Biografía Amalia Domingo Soler (PARTE II)

Refutando los errores del catolicismo

Amalia se consagró a la divulgación de las ideas progresistas y reformadoras del Espiritismo frente a las nutridas huestes del oscurantismo imperante de su tiempo. Se puso en comunicación con los presos de las cárceles y prisiones del estado, proclamó la libertad de conciencia frente al dogma, desafió las iras clericales y, animada por su amigo Lluís, retó a duelo dialéctico a un ilustre jerarca de la Iglesia Católica, el canónigo don Vicente Manterola.
A finales de agosto de 1877, el Diario de Barcelona publicó un artículo calificando de monstruosidad el Espiritismo. Amalia lo contestó con su primer artículo polémico, que se publicó en La Gaceta de Cataluña. En la misma revista publicó los siguientes artículos:

– Uno, en abril de 1879, contestando al publicado en El Comercio de Barcelona contra el Espiritismo.
– Seis combatiendo los argumentos del canónigo de Toledo y ex-diputado carlista Vicente de Manterola, quien en noviembre de 1878 predicaba contra el Espiritismo en los templos de Santa Ana y Santa Mónica, de Barcelona.
– Otros siete contestando a La Revista Popular, la cual defendía a Manterola.

A partir de marzo de 1879, escribió 46 artículos, reunidos por el editor Joan Torrents en un libro titulado El Espiritismo refutando los errores del catolicismo romano, que editó el 5 de marzo de 1879. En ellos se contestaba al libro de Manterola titulado La cátedra de Satanás. Refutación de los errores de la Escuela Espiritista.

La Luz del Porvenir

El 22 de mayo de 1879 vio la luz el primer número del periódico La Luz del Porvenir, dirigido por Amalia Domingo Soler. El periódico salió debido a la insistencia de Lluís Llach y del editor Joan Torrents, que la convencieron para que aceptara la tarea de crear un periódico dirigido a la «mujer espírita». En el primer número salió el artículo «La idea de Dios», que fue denunciado a las autoridades y provocó la suspensión del periódico durante 42 semanas (volvió a publicarse el 11 de diciembre del mismo año, debido a un decreto del rey Alfonso XII). Durante la suspensión del periódico, fue publicado un sustituto, El Eco de la Verdad, que también fue denunciado por otro articulo («Los Obreros», de Cándida Sanz) y posteriormente absuelto.
Luego vinieron las réplicas por los ataques del padre Llanas, y más tarde del escolapio padre Sallarés, que dio una serie de conferencias en la catedral de Barcelona, sobre «el falso sobrenaturalismo de la secta espiritista. Amalia combatió sus argumentos escribiendo diez artículos que, además de aparecer en La Luz del Porvenir, también fueron publicados por el periódico El Diluvio.

«He seguido publicando La Luz del Porvenir con muchísimos apuros, luchando con el imposible del no tener; y a no ser por el noble desprendimiento de un espiritista al que no conozco personalmente, mi pobre Luz hubiera desaparecido del estadio de la prensa.»

Al cabo de 20 años de su publicación, cuando Amalia contaba 64 años, fue forzoso suspender su publicación. (Años más tarde, la Federación Espírita Española, organizada posteriormente, haría reaparecer La Luz del Porvenir, como órgano de la misma, hasta 1936.)

El Padre Germán

Otro hecho importante en la vida de Amalia fue cuando empezó a mantener contacto con el espíritu del Padre Germán, a partir del 9 de julio de 1879. Él le dijo que estaría para ayudarle en sus escritos y que sería su guía.
El Padre Germán fue el espíritu protector de Amalia. No siéndole suficiente la inspiración que recibía, ni las instrucciones que le daban los espíritus indirectamente en las sesiones, el Padre Germán se ofreció para asistir a Amalia en sus escritos: «De hoy en adelante, sin día determinado, ni hora fija, cuando hayas de hacer algún escrito que te parezca de mayor importancia que los demás, llama al médium, y yo te daré las explicaciones que sean necesarias para que tu tarea te sea más fácil.» Fue precisamente el Padre Germán quien alentó a Amalia para que escribiera sus Memorias, tal como la propia Amalia reconoce en dicha obra:

-Tienes que dejar una herencia a los pobres de la Tierra.
-¿Herencia? -repliqué con amarga ironía-. ¿Y qué quieres que deje yo a los pobres? Por razón natural moriré en un hospital o auxiliada por algunas mujeres piadosas que se verán con grandes apuros para costear la caja que encierre mis restos.
-La herencia a que yo aludo la puedes dejar de la misma manera sea cual sea el final de tu actual existencia.
-No te comprendo.
-Pues nada más sencillo ni más fácil que tu legado. Tú debes dejar escritas tus memorias. Debes decir a las mujeres que lloran lo mucho que tú has llorado. Les puedes enseñar del modo que encontraste una familia y cómo en medio del más horrible aislamiento te creaste amistades verdaderas y admiradores entusiastas. Es un deber que tienes que cumplir y lo cumplirás, y después de cumplido quedarás satisfecha de tu obra.
Por fin, al cabo de los años, y después de que el Padre Germán le reiterara su consejo, Amalia dio inicio a sus Memorias. Así fue como escribió el prólogo y el primer capítulo. Sin embargo, a la hora de iniciar el segundo, Amalia no se sintió con fuerzas para enfrentarse al sufrimiento que había vivido en su pasado. Ella consideraba que tal sufrimiento era una prueba evidente de su inferioridad, y esa inferioridad era para ella causa de tristeza. No obstante, nunca le faltó la asistencia de espíritus amigos que la sostuvieron en sus momentos de flaqueza. Y así fue como una noche, después de varios días de haber interrumpido sus Memorias, escuchó con claridad la voz de un espíritu que le dijo con tono de reconvención:

«¡Qué ingratos sois los terrenales! No recordáis más que las desventuras. ¡Qué pronto olvidáis las horas de placer!… Me diréis que son breves, pero, ¿dejan por esto de haber sonado en el reloj de vuestra vida? No. Se borrará de vuestra memoria un segundo de alegría borrado por un año de dolor, pero al sumar en la eternidad los instantes de una existencia, aparecerá el segundo de placer junto a la cifra de un lustro de dolor, sin perder su verdadera importancia aunque se necesite un microscopio de los más perfectos para encontrarlo.
»Te lamentas de tu infortunio, producto de tus desaciertos y de tu atolondramiento en todos los actos de tus existencias anteriores, pero entre tantísimas espinas, ¿no te acuerdas de haber encontrado una flor cuya dulcísima fragancia aún embalsama tu vida? ¿No te acuerdas del idilio de tu infancia? ¿En la aurora de tu actual existencia no contemplas la figura adorable de una mujer que fue el ángel de tu guarda, y que cuanto tiene de racional tu entendimiento todo se lo debes a ella? ¿Tan pronto has olvidado que te llevó en sus brazos con más satisfacción que si llevara al Salvador del mundo? ¿Es posible que ya no la veas velando tu sueño? Cuando lees y te entusiasmas con las obras escritas por los grandes genios, no se te ocurre decir: ¡Ella me enseñó a leer! ¡Ella inculcó en mi mente el amor a la Naturaleza! ¡Ella me hizo comprender la omnipotencia de Dios! ¿Acaso no merece tu madre una página en tus Memorias?»

Su desencarnación

Poco después de desaparecer La Luz del Porvenir desencarnó Lluís Llach. Amalia se hizo cargo de la dirección del Centro «La Buena Nueva».
Desencarnó el 29 de abril de 1909.
Sus restos mortales fueron depositados en el Cementerio libre de Monjuic, en la ciudad de Barcelona.

Algunas máximas de Amalia

«Tratar de ser espiritistas de razón y no de efecto.»
«Dios quiere trabajadores y no adoradores.»
«No se puede vivir sin amor.»
«La vida es un descubrimiento eterno.»
«El espíritu es un diamante eterno que pulimenta con la ciencia universal.»
«Venga la virtud como guía de los navegantes, y la ciencia como el Sol de las almas.»
«Del odio nace el lodo que encenaga al espíritu.»
«Nos hemos persuadido de que al encontrarnos los pobres en el camino de la vida no hemos de preguntarnos mutuamente en qué creemos, sino de qué manera ocupamos y empleamos nuestro tiempo. El nombre de la creencia religiosa, política, filosófica que tengamos, y a la cual ajustamos nuestros actos, es lo que en realidad tiene menos importancia: únicamente nuestros hechos son los que deben fotografiar nuestras creencias.»

Obras de Amalia Domingo Soler

Sus artículos son hoy, como fueron ayer, exposiciones claras y directas sobre Espiritismo, fieles intérpretes de la Ciencia Espírita codificada por Allan Kardec.
Desde el año 1873 hasta 1903, Amalia había entregado a la prensa más de 2.000 producciones (como indica en el prólogo de su libro Ramos de Violetas), las cuales fueron publicadas en periódicos de España y del exterior, algunos de los cuales fueron:
El Criterio y El Espiritismo, de Madrid; La Gaceta de Cataluña, La Luz del Porvenir y la Revista de Estudios Psicológicos, de Barcelona; La Revelación, de Alicante; El Espiritismo, de Sevilla; Las Ilustraciones Espíritas, de México; La Ley del Amor, de Mérida de Yucatán; La Revista Espírita, de Montevideo; La Constancia, de Buenos Aires; los Anales del Espiritismo, en Italia.

Sus libros publicados fueron:

El Espiritismo refutando los errores del Catolicismo Romano, editado el 5 de marzo de 1879 por don Joan Torrents. Recopilación de 46 artículos que publicó Amalia en La Gaceta de Cataluña, rebatiendo los discursos y artículos del canónigo don Vicente Manterola en contra del Espiritismo.

Memorias del Padre Germán. El espíritu del Padre Germán tuvo una decisiva influencia en la vida de Amalia, en su última encarnación, fue un sacerdote que vivió desterrado en una pequeña aldea y que destacó por su labor de consolar a los humildes y los oprimidos, desenmascarando al mismo tiempo a los hipócritas y a los falsos religiosos de la iglesia romana.
Se trata de relatos mediúmnicos que fueron recibidos a través del médium parlante Eudaldo en el Círculo «La Buena Nueva» durante el periodo del 29 de abril de 1880 al 10 de enero de 1884, y publicados semanalmente en la revista La Luz del Porvenir. El 25 de febrero de 1900 el impresor espiritista Joan Torrents tuvo el buen acuerdo de reunir en un libro las Memorias del Padre Germán, al que Amalia le añadió algunas comunicaciones del mismo espíritu.

Te perdono, memorias de un espíritu que fueron publicadas en 1904 en los últimos números de La Luz del Porvenir. Este libro contiene comunicaciones que fueron recibidas en «La Buena Nueva» por el espíritu de Iris, el cual relata varias de sus más interesantes encarnaciones, en las que se puede observar el progreso paulatino del espíritu.

Ramos de Violetas, editado el 3 de julio de 1903 en dos tomos. Colección de poesías y artículos espiritistas publicados en La Luz del Porvenir.

Sus Más Hermosos Escritos, contiene relatos de la vida cotidiana analizados a la luz del Espiritismo por Amalia.

Memorias de una mujer. Autobiografía de Amalia escrita en 1891. Tres años después de su desencarnación, el espíritu de Amalia las continuó dictando a la médium María, que colaboraba en el Círculo «La Buena Nueva» tras la desencarnación de Eudaldo. Narra el prólogo y detalles de sus impresiones en la vida del más allá. Se publicó el libro en 1913.

Hechos que prueban. Contiene 41 relatos que prueban la Ley de Reencarnación, y que fueron publicados en La Luz del Porvenir. Publicado en 1956.

Réplicas de Amalia, publicado en 1960 por la editorial del Ateneo de Propaganda Espiritista Allan Kardec, colección de ocho artículos polémicos desglosados de El Espiritismo refutando los errores del Catolicismo Romano, agotado desde hace muchísimo tiempo.

Cuentos Espiritistas. Vivencias de la propia autora que, a través de su lenguaje sencillo y humano, nos conmueve al introducirnos en el corazón de las verídicas historias que cuenta.

Las Grandes Virtudes. Historias destinadas a los niños, que les hablan sobre la modestia, la tolerancia, el amor, la caridad, la humildad, la voluntad, la templanza…

http://acepe.org/biografias/biografia-amalia-domingo-soler/

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