Psicólogo Calviño expresa en una carta su sentir por la devastación del tornado

“TENEMOS QUE ESTAR ALLÍ… no hacen falta convocatorias oficiales, hace falta abrir el corazón y hacer valer el sentido mismo de nuestra profesión”

Periódico Cubano

PorPeriódico CubanoPublicado el 4 febrero, 201

Psicólogo Calviño expresa en una carta su sentir por la devastación del tornado

Manuel Calviño. (GRANMA)

Tras el paso del destructivo tornado que afecto a varios municipios de La Habana el pasado 27 de enero, son muchas las figuras del ámbito cultural, deportivo y académico que se han expresado para mostrar su apoyo a las victimas o dar una palabra de aliento.

Ese es el caso del psicológo cubano Manuel Calviño, quien a través de una carta abierta ha convocado a sus colegas de profesión a dar el paso al frente ya que “no hacen falta convocatorias oficiales, hace falta abrir el corazón y hacer valer el sentido mismo de nuestra profesión”.

Calviño, muy querido por los cubanos gracias a su programa televisivo “Vale la Pena”, se siente muy afectado por la devastación de esos lugares pobres de La Habana y que han sido los más afectados.

Por su importancia publicamos el contenido íntegro de la misiva:

Carta abierta a mis compañeras y compañeros de la Psicología

Compañeras y compañeros psicólogos y psicólogas,

Hoy, luego de haber construido la posibilidad de salir al aire en Vale la Pena, esta misma noche de miércoles, con un mensaje humano, de solidaridad con quienes son hoy los más necesitados, en compañía de otros colegas, nos fuimos a las zonas del desastre.

Nadie nos lo pidió, tampoco pedimos autorización, porque la solidaridad humana y profesional, no se puede burocratizar.

Sencillamente, como personas, como ciudadanos de este país, y claro como psicólogos que somos, nos fuimos allí a dar apoyo, contención, acompañamiento a las personas que están sufriendo los efectos del paso del Tornado.

Estuvimos en 10 de Octubre, en Luyanó, zona tremendamente afectada, y en Regla.

Un deber humano, ciudadano, y profesional nos movió hasta allí.

Nada de lo que hayan visto en fotos, ni las fuertes imágenes de la televisión, es comparable con lo que vimos allí.

¡Una catástrofe!

Pero nuestra sensibilidad profesional nos hizo entender y sentir el drama humano que allí se vive.

Las personas aún en shock, sufriendo, nos narraban que la muerte los pasó a buscar, que las familias se abrazaban “para irnos juntos”, que los niños lloraban y gritaban desconsolados y los adultos no podían hacer nada, no sabían que hacer.

Las narraciones nos dolieron, nos atemorizaron. Las imágenes asociadas a lo vivido por esas personas van cargadas de emociones fuertes.

Pero allí estuvimos convencidos de que la esencia de nuestra profesión es el bienestar humano, no solo el que investigamos y teorizamos, sino sobre todo el que las personas tienen o no, cultivan o padecen por su ausencia, el que pierden irremediablemente en situaciones como las que vivieron los pobladores de estas zonas, la incertidumbre de futuro…. ¡Tantas cosas!

Con información de CiberCuba

Anuncios