Tipos de problemas que deterioran la convivencia escolar

El documento que compartimos esta semana fue publicado en la revista digital “Temas para la educación”, de origen español. Su propósito es revisar desde un punto de vista teórico cuáles son los problemas más frecuentes que afectan la convivencia dentro de las instituciones escolares y presentar una propuesta de acción que se enmarca en la legislación de España. Este material puede ser de gran utilidad, dado que la violencia y las dificultades de convivencia son una realidad en todos los países del mundo, por lo que es un gran aporte conocer las iniciativas que se están desarrollando en otros lugares para iluminar lo que se puede hacer en el contexto local en pos de fortalecer la convivencia escolar de las propias unidades educativas.

Convivir supone vivir la propia vida teniendo presente la compañía de los otros. Para que esto suceda en armonía, debemos esforzarnos por buscar un espacio común en el que podamos desarrollaros personalmente, pero no coartemos el avance de los demás. Los centros educativos son espacios para que los niños y niñas aprendan a convivir, desarrollen las capacidades necesarias para convertirse en ciudadanos y ciudadanas responsables y asuman los valores que sostienen la vida en sociedad.

En la realidad educativa actual se observan situaciones diferentes de violencia y actos de indisciplina, que hacen cada vez más evidente que la necesidad de educar en la convivencia es imprescindible. Desde las instancias educativas tenemos el deber y responsabilidad de poner en funcionamiento procedimientos e instrumentos con el fin de favorecer la convivencia, lo que no es una  tarea fácil, por lo mismo es que se posterga, se relega a un segundo plano o, en muchas ocasiones, se abandona. Sin embargo, no debemos olvidar que aprendizaje y convivencia están indisolublemente vinculados, si  no existe una buena convivencia escolar difícilmente se produce aprendizaje, puesto que la convivencia representa el contexto o ambiente en el que se desarrolla el aprendizaje y, en consecuencia, si no tenemos un ambiente adecuado, armónico, el aprendizaje se verá directamente afectado, por tanto, disminuido y de menor calidad. La buena convivencia se aprende (desde la experiencia) por tanto también enseña (actitudes y disposición ante la vida que nos acerca a su vez a otros contenidos). Se aprende a convivir interactuando, interrelacionándose, dialogando, participando, etc.

Los sistemas de convivencia se construyen mediante un proyecto participativo en el que se integre a todos los miembros de la comunidad educativa. Esta aventura de intentar un acercamiento y provocar el encuentro entre quienes vienen a aprender y quienes decidieron orientar su proceso, ha de quedar plasmada en un proyecto común, pero, sobre todo, hay que transformar éste en práctica cotidiana y aprender desde la experiencia. De lo que se trata es de aprender a convivir conviviendo. Un paso previo a cualquier iniciativa de construir la convivencia escolar pasa por identificar cuáles son los problemas de convivencia más comunes que aparecen en la escuela y por averiguar cuál es la realidad que los centros están viviendo en esos momentos.

Fuente.

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