APROPÓSITO DEL ANIVERSARIO 106 DE LA LOGIA “JOSÉ DE LA LUZ Y CABALLRO”

Por Eduardo Vázquez, ex venerable maestro de la R y M logia “José de la Luz y Caballero”.

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El tiempo es un tesoro enterrado sin mapa. Como el río, nunca retrocede. Tan valioso es, que no es posible comprarlo ni venderlo.

Los aniversarios, incluso los cumpleaños de las personas, inclinan a meditar sobre el tiempo. ¡Que no podemos decir!, cuando se trata de una ocasión como hoy, en que conmemoramos 106 años de fundada esta logia “José de la Luz y Caballero”.

Pero no es la construcción de un edificio de piedra y cemento lo que festejamos. Una logia no es eso. Una logia es una cosntrucción espiritual, y lo espiritual sólo es posible con los seres humanos. Por eso, hoy, conmemoramos la persistencia de cientos de hermanos, que a lo largo de algo más de un siglo, fundaron y luego mantuvieron la logia “José de la luz y Caballero”.

Sin embargo, la ingratitud de la memoria, hace que, la casi totalidad de ellos sean desconocidos por nosotros. Por eso cumplo con placer, el pedido del nuestro joven venerable maestro, que me pidió información sobre algunos miembros destacados de la logia. Enfatizo en los más lejanos en el tiempo, por resultar los más olvidados.

Este busto, que hace décadas perdió su identificación, pertenece a uno de los miembros de mayor significación para este taller: Eduardo López Hernández.

Eduardo López fue un líder. A él de debemos estar sentados en este salón.  Gracias a su entusiasmo y constancia, se compró este terreno. Luego, a través de años de esfuerzos, se construyó el edificio en tres etapas: planta baja, parte posterior después y finalmente la segunda planta, que se inauguró en 1931.

Eduardo López Hernández era un comerciante nacido en el pueblo de Bolondrón, en Matanzas. Presidió la logia en 16 ocasiones.

Por más de 30 años, fue miembro de este taller el gran músico cubano Gonzalo Roig.  El autor de la zarzuela Cecilia Valdés y canciones emblemáticas como “Quiéreme mucho”. Roig alcanzó el grado 33 en nuestra institución. Se había iniciado en “Antonio de la Piedra” y se afilió a “José de la Luz y Caballero aún con el grado de compañero.

Por cierto, una curiosidad, Antonio de la Piedra fue el Gran Maestro más joven que ha tenido Cuba. Murió prematuramente. Por gestión de masones, esta calle Santa Emilia pasó a llamarse Antonio de la Piedra. Posteriormente le regresaron su nombre original.

En el año 1919 se inició en esta logia Manuel Piedra Martel. General de brigada del Ejército Libertador. Muy joven, Piedra Martel estuvo presente en el combate de Dos Ríos donde murió Martí y luego, en el de San Pedro, donde cayó Antonio Maceo. Fue ayudante del Titán de Bronce y con él hizo la invasión de Oriente a Occidente. Después regresó a Oriente y bajo las órdenes de Calixto García, combatió en la toma de Las Tunas. Les recomiendo la lectura de sus memorias, que se titulan Mis primeros treinta años.

En esta logia se iniciaron:

El historiador Emeterio Santovenia, por muchos años presidente de la Academia de Historia de Cuba.

Néstor Carbonell Rivero, se inició  en 1919). Hijo de uno de los fundadores del Partido Revolucionario Cubano creado por José Martí. También historiador, entre sus obras se encuentra una biografía de Martí. Fue embajador de Cuba en Argentina y Perú.  Miembro de la Academia de Historia de Cuba.

Ramón González de la Gándara, importante personalidad intelectual de la masonería, autor de liturgias, se inició en este taller en 1926, donde permaneció hasta que en 1930 se afilió a “Unión latina”.

David Aizcorbe Borges fue periodista del Diario de la Marina. Pero antes obtuvo medalla de oro en sable individual en los Segundos Juegos Deportivos Centroamericanos de 1930.

Luis Felipe Domínguez, secretario muchos años, era quien escribía la sesión masónica del periódico El Mundo. Fue inspector de educación. A él se debió la iniciativa de construir una escuela primaria. Esto se materializó años después. Con mucho sacrifico, los hermanos de la logia dedicaron la planta baja a una escuela, que se inauguró el 10 de octubre de 1922.

Francisco Domenech Vinajeras. Fue el sexto venerable maestro de la logia en 1924. Escritor y reconocido conferencista en la masonería. En 1924 fue delegado por Cuba en el Congreso Internacional del trabajo de la Liga de las Naciones que se realizó en  Suiza.

Faustino García Huerta. Un típico ejemplo de lo injusta que puede ser la memoria. Su nombre hoy nos es desconocido. Sin embargo, cuanto le debemos a él, a su inteligencia, a su dinámica. Cuando el taller cumplió 50 años, dijeron que él era toda la logia. Ocupó todos los  cargos. Se destacó como secretario y tesorero y fue en 9  ocasiones venerable maestro.

Rodolfo Rodríguez fue le propulsor de la logia AJEF “Benito Juárez”, que funcionó en este templo desde 1939 hasta 1962.

A lo largo de su historia, el templo ha acogido a otras logias.

RL Reflexión, desde 1922.

Capítulo “Candelaria N. 5, también en 1922.

RL Colón hasta 1932.

RL Hijos de Marte y la “Adolfo Poey”, de la Orden Caballeros de la  Luz.

Durante décadas fue la sede de la Logia Lago Moeris, de la Orden Rosacruz.

El espacio cultural “Gonzalo Roig” fue creado por los hermanos Pedro Cabrera y Eduardo Vázquez. La primera conferencia la impartió el h José Reyes Fortún el 17 de octubre del 2000 y  estuvo dedicada a la vida y obra de Gonzalo Roig. En este espacio, en 2001, el hermano Eduardo Vázquez impartió un ciclo de conferencias sobre la historia de la nacionalidad cubana.

El 31 de enero del 2006, siendo venerable maestro Pedro Cabrera, la logia acordó “aceptar que sesione en nuestro templo una logia acacista”. (Acta 2493).

En 2007 se realizó una ceremonia de iniciación apoyada por una banda sonora, que se grabó para la ocasión. La música en las ceremonias fue tradición en los inicios de la masonería europea. Pero en Cuba no se recordaba que se hubiera hecho.

Son muchos los hermanos que han venido a mi mente mientras escribo estas líneas. Hermanos con los que compartí  a lo largo de estos  21 años. De todos aprendimos. Muchos, que de manera anónima han mantenido este edifico espiritual, al que a veces le han salido grietas.

Amalio Micheliche, venerable maestro, que volcaban toda su energía, mientras hablaba dando paseos por el Oriente.

A Isidro Nieves, humilde anciano, que cada día nos enseñaba que era fraternidad. Isidro tenía una imperfección en una pierna. Eso no le impedía sorprendernos en cada sesión con los lugares distantes a los que iba a ver a un hermano enfermo.

El eterno visitador, Julio Molina, a quien conocíamos como Baracoa. Nunca dejó su madre Logia en el extremo de Oriente, pero cada martes estaba en José de Luz y Caballero.

Pero también debemos muchos a oros hermanos que, gracias al GADU están con nosotros.

A Enrique Gamoneda, quien con su carácter recto y  pausado, asumió la veneratura en un momento difícil para el taller y logró la armonía.

A Evidio Reyes, que llevó impecable  la tesorería muchos años y luego trabajo como secretario. También destacado como conferencista.

A Pedro Cabrera, quien presidió la logia en varias ocasiones. Vivía para el taller. A su persistencia se deben muchos de las iniciativas y estabilidad de la logia entre 1998 y 2006.

“José de la luz y Caballero” logró ser una referencia cultural en toda la jurisdicción.

Venerable maestro, usted me ha hecho recordar muchas cosas y me siento mal, porque como toda selección, esta es injusta. Dejo muchos honores en el silencio, hermanos anónimos, pero imprescindibles.

Goethe, uno de los más grandes escritores de todos los tiempos y devoto masón, escribió la obra Fausto. En ella, el protagonista entrega su alma a Mefisto a cambio de que le devuelva su juventud para poder conquistar el amor de la joven Margarita. Y en una sólo verso, Goethe fue capaz de concentrar toda la angustia existencial del ser humano. Desesperado, Fausto exclama: “!Oh, instante, detente.”

Esa es la vida, un instante. Nadie puede detener la marcha del tiempo. Entonces, sólo nos queda vivirlo intensamente con la conciencia tranquila de trabajar por el bien y basados en la fraternidad. Antes de que se cumpla lo que dice el Eclesiastés, que el  polvo vuelva a la tierra como fue antes fue, y el espíritu vuelva a Dios, que es quien lo dio.

Que el Gran Arquitecto del Universo nos ilumine a todos. Muchas Gracias.

 

 

 

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