´Zapatero no es masón, su abuelo sí lo fue´

El doctor de Málaga, soberano del Grado 33 en el Rito Escocés Antiguo, analiza los tópicos sobre las logias en la historia de España, donde la masonería «nunca ha tenido influencia política», sentencia.

LUCAS MARTÍN La lista de personajes que se dice que son masones resulta inagotable. Se habla de Goethe y Machado. Pero también de papas. Y hasta de Zapatero. En los últimos casos que cita hay mucho de literatura. Se sabe que Juan XXIII era martinista, que es otra orden, pero de eso no se puede inferir una identificación con nuestros principios. Zapatero no forma parte de ninguna logia, aunque es cierto que su abuelo, el que fue fusilado, era masón. Durante su etapa en presidencia no llevó a cabo, desde luego, una política favorable hacia la masonería.

A propósito de leyendas urbanas, ¿Franco quiso ser masón? La obsesión de Franco con la masonería era casi patológica. Sus hermanos (Ramón y Nicolás) eran miembros de una logia; al parecer, solicitó la entrada pero fue rechazado por su comportamiento poco ético. En su aversión pudo haber un componente personal, pero tampoco podemos olvidar que los regímenes totalitarios no digieren muy bien la masonería, que, al fin y al cabo, defiende fundamentalmente la igualdad, la libertad y la fraternidad. Hubo muchas víctimas, ciertamente, pero menos que con Hitler o Stalin. Al lado de estos dos, lo de Franco fue de siniestro aprendiz.

¿El secretismo obedece a la tradición o a las represalias? 
Los masones siempre hemos apostado por la discreción y no sólo como consecuencia de las persecuciones. Pero la maso-nería no actúa de espaldas a la sociedad; formamos parte del registro de asociaciones y contamos con una sede social, que se puede consultar por internet. La única diferencia es que tenemos nuestras normas; al igual que no podemos hablar de política o de religión, tampoco propagamos el contenido de nuestras reuniones, como cualquier consejo de empresa o de redacción.

¿Qué hay de cierto en la influencia política en la sombra que le atribuyen?
En España jamás tuvimos influencia política. Es verdad que Prim era masón y que lo mataron camino de la logia, pero la política española nunca ha estado decididamente influida por la masonería.

Ni siquiera en la Segunda República? Lo digo por Azaña, Companys…
Azaña fue masón porque se aceleró su iniciación, que se hizo en tres días, pero en realidad jamás participó en ninguna tenida (encuentro). Quien sí destacó fue Llopis, que fue director general de Educación e hizo una gran labor por la formación. La influencia es un argumento principalmente enarbolado por Franco para justificar la locura del contubernio judeomasónico.

Algunos autores reconocen el rastro de la masonería en la Ilustración e, incluso, en el marxismo…
Difícilmente un masón regular puede identificarse con el marxismo. Los valores son antagónicos. Otra cosa es la Ilustración, aunque lo difícil es determinar quién influyó a quién; es como el huevo y la gallina.

Fuente:http://www.levante-emv.com/sociedad/2012/09/02/jesus-soriano-zapatero-mason-abuelo/932705.html

http://elmason.blogspot.com

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