IMPORTANCIA DEL RITUAL EN EL GRADO DE CABALLERO KADOSH (PARTE II)

Gustavo Pardo Valdés 33 
Pasado Gran Canciller Secretario General del supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba del REAYA. (2005-2008) y Presidente de la Comisión Nacional de docencia Masónica (1999-2008)

Como vimos en la primera parte de este estudio, en la primea Cámara o el Sepulcro, està dedicada a enfrentar al candidato con los horrores que habrá de estar preparado a enfrentar quien se afana y defiende la búsqueda de la Verdad.

El ceremonial alude al suplicio que sufrieron los Caballeros Templarios, a manos del fanatismo, representado por el papa Clemente V y de la ambición, caracterizado por Felipe IV, conocido por el sobrenombre del “Hermoso”.

En esta Cámara, el recipiendario se compromete a:

  • “odiar la calumnia y castigar a todos los impostores”.
  • Honrar a los mártires de la Libertad y de la Educación del Pueblo.
  • Odiar la tiranía y castigar a todos los tiranos.

Además, se le muestra el axioma “Solo el que vence los terrores de la muerte, es digno de iniciarse en los Grandes Misterios”, significando con ello que el Caballero Kadosh ha de estar dispuesto a enfrentar los riesgos de sostener una conducta ejemplar, aun cuando se encuentre en medio de la corrupción, la mentira y el deshonor.

Con estos conocimientos, el candidato es conducido a la Segunda Cámara o El Altar.

A diferencia de la anterior, este salón estará vestido de blanco, decorada con abundantes flores, el piso simulará un césped verde.

En una pared estará colgado un cuadro con la leyenda “Gloria a Dios en las Alturas y Libertad al Hombre en la Tierra”.

Esta Cámara enfatiza la necesidad que tienen los humanos del empleo de la Razón antes de aceptar una Verdad como tal. Además, se le advierte al candidato que como Caballero Kadosh, deberá defender al inocente, socorrer al desgraciado y amparar al desvalido.

Así mismo, durante el transcurso de la ceremonia en esta Cámara, se le inculca “se indulgente y no haràs a otro lo que no quieras hagan contigo”.

Es muy importante dejar sentado, que en los rituales que se efectúan durante la iniciación en el Grado 30, no se emplean los símbolos que hasta ese momento habían servido de base al Sistema de enseñanzas adoptado en el REAYA[i]. Ahora, la instrucción y los conocimientos se revelan en toda su cruda realidad.

En este grado, se aborda la relación existente entre la Masonería y la Religión, quedando en claro que los Caballeros Kadosh “no profesan ninguna religión particular”, recomendando a sus miembros  ser “capaz de distinguir la Verdad de la Mentira”; mas adelante añade “solo te exigimos reconozcas una Causa Primera, una Inteligencia Suma”.

En esta etapa de la ceremonia, el aspirante jura “trabajar sin descanso y con sinceridad por la emancipación humana; ser tolerante con todos los hombres, especialmente en materia política y religiosa; ocuparme incesantemente en la dicha de mis semejantes, propagando la Verdad, anonadando la superstición y el fanatismo y destruyendo las imposturas[ii]”.

Como puede observarse, durante el transcurso de la ceremonia efectuada en El Sepulcro y en El Altar, queda muy mal parada la falacia que impone a los masones hallarse alejado de los temas de política y religión.

En el siguiente articulo nos referiremos al ceremonial en la Tercera Cámara o El Areópago.


[i] Rito Escocés Antiguo y Aceptado

[ii] calumnias

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