EL DIABLO, SATANAS Y LUCIFER

(Misterios mayores del Umbral)

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Ciertamente es la piedra filosofal de los alquimistas medievales. Indubitablemente, cada persona tiene su propio Diablo; el Diablo, que como se ha dicho, no es más que la reflexión del Logos Interior dentro de cada uno de nosotros; eso es obvio. Tiene la potestad sobre los Cielos, sobre la Tierra y sobre los Infiernos.
Cuando se dice: “Encerrar el Diablo dentro de nosotros”, se quiere captar, aprehender, capturar ese cuerpo manifestado, dijéramos, del Cristo-Satán de los Gnósticos (y ocupándonos, dijéramos, en el arte de hacer instrumentos musicales: darle forma a ese cuerpo en un instrumentos, para que resuene notablemente).
Debemos pues hacer una clara diferenciación entre lo que es el Diablo y lo que es Lucifer. El Diablo en sí mismo como reflexión del Logos en nosotros y dentro de nosotros mismos, es la piedra bruta que hay que labrar, hasta convertirla en la Piedra Cubica Perfecta; y ahí tenemos al pie de ese par de columnas la piedra bruta y la piedra cincelada, lo que hay que hacer es entenderla. Verla cuando está sin labrar.
El Diablo, o sea, la reflexión del Logos en nosotros, sin labrar, sin pulir, negro como el carbón, es Satanás en su aspecto más oscuro y tenebroso. Pero no es un Satanás antropomórfico; no, es un Satanás propio, particular. Cuando ya hemos conseguido la disolución del Ego, cuando lo hemos reducido a cenizas, entonces esa piedra bruta se ha transformado en la Piedra Cubica Perfecta; Satanás es ya Lucifer, “el hacedor de luz”.
Por otros tiempos al “hacedor de luz” se le confundía con Venus, la estrella de la mañana, y hasta en El Apocalipsis de San Juan se dice que “si venciereis te daré la estrella de la mañana”. El Señor Quetzalcóatl después de haber quemado sus elementos inhumanos en los mundos infiernos, ascendió a los cielos, se convirtió en la estrella de la mañana, el lucero vespertino.
Así pues, el Diablo transformado en Lucifer, resplandeciente como el Sol, tiene potestad sobre la Tierra, sobre los cielos y sobre los infiernos.
Príncipe de la Luz, Señor de Gloria, el Arcángel más grandioso del Logos Solar.
Si invocamos en los mundos suprasensibles a esa reflexión del Logos de cualquier persona que no ha disuelto el Ego, veremos un Satanás negro como el carbón; pero si invocamos al Satanás de alguno que sí disolvió el Ego, con gran asombro nos encontraríamos con un Arcángel de la Luz, con un Lucifer glorioso. Entonces venimos a evidenciar que tal Satanás es la piedra bruta que hay que labrar.
Para que los hermanos tengan un poquito más de conciencia, sobre lo que estamos diciendo, conviene que Aladino ponga entre las dos columnas, a la piedra bruta y a la piedra perfecta. Allí tienen la piedra en bruto, allí la Piedra Cubica Perfecta (ese Satanás que cada cual lleva dentro).
El individuo que no ha labrado todavía su Piedra Filosofal, su piedra es dura, y Satanás es negro como el carbón, ostentando todos nuestros defectos psicológicos. Pero cuando ya nosotros hemos labrado la piedra, ese Satanás se convierte entonces en la Piedra Cubica Perfecta. Es decir, cuando hemos disuelto el Ego, se transforma en Lucifer glorioso. Entonces venimos a evidenciar que tal Satanás es la piedra bruta que hay que labrar.
Resulta muy interesante observar el Diablo fuera del cuerpo físico. Anda negro, negro cómo el carbón, con ese fuego tenebroso que arroja en el individuo que todavía no ha eliminado el Ego. Asombra verlo en quien ya eliminó el Ego: un Arcángel glorioso, lleno de esplendor.
Obviamente ese Arcángel se convierte en el libertador. Eso es obvio, porque de la fusión de ese Arcángel con el Alma Humana, con el Espíritu, con el Ser, en una palabra, resulta precisamente el Arcángel. No se ha escrito esto en ningún libro de esoterismo, hay mucha biblioteca y sin embargo no se ha hablado detenidamente, y tantos confunden al Diablo con Lucifer, y resulta que una cosa es la piedra bruta y otra es la Piedra Cubica Perfecta.
Continuando pues en la distinción de esta cuestión, nos damos cuenta perfecta de que existen maravillas en el fondo de cada uno de nosotros. Pero lo primero que necesitamos es eliminar los elementos inhumanos que cargamos dentro.
Si observamos a todo hombre autentico descubrimos en él tres triángulos. El primero es el Triángulo Logóico, el segundo podemos llamarlo Etico, y el tercero, está bien que lo llamemos el Triángulo Mágico. En cuanto al primero, al logóico, está constituido por los tres aspectos de la Cábala hebraica: Kether, que es el Anciano de los Días, la bondad de las bondades, la misericordia de las misericordias, lo oculto de lo oculto; es el punto matemático en el espacio inmenso, infinito, inalterable. Es obvio que él se desdobla a su vez en Chokmah (el Hijo, el Cristo Cósmico). Ya sabemos que éste está relacionado en todo el Zodíaco, y así es el desdoblamiento de Chokmah: da por resultado el Espíritu Santo, a Binah.
Algunos cabalistas enfatizan la idea de que Binah, el Espíritu Santo, es femenino; tal afirmación resulta equivocada. Con entera claridad se ha dicho en la “Divina Comedia” que el Espíritu Santo es el esposo de la Madre Divina; así que el Espíritu Santo (Binah, el Tercer Logos), se desdobla a su vez en su esposa, en la Shakti de los indostanes; así pues hay que saberlo entender. Muchos al ver que el Tercer Logos se desdobla en la Madre Divina Kundalini Shakti, la cual tiene muchos nombres, han creído que el Espíritu Santo es femenino, y se han equivocado. El es masculino, pero al desdoblarse en ella, se forma la primera pareja divinal, inefable, en Elohim Creador, el Kabir o Gran Sacerdote. El Ruach Elohim, que según Moisés labraba las aguas en el principio del mundo.
Es necesario que todos reflexionemos profundamente, que comprendamos todo esto a fondo. El y ella están unidos en la Piedra Cubica de Jesod, esa piedra es el sexo. De la unión de él y ella resultó, y da el conocimiento tántrico perfecto, con el cual podemos nosotros autorrealizarnos íntegramente en todos los Niveles del Ser. Algunos cabalistas suponen que ese Sephirote de conocimiento o sapiencia, deviene de la fusión de Chokmah masculino, el Cristo Cósmico, con Binah, suponiéndolo a ese exclusivamente femenino. Tal aseveración es absolutamente falsa, porque realmente el Espíritu Santo es masculino. Repito, solo que al desdoblarse en Binah se forma la pareja perfecta, ella se une sexualmente en la Piedra Cúbica de Jesod. En la Novena Esfera, deviene el conocimiento tántrico, la Iniciación Tantra, los tantra, mediante los cuales es posible el desarrollo de la serpiente por la espina dorsal, la autorrealización íntima del Ser.
En estos estudios de Cábala necesitamos ser prácticos, existen autores de maravillas, pero cuando uno los lee se da cuenta que no han vivido lo que escriben, no lo han experimentado por sí mismos y por eso se equivocan. Yo conceptúo que uno debe escribir lo que directamente ha experimentado en sí mismo. Así he procedido por mi parte.
Este primer triángulo resulta trascendental, más el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una unidad indivisible, uniexistente; por sí misma, esta más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente.
La Piedra Cubica de Jesod, situada en los órganos creadores, es ciertamente aquella alma metálica que resulta de las transmutaciones sexuales, podríamos denominarla el mercurio de la filosofía secreta, o hablando en un lenguaje más sencillo, energía creadora. Ella en sí misma está alegorizada o simbolizada en el Diablo. Cuando decimos que hay que trabajar con el Diablo, no es para enseñarle un instrumento musical, sino algo más, para transformarlo en Lucifer, el “hacedor de luz”.
Nos estamos refiriendo claramente al trabajo en la Gran Obra; resulta interesante que sea allí, precisamente en la Piedra Cubica de Jesod donde Shiva Shakti, Osiris e Isis, se unen sexualmente, y es precisamente allí donde está el conocimiento tántrico sin el cual no es posible llegar a la autorrealización íntima del Ser.
En el Tíbet Oriental, los monjes son radicales, motivo por el cual la Blavatsky pensaba que eran magos negros; todos nosotros hemos repetido aquella equivocación y nos vemos en la necesidad de rectificar. No digo que los Dugpas sean unos santos, unas mansas ovejas, ellos son magos negros porque enseñan tantrismo negro, pero los Bonz, aunque usen capacete rojo no son negros, como equivocadamente supone Blavatsky.
Claro está, si alguien (por ejemplo, en los Bonz) no quiere la autorrealización, sino liberarse por un tiempo para volver, por ejemplo, en la Sexta Raza Raíz, o bien no desea jamás autorrealizarse, sino emanciparse sin autorrealización, pues lo consigue. Primero que todo se llevan al Neófito a un lugar apartado, se invocan a todos aquellos elementos inhumanos que posee, por procedimientos de Alta Magia se les extrae del Mundo Astral, y en lo apartado de la montaña aquellos se hacen visibles y tangibles. Intentan devorar al Neófito, más si este permanece sereno, no hay más que hacer, ha salido triunfante: tiene entonces que eliminar el Ego, reducirlo a cenizas y trabajar para sí. La prueba y el máximo de todos sus esfuerzos en el mundo físico consiste en todos esos mantrams de desencarnación que son dos palabras, y quedan desencarnados inmediatamente.
Resulta espeluznante ver al Sacerdote Bonz vestido con su delantal blanco lleno de cráneos, de huesos de muerto, y en su cabeza un turbante rojo, lleva en su diestra un puñal. En el momento en que el Neófito pronuncia sus dos mantrams de la fatalidad, su cuerpo cae muerto instantáneamente. Es por eso, el Neófito sometido a grandes ordalías en los mundos internos, tiene que enfrentarse a los temores de la muerte, tiene que soportar el “huracán del Karma”, tiene que salir victorioso en lo que el Padre-Madre le pone, a fin de poder entrar o renacer (dijéramos) en forma sobrehumana en cualquiera de los reinos de los Devas, ya en los de la “Gran Concentración”, o en el de los “Cabellos Largos”, o el “del Buddha”, o en el “de Maitreya”, o en el de la “Suprema Felicidad”, etc., y es en esa región donde va a acabar de prepararse para la liberación. La Madre Divina le asiste eliminando sus elementos inhumanos y al fin consigue sumergirse en el seno de la Gran Realidad. No en un Maestro autorrealizado, sino como un Buddha Elemental, se sumerge en ese estado hasta la Sexta Gran Raza Raíz con el propósito de autorrealizarse o sencillamente no quiere la maestría, sino emanciparse y quedar para siempre convertido en Elementales búdhicos y nada más, pero felices.
Pero los que intentan liberarse, los que realmente quieren autorrealizarse, los que de verdad quieren convertirse en Mahatmas o Hierofantes, tendrán que someterse a la tántrica y luego a trabajar en la Novena Esfera. Se les enseñará todo el tantrismo, como despertar la serpiente y como levantarla por la espina dorsal, como abrir esos chacras, discos o ruedas magnéticas.
Así pues, lo que sucede es que los Bonz son radicales, o se van por el Ser, o no se van por el Ser. Se van en aras de la autorrealización o pretenden quedarse sin autorrealización. Ante ello tienen que definirse o no. Allí todo es violento, motivo por el cual H.P.B. los juzgó considerándolos magos negros. Pero cuando uno estudia el tantrismo de los Bonz, se da cuenta que es blanco; no negro sino blanco. Transmutan el esperma en energía para conseguir la autorrealización a fondo. Es pues allí, en el Sephirote sexual, donde esta el conocimiento tántrico, el Daath de la Cábala hebraica.
Pero pasemos hermanos, pasemos del Triángulo Logóico al Triángulo del Hijo. Este está formado por Chesed, o sea el Atman inefable, el Intimo; el Buddhi, el Alma Espiritual que es femenina, el Geburah de la Cábala hebraica; por último el Tiphereth, el Alma Humana, el Hijo propiamente dicho.
Es interesante, y yo lo pude vivenciar, cuando me tocó trabajar en la Esfera de Tiphereth. Obviamente hube de hundirme primero, antes de pasar por la exaltación en (dijéramos) Malkuth; hube de sumergirme en el Mundo de los Klifos, en los mundos atómicos o infiernos atómicos. Había que eliminar allí muchos elementos inhumanos; concluida la labor, aquel que es perfecto, el Cristo Cósmico, entró en mí y me sentí transformado, y entonces vi a unas madres que traían sus niños; los bendije y hablé con la parábola evangélica que dice: “Dejad que los niños vengan a mí, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. Así, lleno de extática felicidad, pero al fin, claro, él se marchó. Yo, como Tiphereth, como Alma Humana, comprendí cual había sido el objetivo de su manifestación. Buddhi, el Cristo Cósmico, suele manifestarse a través de su Alma Humana, el Tiphereth de la Cábala hebraica. Es pues, el Triángulo del Hijo, un triángulo maravilloso formado por el Atman-Buddhi-Manas de la Teosofía Oriental. Pero el centro del triángulo es precisamente Tiphereth, el Alma Humana; esa Alma que sufre, que llora, que gime, que gusta, eso que nos hace a nosotros humanos de verdad, y es esto bastante interesante.
En la practica hemos podido evidenciar el Triángulo del Hijo con su centro gravitacional en Tiphereth es una tremenda realidad. Todo iniciado, tarde o temprano, debe ser ungido por el Padre, como ese que es el Chokmah-Binah, por esa Triada Logóica inmortal, indivisible y existente por sí misma. Cuando yo hube de ser ungido por el Padre, éste dijo: “Este es mi Hijo muy amado y es lo que más he amado en el mundo, buscad a él”.
Y me viene a la memoria en estos momentos el caso del Gran Kabir Jesús (Jeshua Ben Pandira como se le llamaba en los antiguos tiempos).
Felipe, aquel Maestro experto en los Estados de Jinas, le dijo: “Muéstranos al Padre”, y el Gran Kabir respondió: “El que ha visto al Hijo, ha visto al Padre”. El Triángulo del Hijo, Geburah, Tiphereth, Chesed, o el Intimo con sus dos almas: Divina y Humana, para ser más claros, es, digamos, el desdoblamiento del Padre, la manifestación del Padre.
Continuando en el camino sobre el estudio del Arbol de la Vida, se desdobla aquel Triángulo del Hijo en el Triángulo Mágico: al Triángulo del Hijo se le llama Triángulo Etico. ¿Por qué? Porque allí conocemos el rigor de la ley, ahí venimos a saber lo bueno y lo malo, que cosa es lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno. Resulta muy interesante el Tercer Triángulo; el Triángulo Mágico esta formado por Netzach, o sea la mente; Hod, el Cuerpo Astral; Jesod, el Lingam Sarira o Cuerpo Etérico, o principio básico sexual de la vida universal. ¿Por qué se le llama Triángulo Mágico? Porque indudablemente, esos reinos de la Mente y del Astral, y hasta de los Klifos o mundos infernales es donde uno tiene que ejercer la Alta Magia.
Precisamente, cabe aquí ilustrarlo con algo muy importante. Todos hemos oído hablar del espiritismo, sobre los Aquelarres, sobre los Zánganos y las Brujas, algunos miran eso como algo extraño, otros como cuentos de reír un poco, pero la cruda realidad es que los Aquelarres son medievales; las famosas brujas de la media noche tienen mas realismo del que nosotros pensamos. Obviamente, esas Calchonas, como se les dice en el lenguaje rigurosamente académico e hispánico, pertenecen, dijéramos, al Mundo de los Klifos, aquel Reino de Malkuth.
Muchos y bastantes tragos se me hacía que María de la Antilla, tan nombrada en antiguos conventos medievales, fue exactamente su gobernadora. Obviamente, tales brujos de antiguos Aquelarres la denominan Santa María, y cuando yo investigaba en el Mundo de los Klifos sobre esa extraña criatura, cómo compartía su vida con tantos magos negros, cómo podía meterse entre tantos Aquelarres; sin embargo, jamás le vi eso que podríamos llamar perversidad. Los tenebrosos de la mano izquierda, las criaturas sublunares le rendían culto y consideraban a esa maga no como algo tenebroso sino como una santa. Yo quise saber que había de verdad en eso, la presunta santidad de una criatura que se mezclaba con las tinieblas, que figuraba en tantos Aquelarres y monasterios de la Edad Media. Pero quien se haya ocupado de estudiar los viejos “corre corres” de Alta y Baja Magia del Medievo y no ha oído hablar alguna vez de María de la Antilla (hay tantos “corre corres” escondidos entre el polvo de muchas bibliotecas), es claro, lo supe. Yo tenía que aclarar y aclaré cuando (precisamente) en el Mundo de Tiphereth, en el Segundo Triángulo, invoque a esa entidad; fui oído. Para mi asombro, me encontré con un Maestro autorrealizado. Es verdad, entonces comprendí que había emanado de sí mismo a su Bodhisattva y ese Bodhisattva se educaba del ejercicio de la magia, en el Triángulo Mágico o Tercer Triángulo, pasando por entrenamientos rigurosos, iniciando con los Klifos pero sin hacer mal a nadie. Después de eso me puse en contacto directo con su Bodhisattva, con María de la Antilla, claramente, y cuando la invite a visitar el Mundo del Nirvana, con agrado acepto mi invitación, y cuando le fusione con su Real Ser, el Maestro Secreto, entonces vi, se trataba de una criatura que ha logrado la perfección de la Alta Magia, y que si bien vivía en el Mundo de los Klifos, era para acabar de educarse o entrenarse psicológicamente, ejerciendo poderes tremendos, sin hacer mal; obviamente está en Alta Magia.
Cuando uno observa esa criatura (y le agrada con su Real Ser), se da cuenta de que es un mago blanco extraordinario, que conoce a fondo los reinos de la luz, como el Mundo de Malkuth, o sea, el Mundo de los Klifos; así pues, el Tercer Triángulo es el de la Magia Practica, pues es un trabajo que deben entender, cómo se trabaja en el Tercer Triángulo, porque hay que dejar atrás los prejuicios para poder trabajar en el Mundo de los Klifos.
Netzach es la mente, Hod el Cuerpo Astral, Jesod indubitablemente es el Novena Esfera; después vienen el Reino de Malkuth, que es el Mundo Físico, y lo que está dentro del Mundo Físico, es decir, lo que está dentro de las entrañas de la Tierra (propiamente dicho, es Malkuth), son los sephirotes adversos, los Klifos, los demonios como se dice, las almas en pena, los que sufren, los perdidos, aquellos que ya agotaron su ciclo de existencias y que involucionan en el tiempo o los Angeles caídos, los genios del mal. En el Reino de los Klifos viven, indudablemente, estos que se desarrollan en la Alta Magia, cualquiera que se arrepienta de sus errores y que anhele la luz.
Así pues, cuando estudiamos el Arbol de la Vida, resulta bastante interesante. Vemos en primer lugar la sabiduría del Eterno (los abuelitos acomodan los distintos Sephirotes de la Cábala hebraica a los mundos), digamos por ejemplo que el Anciano de los Días es un punto del espacio infinito, es eterno como símbolo.
Que Chokmah está gobernado por el Zodíaco y es verdad.
Binah esta gobernado (dicen) por Saturno, ahí llegamos a un punto en que tenemos que disentir, no quiero decir que no esté gobernado el Espíritu Santo por Saturno, que no exista una relación entre el Espíritu Santo y Saturno; sí la hay, pero no es todo, porque no hay duda de que está relacionado el mundo aquel de Júpiter en cierta forma, puesto que tiene poderes, trono; forma todo en cuanto que él lava las aguas de la vida.
Ahí donde dicen que Netzach, o sea, la mente, es gobernada por Venus, es falso, la mente está gobernada por Mercurio. Oigan bien, vamos en orden para poder entender entonces el Segundo Triángulo, ya que vimos el primero.
Chesed, dicen que esta gobernado directamente por Júpiter y nada más, y eso es falso. El Intimo es marciano, guerrero, luchador, tiene que estar peleando por su propia autorrealización íntima; que tenga alguna influencia jupiteriana, también es cierto porque puede empuñar el Cetro de los Reyes, pero que sea única y exclusivamente jupiteriano; eso es falso.
Que Geburah, el Rigor, la Ley, sea exclusivamente marciana, ¡equivocación!, porque Geburah es un Mundo Búdhico Intuicional, el Mundo del Alma Espiritual, que es femenino (ahí está el León de la Ley, no lo niego, es solar), eso sí es cierto, pero ustedes saben que el león también tiene nobleza. Así, en Geburah encontramos el rigor de la ley y encontramos la nobleza del león, es el Mundo del Alma Espiritual, o Mundo Búdhico intuicional; es completamente solar.
En el mundo de Tiphereth, el mundo del Alma Humana o el Hijo propiamente dicho, realmente está gobernado no por el Sol como pretenden los cabalistas, ese es por Venus; por eso es que El Cristo es crucificado un Viernes Santo, y eso es algo que podremos meditar.
En cuanto a la mente, que se diga que está gobernada por Venus es falso, bien sabemos que la mente es mercuriana, que Mercurio da la sabiduría, que Mercurio da la palabra, etc.; la mente es pues mercuriana.
Y si entendemos un poco el mundo de los sephirotes llegamos al Astral, este es lunar.
En algunas tribus, por ejemplo, de las selvas más profundas en el Amazonas, dan a sus gentes un brebaje muy especial, tales brebajes los administra el Piache (este por ejemplo, manejaba lo que se llama llaqué que combina con el guarumo), cocinan llaqué y guarumo en una olla, y él se lo bebe cuando la Luna está en creciente, entonces se produce el desdoblamiento. Saben muy bien los Piaches o Sacerdotes brujos de las tribus, que el Astral está gobernado por la Luna, él es Hod, pero muchos cabalistas suponen que está gobernado por Mercurio y se equivocan.
En cuanto al asiento de la vida orgánica o principio vital, en cuanto al Sephirote Jesod, esta relacionado con los órganos creadores; obviamente es lunar y esto no lo podemos negar. En el esoterismo gnóstico aparece una mujer, una virgen, una inefable divina vestida con una túnica azul, que simboliza a la noche, parada sobre la Luna; hay que saber entender, esa Luna representa al Sephirote Jesod, ello significa la fuerza sexual, y en cuanto a la túnica de ese color, representa la noche en que se desarrollan los Grandes Misterios de la Vida y de la Muerte.
Me limitaré a decir que solamente en la noche se trabaja con la energía creadora del Tercer Logos, jamás he mentido, es decir, el trabajo en el Laboratorium Oratorium del Espíritu Santo se debe hacer en las horas nocturnas. El Sahaja Maithuna, hablando en otros términos, sólo debe practicarse en las tinieblas de la noche, porque el día, el Sol, es opuesto a la generación. Es claro, ya les explique a ustedes el otro día, que si uno echaba una gallina con sus huevos a la luz del Sol para que los empollara, pues aquellos no lograban ser empollados, y si salía algún polluelo moriría, porque el Sol es enemigo de la generación.
Quien quiera buscar la luz debe pedírsela al Logos, que está detrás del Sol que nos ilumina, en la noche profunda; eso es obvio.
En cuanto al Sephirote Malkuth, es el mundo físico; se dice que es un Sephirote caído, pero los mundos infiernos también pertenecen a Malkuth, eso es claro. En esos mundos infiernos tenemos nosotros que trabajar separando las aguas superiores de las inferiores o infernales del Leviatán, para que surja la vida. El Génesis ya lo dijo, hay que separar las aguas superiores de las inferiores. ¿Cuales son las aguas superiores? Las aguas superiores son el alma metálica del esperma sagrado, o sea, el mercurio de la filosofía secreta; que hay que separarlas de las inferiores. ¿Cómo? Mediante la transmutación de la energía sexual, así es como se separan las aguas superiores, o sea el alma del esperma, de las inferiores del esperma mismo. ¿Para qué? Para que surja la vida.
¿Por qué las aguas superiores es el mercurio de la filosofía secreta? De ella sale todo, con ella se pueden crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser; con ella se puede elaborar el oro puro; con ella se puede transformar radicalmente el ser humano. Y las aguas superiores, ese mercurio, también está alegorizado por la figura del Diablo, pero hay que transformar al Diablo en Lucifer.
Hasta aquí mi platica de esta noche, mis queridos hermanos. Si alguno tiene que preguntar algo, puede hacerlo.
P.- Maestro, ¿un ser viviente no se puede procrear a la luz del Sol?
R.- La cruda realidad es que por disposición de los órganos creadores, tal procreación se verifica en las tinieblas, porque ese zoospermo sale de las glándulas sexuales, no sale iluminado por la luz del Sol, sino discurre en tinieblas; en tinieblas abre paso por la Trompa de Falopio para encontrarse con el óvulo que desciende de la vesícula de Graff; dentro de las tinieblas de la matriz se gesta. Pero, ¿qué tal que ese zoospermo en vez de salir protegido desde las glándulas sexuales por las tinieblas, podría discurrir a la luz del Sol, destapado para que el Sol lo bañara con su luz, que tal si ese feto no estuviera en las tinieblas, sino que estuviera en el vientre de la mujer, destapado para que el Sol le diera directamente al feto? Es obvio que el fracaso es un hecho.
De manera que por disposición de los mismos órganos de la naturaleza, la fecundación se realiza siempre en tinieblas. Así también, el sabio debe trabajar entre la oscuridad y el silencio augusto del pensamiento, para poder un día llegar a la autorrealización íntima del Ser. La noche, eso es lo que nos indica aquella Virgen de la Inmaculada Concepción parada sobre la Luna y vestida con una túnica azul
Gran Logia Hispana DE Norteamerica
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