LA AYUDA HUMANITARIA A CUBA

Gustavo Pardo Valdés 33

Como sabemos, el domingo 27 de Enero La Habana fue afectada por un fuerte tornado, causando un gran estrago material y numerosas víctimas.

Como ya es tradicional, esta situación provocó la movilización de grupos de exiliados para recoger donaciones en dinero, ropa y alimentos destinados a aliviar las críticas carencias de los afectados.

Es indudable que la ya tradicional reacción solidaria del exilio cubano-miamense se encuentra preñada de buenas intenciones, dejando constancia (una vez más) de los nobles valores humanos que animan a esta comunidad. Dentro de este movimiento caritativo, también se encuentran involucrados ciertos sectores de los masones exiliados.

Según todos los grupos organizados para la recogida de las donaciones, dicha ayuda será entregada directamente e los necesitados.

No obstante, surge una cuestión: ¿Cómo garantizar que dicha ayuda no sea incautada por las autoridades cubanas a su ingreso a la Isla? Veamos.

El sitio pro oficialista cubano CUBADEBATE[i] publicó un artículo titulado ¿Cómo realizar donaciones a los cubanos afectados por el tornado?, en el cual establece las reglas gubernamentales para recibir las donaciones a los afectados por el tornado. En el mismo se puede conocer que “Rodrigo Malmierca Díaz, titular del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba”, anunció en su cuenta de Twitter, “que el Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de la República de Cuba (MINCEX) centralizará la atención a las donaciones desde exterior, siempre apoyado por las embajadas cubanas”.
Cuba es una Isla, se puede acceder a la misma por dos vías: puertos aéreos o puertos marítimos. En ambos casos, los funcionarios de la aduana oficial serán los encargados de recibir y evaluar el contenido de la mercancía contenida en los bultos de los equipajes de los viajeros.
En el caso de que dichos equipajes sean admitidos como de uso personal, queda lo que puede ocurrir en el paso siguiente: la entrega a los afectados. Ya conocemos el control de vigilancia establecido en las zonas de desastre.
Un hecho sumamente aleccionador fue lo que le ocurrió a Zenaida Romeu y el Grupo Camerata Romeu en día 31 de Enero cuando se encontraban repartiendo ayuda a los mas necesitados en Regla. VER https://www.facebook.com/zenaida.romeu)
El camino del infierno está preñado de buenas intenciones.

[i] http://www.cubadebate.cu/noticias/2019/01/31/como-realizar-donaciones-a-los-cubanos-afectados-por-el-tornado/#.XFbp8yfPzb0


https://www.facebook.com/zenaida.romeu

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En el día de ayer nuestra orquesta la 
Camerata Romeu fue a las zonas más golpeadas por el tornado. Me impresionó al llegar a la Basílica todo lo que las 18 muchachas tenían disponible para ayudar a otros cubanos sumidos en la tragedia. Llegamos primero a Regla, caminamos en silencio espantadas por la tragedia y preguntando a las personas donde eran los lugares de mayor afectaciones. Siempre encontramos personas que nos indicaban las familias que tenían situaciones más críticas. Mucha solidaridad en el pueblo. Tranquilas dejábamos en cada hogar lo que considerábamos más útil y necesario para ellos.
Súbitamente, al regresar por un pasillo entre escombros que conducía a viviendas devastadas (donde encontramos hombres recios que lloraban frente a nosotras al ver nuestro gesto humano) nos encontramos con la presencia de la jefa de gobierno del municipio Regla que nos prohibió continuar con nuestra personal y silenciosa ayuda. Le solicitó a la policía que nos “acompañara” fuera de Regla y nos rodearon una docena de ellos impidiéndonos continuar entregando ropa de niño, agua, pan, abrigos, colchas, zapatos, tohallas, detergente, jabones… de nuestro propio pecunio sin carteles, sin prensa, en silencio sin aglomeraciones, respetuosa y organizadamente.
No puede admitirse q tantas personas estén impidiendo y frenando un gesto solidario que es humano, altruista, hermoso, benéfico, espontáneo propio de lo mejor del ser humano. En lugar de eso nos conminaron a irnos y nos trataron como delincuentes peligrosas. Es una VERGÜENZA. En esa villa nació mi madre. Ella tenía bellos recuerdos de infancia. NADIE tiene autoridad allí ni en ningún lado y menos usarla para quitarnos la posibilidad de ayudar al prójimo. No hubo incidente alguno q provocara esa reacción deshumanizada fuera de cualquier lógica. No sentimos la menor sensibilidad de parte de ellos. Además no hubo la más mínima situación desagradable que justificara la agresión contra nosotras y lo más bello del ser humano, el sentido de civilidad que parece perdido. Si lo perdemos, perderemos definitivamente el rumbo. No creo q es una alternativa ni para nosotros los cubanos ni para ningún pueblo del mundo.

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