¡¡No podemos gastar tan poco!!

Boletín Nº 185  –  30/09/2018

No sé muy bien hacia dónde camina nuestra sociedad pero hay algunas cosas, algunas acciones que llevamos a cabo, algunas decisiones que tomamos que hacen que me incline a creer que seguimos un camino muy equivocado y que no llegaremos al lugar dónde nos aguarda la felicidad.

Últimamente he oído comentarios de algunas personas que me han dejado casi fuera de juego, tal vez soy yo que soy un poquito rara, que ya tengo algunos años, tal vez no sean ellos.

Os lo voy a contar a ver qué os parece. Hace unos días oía hablar a una pareja de novios que estaban organizando su boda y comentaban que había que reservar, casi con un año de antelación, la fecha con el fotógrafo y por supuesto darle una paga y señal para que les hiciera el reportaje de boda. El reportaje en cuestión, sin pre boda ni post boda (¿¿??) y si la ceremonia era civil rondaba alrededor de los tres mil euros.

Pero es que pocos días después me encuentro con una joven pareja que están esperando un bebé y ellos muy ilusionados me cuentan que ya están preparando todo lo necesario para cuando llegue. Entre esas cosas necesarias está, por supuesto, el carrito y me dicen que ya han ido a reservarlo porque hay una lista de espera de tres meses para que se lo entreguen.

Yo, que no salía de mi asombro, les pregunto ¿pero qué tiene ese carrito?

Esto son solo dos ejemplos, recalco que reales, pero hay muchos más: me compro piso nuevo pero antes de estrenarlo tengo que cambiar la cocina, los baños… es que no los que vienen de serie pues no me gustan. La pareja se casa, l@s niñ@s tienen que ser bautizados, tomar la primera comunión, la fiesta (que se está poniendo de moda) de los quince, de la graduación de….

Y para todo ello hay que pagar y pagar, y muchos no nos conformamos con algo para salir del paso, no. Elegimos comprar lo más caro aún sabiendo que son cosas (carritos de bebé, vestidos, etc.) que pronto ya no vamos a poder usar.

Y quede claro que cada uno con su dinero puede hacer lo que quiera, puede gastarlo en lo que mejor le parezca pero a mí me parece que nosotros aquí viviendo cómodamente en este nuestro “Primer Mundo” no somos conscientes de esas barbaridades que cometemos, de gasto tan, en muchas ocasiones, exagerado como innecesario.

Lo cierto, lo tristemente cierto, es que eso de “no podemos gastar tan poco” sigue estando de moda.

 

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