el nuevo gobernante tendrá que facilitarle a la infancia el acceso a una educación gratuita y de calidad. El tema deberá ser atendido principalmente en las áreas rurales. Allí, la oferta del Gobierno deberá llegar con prontitud para reducir la brecha entre el campo y las ciudades.

♦  Un presidente para todos los colombianos

Aunque no fue incluido dentro la enumeración que abrió este artículo, un sexto ítem al que Iván Duque deberá prestar atención será el de ejecutar una gestión que resulte inclusiva, en medio de la polarización que hoy divide a su país.

El gobernante no puede olvidar que su rival en las elecciones, el ex alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, fue respaldado por ocho millones de personas, siendo éste un apoyo récord para cualquier representante de la izquierda colombiana.

Duque tampoco puede dejar de lado que el  ingreso de las FARC en la política ha ensanchado los márgenes de los liberales y, en respuesta, los conservadores se han refugiado en posturas cada vez más duras e inflexibles. Muchos deploran la presencia en el Congreso de los excomandates que alguna vez dirigieron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, pero además demandan para ellos cárcel y otros castigos ejemplarizantes que venguen el terror generado por la extinta organización insurgente.

En medio de este escenario, Iván Duque, un hombre proveniente de la derecha, deberá aprender a pendular para favorecer la unidad y evitar el resquebrajamiento de la República y el surgimiento de falsos mesías de centro.

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Autor: gustavo1941

Ex preso politico cubano, refugiado en EE UU. Presidente de la Academioa Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gran Logia de Cuba de AL y AM (2005 a 2011); Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del grado 33 para la Republica de Cuba del REAYA(2005-2008). Autor y conferencista.