CONCEPCIÓN MASÓNICA DE LA TOLERANCIA

Las Naciones Unidas instauro el 16 de noviembre como el día de la TOLERANCIA y proclamo 1995, como el “AÑO INTERNACIONAL DE LA TOLERANCIA” medio siglo después de la II Guerra Mundial, medio siglo después de Auschwitz e Hiroshima, con el propósito de sostener el consenso del “NUNCA MÁS” sin embargo frente a esta posición aún hay violencia en el mundo, lamentablemente aún existen dictadores intolerantes que cometen actos de genocidio.

Desgraciadamente el mundo sabe y tolera que mujeres, ancianos y niños sigan siendo vejados, torturados, violados o deportados en vagones de ganado,  ya no hay campos de concentración en Alemania pero hay nuevos en Bosnia y en algunos países del orbe.

Grandes hombres que han intervenido en nuestra historia mundial han soñado que esta inflexible  humanidad sea tolerante; lamentablemente este concepto es algo abstracto para muchos y un ideal para pocos, ya que se convierte en una tarea difícil de practicar, finalmente lo ideal es saber convivir y respetar.

En principio, Tolerancia es un concepto muy relacionado con el de libertad. Es por ello que la ideología más vinculada a él, haya sido históricamente el liberalismo, doctrina filosófica que siempre ha sido garante de todas las libertades individuales. La intolerancia se encuentra representada en los grupos de poder o gobiernos de facto totalitarios, casi siempre opuestos a las libertados de grupos mayoritarios.

La Tolerancia, respeta la opinión de los demás,  ya que a todos se nos debe permitir en cualquier estado, el libre ejercicio a todo culto religioso y el derecho a la manifestación de todas nuestras ideas en lo político-social. Nuestras creencias y costumbres no son ni mejores ni peores que las de otras personas, sino simplemente distintas, aceptando esta premisa  estaremos respetando a los demás.

Confucio manifestó que “Deberíamos adoptar políticas generosas para permitir que la gente vea por si misma sus debilidades. Hay que conceder principios según la capacidad de aceptación del público. ¡Denles el poder de pensar por sí mismos, individualmente, sobre la base de los principios, y de encontrar sus propias direcciones! Cuando la gente comete pequeños errores, no haga todo lo que pueda para identificar sus errores, sino perdóneles sobre la base de sus buenas acciones pasadas. Eso les ayudará a ser mejor, como una persona muerta que renace. Así es como ocuparse del asunto con bondad”

Voltaire un defensor de los derechos del individuo, escribió un tratado sobre La Tolerancia, termina este trabajo elevando una oración en la que pide a Dios “que nos ayudemos unos a otros a soportar la carga de una existencia penosa y pasajera, que las pequeñas diversidades entre los vestidos que cubren nuestros débiles cuerpos, entre todas nuestras insuficientes lenguas, entre todos nuestros ridículos usos, entre todas nuestras imperfectas leyes, entre todas nuestras insensatas opiniones, no sean motivo de odio y de persecución”. Voltaire, es claro cuando afirma: “No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero estoy dispuesto a morir por defender su derecho a decirlo

Jesús un iniciado esenio, que, en sus enseñanzas solo hablaba del amor y respeto a Dios Padre y a nuestros semejantes, fue llevado a juicio por la intolerancia del Sanedrín, dando muestra de la grandeza de su espíritu y de Tolerancia pidió perdón para sus verdugos. Otra muestra de esta actitud más reciente, fue la que tomo Gandhi, su lucha no fue la de enfrentamiento, sino la de UNA TOLERANCIA QUE EXIGE SUS DERECHOS. Su discurso fue siempre de abstención a toda clase de violencia, decía  que si se responde la violencia con violencia, se generara más violencia, con esta actitud pasiva logro la independencia de su país.

El factor fundamental de la Intolerancia radica en nuestra identidad, el primer paso que debemos de dar, es el viaje al centro de uno mismo, para poder identificar dentro del YO, todo aquello que le impide derribar los muros de su propio aislamiento. La Masonería enseña sabiamente a desbastar los mecanismos de la intolerancia. La Tolerancia debe ser siempre una de las virtudes principales del Masón. Porque ella es la que permite que la Armonía reine en los Templos Masónicos.

La Tolerancia es sin duda alguna la tarea más humilde y hermosa del Masón. Es la herramienta que permite extirpar la ignorancia y abrir  NUESTRO SER al desafío de lo diferente, que hará que resplandezca la verdad de nuestros postulados. No hay masonería sin Tolerancia.

La Masonería propone la construcción en nuestro ser, de un Templo Universal dedicado  A:.  G:.  A:. D:. U:., y a esa tarea nos hemos comprometidos. Sin la tolerancia inicial no podríamos ajustar nuestra piedra a esa construcción, ni construir nada duradero. Tan esencial es encontrar el camino que nos lleve a  la Tolerancia, que no la veremos brillar en los capiteles, ni en los frontones, sino más bien entre los sillares, en los cimientos y en las columnas, sosteniendo, uniendo, solidificando, estará allí en donde todos los elementos encuentran la razón de su equilibrio. En donde actué a modo de piedra angular, sobre la cual se puede desarrollar la belleza de la construcción de nuestro propio Templo

El masón argentino Domingo Faustino Sarmiento escribió: ”Nuestra Orden no impone una creencia especial, ni exige a los aprendices que al pisar las puertas del Templo, renieguen de la religión de sus padres. El objeto de la masonería es promover la tolerancia en todo nivel a fin de que todos vivamos en paz”.

Finalmente puedo expresar con mucha seguridad que la Tolerancia aunada a la Libertad es la gloria de la Masonería.

ERIC MENDOZA SAMILLÁN

https://cdehdl.wordpress.com/2017/09/17/concepcion-masonica-de-la-tolerancia/

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