Ni diálogo ni reconciliación

Palacio de Gobierno

“Del mismo modo, el año estuvo marcado por audiencias judiciales que concitaron una inusitada atención ciudadana y por el dictado de prisiones preventivas no exentas de polémica”.(Foto: El Comercio)Editorial El Comercio31.12.2018 / 08:45 am

Hoy termina un año teñido por los enfrentamientos y la incertidumbre política, pero también por sucesos sociales cuya repercusión se dejará sentir por largo tiempo.

Política. La política peruana alcanzó un nivel de ebullición que no padecía desde el siglo pasado. Los primeros meses del 2018 tuvieron la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski a la presidencia en medio de un escándalo de compra de votos para salvarse de un segundo proceso de vacancia, revelado por una serie de videos registrados subrepticiamente por el congresista Moisés Mamani.

Martín Vizcarra asumió el poder y marcó un cambio de estilo en su administración al convocar –en su discurso por 28 de julio– a un referéndum a fin de iniciar una reforma política que incluyese, entre otras cosas, la no reelección inmediata de congresistas. El gesto provocó un aumento en la popularidad del mandatario y en la irritación de la mayoría parlamentaria. La consulta, por su parte, se saldó con un abultado apoyo a la posición del Ejecutivo.

Por otro lado, Daniel Salaverry, otrora vocero de Fuerza Popular (FP), pasó a presidir el Congreso y, desde el comienzo, marcó distancia con su agrupación. Hace pocas semanas llegó a permitir, acatando un fallo del TC, la formación de nuevas bancadas, haciendo tambalear la hegemonía naranja en el hemiciclo.

El Caso Lava Jato, por su parte, también tuvo importantes resonancias políticas. Se dictó prisión preventiva contra la lideresa de FP, Keiko Fujimori, e impedimento de salida contra el ex presidente Alan García. Lo primero generó una severa crisis en FP mientras que lo segundo llevó a un frustrado intento de asilo en Uruguay.

El año, además, celebró elecciones municipales y regionales, que le dieron la victoria en Lima a Jorge Muñoz, de Acción Popular, clausurando así el poco auspicioso tercer ciclo de Luis Castañeda.

Economía. Más allá de la incertidumbre política, la economía habría crecido alrededor de 4% este año (frente al 2,5% del 2017). Sectores intensivos en generar empleo, como comercio y servicios, registraron un mejor comportamiento. Aunque, vale recalcar, dicho empleo fue fundamentalmente informal. Por otro lado, el inicio de grandes inversiones, como el proyecto minero Quellaveco (US$5.300 millones), permite anticipar un piso de crecimiento más elevado.

El gobierno de Vizcarra cambió el planteamiento económico de Kuczynski, teniendo en los cambios al ISC uno de sus síntomas más claros. Asimismo, en la última CADE el mandatario planteó la necesidad de una reforma laboral para reducir los costos de contratación. El anuncio provocó la renuncia del ministro de Trabajo.

Sistema de justicia. El 2018 también atestiguó el mayor destape de corrupción en la judicatura de los últimos años. La difusión de los ‘CNM-audios’ (conocido en el argot policial como el Caso Los Cuellos Blancos del Puerto) salpicó a magistrados de la Corte Suprema, a consejeros, a fiscales supremos, al presidente de la Corte Superior del Callao, a congresistas, a empresarios y hasta al titular del máximo organismo de fútbol en el país, gracias al trabajo de las fiscales Sandra Castro y Rocío Sánchez.

La investigación –que comenzó con un grupo de narcotraficantes en el Callao– terminó desnudando una telaraña de favores e intercambios ilícitos al más alto nivel que empujó las renuncias del presidente del Poder Judicial y del ministro de Justicia, la extinción del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y la prisión preventiva de varios implicados.

Del mismo modo, el año estuvo marcado por audiencias judiciales que concitaron una inusitada atención ciudadana y por el dictado de prisiones preventivas no exentas de polémica.

Finalmente, vale mencionar la histórica condena contra la cúpula de Sendero Luminoso por el Caso Tarata, que llegó 26 años después del sangriento atentado. Abimael Guzmán y sus adláteres recibieron merecidas cadenas perpetuas.

Migración venezolana. Los caminantes venezolanos que llegaron huyendo de la satrapía chavista también fueron noticia. Según Migraciones, de los cerca de 600.000 venezolanos en el Perú, el 80% arribó este año. Además, alrededor de 250.000 han iniciado el trámite o cuentan ya con el PTP. Un panorama que grafica la magnitud de la crisis que asfixia al país caribeño, con un régimen que viola derechos humanos impunemente y que ha condenado a sus habitantes a una vida indigna donde escasean comida y medicamentos.

Violencia contra la mujer. Imposible cerrar este recuento sin destacar un dato escalofriante: el 2018 fue también el año en el que más mujeres perecieron por feminicidio (más de 140). Los casos de Eyvi Ágreda y Juanita Mendoza (rociadas con gasolina y prendidas con fuego) o el de Marisol Estela Alva (cuyo cuerpo fue encontrado en un cilindro) nos demostraron que, a pesar de las multitudinarias marchas de los últimos años, todavía queda demasiado por hacer.

Difícil prever un 2019 más agitado.

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