De panteón familiar al camposanto hebreo más antiguo del continente (Venezuela)

Es una referencia turística al visitar la ciudad de Coro, en el estado Falcón, al occidente de Venezuela. Falcón está ubicado en la región centroccidental limitando al norte con el golfo de Venezuela y el mar Caribe (océano Atlántico), lo que brinda una cercanía que lo hace muy accesible desde Curazao y otras islas de las Antillas Neerlandesas como Aruba y Bonaire. El estado lleva ese nombre en honor a Juan Crisóstomo Falcón, líder de la Guerra Federal.

En 1811 al declararse la Independencia de Venezuela, Coro permanece fiel a la Corona Española y se fusiona a la Provincia de Maracaibo, hasta que es decretada por Fernando VII la creación de la Provincia de Coro en el año de 1815. Coro se resistió hasta 1821. Su gente es famosa por ser de carácter recio, con una importante tendencia al arraigo en el terruño, cuna de importantes poetas y escritores, con una mezcla de terrenos agrestes –incluso poseen un desierto conocido como Los Médanos de Coro- y las playas más hermosas de todo el occidente venezolano.

CORO

A seis horas de automóvil por la carretera costera, se encuentra este viejo cementerio judío. Los comienzos de la comunidad y del cementerio se remontan a 1830 y, justamente en Coro tuvo lugar el primer pogrom (*) en América Latina. Apellidos como Fonseca, Maduro, Henríquez, Abenatar, Cohen, Senior o Curiel son comunes en la zona, nombres se leen en las antiquísimas lápidas.

“Los judíos de la Venezuela actual no son descendientes de sus correligionarios corianos. Inclusive la mayoría de los miembros de la comunidad sefardita trazan su árbol genealógico al norte del África, el Medio Oriente y España, pero no a Curazao –escribe Isidoro Aizenberg en su libro “La comunidad Judía de Coro, 1824-1900″- Sin embargo, Coro marca el primer eslabón en la ininterrumpida presencia judía en la patria de Bolívar y de allí, que haya adquirido la ciudad y su historia, renovado interés por parte de los judíos venezolanos”.

En los albores de la Independencia, Venezuela tenía una política de puertas abiertas a la inmigración, lo que también favoreció a las vastas y semi-despobladas extensiones de tierra que para el año de 1830 contaban, aproximadamente, con 800.000 habitantes.

CORO

A este núcleo curazoleño le tocaría el mérito de haber establecido la primera comunidad judía en la América de habla hispana libre de la corona española. Los judíos se convirtieron, a pesar de su reducido número, en los pioneros de la modernidad en Venezuela por sus valiosos aportes a la vida política, social y cultural de la capital del Estado Falcón y, consecuentemente, de toda Venezuela.

El Cementerio Judío de Coro es, además, el más antiguo del continente americano y ha recuperado su esplendor tras varias refacciones a lo largo del tiempo. Hoy, la necrópolis judía, patrimonio histórico y cultural de la nación, es considerado todo un valioso monumento cultural.

Sus orígenes datan del siglo XIX, después de que la comunidad sefardí proveniente de Curazao empezó a emigrar a esta ciudad en el año 1824. Fue Joseph Curiel su fundador, al comprar el terreno que sirvió para enterrar a su pequeña hija en 1832. Este es el camposanto más antiguo y único en Venezuela. También el panteón hebreo más antiguo del continente americano, aún en uso.

El Cementerio Judío de Coro está custodiado por la Fundación para la renovación del Patrimonio Hebreo de Falcón, presidida por Herman Henríquez López-Fonseca, y cuenta con el apoyo de la Asociación Israelita de Venezuela, por medio del Centro de Estudios Sefardíes de Caracas.

Este lugar se considera de gran valor histórico, no sólo porque es la evidencia física de una comunidad primigenia de judíos en el país, sino también por ser de los pocos cementerios hebreos que exhiben estatuas sobre las tumbas, las cuales revelan la transculturación entre esta kehilá y el ambiente gentil de la capital falconiana.-

(*) linchamiento multitudinario, espontáneo o premeditado, de un grupo particular, un colectivo étnico o religioso.

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