Ministros de Maduro se inclinan por una negociación urgente

Emisora Costa del Sol FM15-03-2019PolíticaTitulares0

El problema es la crisis. Y pese a que el chavismo baila, los máximos voceros saben que bailan sobre un volcán. Y esto lo confirman algunos de los ministros de Nicolás Maduro. Son varios los que se han acercado a empresarios de peso a quienes han hablado con el tono de la realidad más cruda. Que la economía es inmanejable. Que el apagón eléctrico ha sido la hecatombe. Que el país se encuentra en un estado de tensión peligroso. Que están resquebrajadas las bases institucionales. Que hay riesgo de caos y anarquía. Que sin una negociación se puede perder la República.

Por Juan Carlos Zapata.

¿Negociación? En efecto. Asoman la idea. Aunque no saben cómo abrir una ruta. Pues la decisión última no depende estos ministros. Depende más de los otros. De los que llevan el plan. De Maduro. De Cilia Flores. De Diosdado Cabello. De los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez. De Aristóbulo Istúriz. De Freddy Bernal. Del general Valdimir Padrino López. Son estos los que calientan la calle y le hablan al oído al ya cada vez menos numeroso pueblo chavista. Son ellos los que diseñaron el plan contra la ayuda humanitaria con las consecuencias trágicas que son conocidas, muertos en Santa Elena de Guairén, y muertos en la frontera con Colombia. Son ellos los que dicen que han vencido el ataque eléctrico. La guerra eléctrica de los Estados Unidos y Juan Guaidó. Son ellos los que apuestan por más represión, y por la violencia. Son ellos los que tienen de su lado los colectivos armados, y siguen persiguiendo periodistas.

¿Se prolongará esta situación? ¿Hasta cuándo?No es un temor infundado. Los especialistas discuten este punto. Y lo hacen los empresarios. Y lo comentan esos ministros de Maduro. Pero este insiste que ha derrotado el golpe de Estado. Y Guaidó apunta que va paso a paso. Que Maduro ya no gobierna. Y el país allí. En la peor crisis de la historia. Y es en ello en que insisten estos empresarios, y lo que apuntan estos ministros de Maduro. Será otro año de caída del PIB, pero esta caída, la de 2019, será un gran golpetazo. Hasta allí se observa a un Maduro ciertamente acorralado aunque no vencido aun. Tal vez con miedo, como dijo hace poco Henry Ramos Allup; y ese miedo, y el del grupo que lo apoya, según Ramos Allup, es la causa principal del que el país haya entrado en esta barrena de desastre, y de que ellos se resistan a abandonar el poder. “Tiene que irse”, dijo Ramos Allup en la Asamblea Nacional. No obstante siguen en el Palacio de Miraflores.

Los empresarios escuchan. Y están conscientes del cuadro crítico en las empresas. Si antes del apagón la economía estaba postrada sin línea de recuperación en el horizonte, el escenario que surge ahora es peor. Saben que el sector eléctrico seguirá siendo crítico. Y también las telecomunicaciones. Y saben que las empresas básicas están paralizadas, y que la producción de petróleo ya alcanzó los 900.000 barriles diarios y se encamina hacia más abajo, hasta los 600.000 barriles en 2019. Y no se diga lo que vendrá en abastecimiento e hiperinflación, y si ya era evidente el reinado del dólar, con el apagón quedó claro que el bolívar no es moneda de pago. Son gruesas las cifras del Grupo Polar por causa de los saqueos a galpones en el estado Zulia. También son gruesas las cifras de pérdidas en conjunto: los cálculos de las firmas especializadas van desde 200 a 300 millones de dólares diarios. Y son gruesas sin se observan en los casos particulares.

-Perdí equipos de computación por 200.000 dólares. ¿Cómo repongo eso? –señaló a KonZapata el presidente de una aseguradora mediana. Qué habrá pasado en cada una de ellas. O en los bancos. Y en comercios. Hay algunos que no tiene forma de abrir de nuevo. Y esto lleva a otro punto todavía más grave: las expectativas se encuentran por el suelo. ¿Quién invertirá en Venezuela?

Los empresarios escuchan y les anima la idea de la negociación. El cuadro lo impone. La emergencia apura. Y apura otro aspecto. Que el escenario político entre en un punto muerto.En el que no se produzca el cambio en el plazo estimado. O que no haya perdedores y vencidos. Que Maduro siga en el Palacio de Miraflores aunque mal gobierne o no gobierne. Pero que el efecto Guaidó y la presión internacional tampoco logren terminar la tarea. Que Guaidó se desgaste.

Habrá más sanciones, se sabe, y el cuadro se tornará más crítico. ¿Es suficiente para desencadenar el evento? La pregunta es pertinente dado que el quiebre en la Fuerza Armada no se ha producido. Y no hay más países que se hayan sumado a la causa de Guaidó. Y los grupos de poder internacional divergen en cuanto a la solución. Y hasta el mismo Guaidó apunta sobre la lentitud en algunos centros de decisión, como es el caso de Europa.

¿Se prolongará esta situación? ¿Hasta cuándo? No es un temor infundado. Los especialistas discuten este punto. Y lo hacen los empresarios. Y lo comentan esos ministros de Maduro. Pero este insiste que ha derrotado el golpe de Estado. Y Guaidó apunta que va paso a paso. Que Maduro ya no gobierna. Y el país allí. En la peor crisis de la historia. Y es en ello en que insisten estos empresarios, y lo que apuntan estos ministros de Maduro. Será otro año de caída del PIB, pero esta caída, la de 2019, será un gran golpetazo. Hasta allí se observa a un Maduro ciertamente acorralado aunque no vencido aun. Tal vez con miedo, como dijo hace poco Henry Ramos Allup; y ese miedo, y el del grupo que lo apoya, según Ramos Allup, es la causa principal del que el país haya entrado en esta barrena de desastre, y de que ellos se resistan a abandonar el poder. “Tiene que irse”, dijo Ramos Allup en la Asamblea Nacional. No obstante siguen en el Palacio de Miraflores.

Y es justo aquí que aquellos ministros plantean el momento de la negociación. Y plantean que estos empresarios hagan puentes. Se planteen puentes y la conveniencia de andar el camino del reencuentro. Ya hay un grupo de contacto conformado de la Unión Europea. Ya hay una Misión Técnica de la ONU levantando información sobre el cuadro general del país. No obstante, la tarea concreta de la negociación resulta difícil, sin duda. Sin embargo, ¿es acaso imposible? Hay varios factores que juegan a favor:

-Hay un centro de poder claro en la oposición.

-Hay un centro de poder en el madurismo.

-Hay presión internacional.

-La emergencia nacional toca a la puerta.

-La crisis humanitaria se ha profundizado.

-Maduro cuenta con menos recursos, casi nada.

-El deterioro puede desencadenar, ahora sí, en un estallido social.

https://www.costadelsolfm.net/2019/03/15/ministros-de-maduro-se-inclinan-por-una-negociacion-urgente/

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