Generales Eligio y José María Izaguirre

El Instituto de Estudios Cubanos (CSI) con la cooperación de la Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos-Brigada 2506, realiza un estudio histórico, que identifica los estrechos vínculos de familia que une a miembros de la Brigada 2506 con el ejemplo de sus antepasados mambises, que iluminaron con coraje y sacrificio el camino de la libertad de Cuba.

En efecto, el CSI se honra en recoger estas tradiciones mambisas como herencia imborrable que revive en el sacrificio heroico de la Brigada 2506 la imagen gloriosa del deber cumplido.

Generales Eligio y José María Izaguirre 

Los hermanos Eligio y José María Izaguirre e Izaguirre, pertenecen a los más insignes de la generación que el 10 de octubre de 1868, en aquella alborada de la Damajagua, se fueron a la guerra decididos al supremo sacrificio de dar sus vidas jóvenes por el ideal de una patria libre.

Desde muy temprano los hermanos Izaguirre se sumaron a las conspiraciones contra el despotismo colonial. Cultura, coraje y honor definían el carácter de esto hermanos entrañables que se habían ganado el respeto y el cariño de los conspiradores orientales.

Estrechamente vinculados a Carlos Manuel de Céspedes, los hermanos Izaguirre participaron en reuniones con destacados jefes regionales, contribuyendo a desarrollar un plan de acción con el asentimiento de los conspiradores.

El 10 de octubre de 1868, en su ingenio “La Damajagua,” Carlos Manuel de Céspedes liberó a sus esclavos y proclamó la independencia de Cuba dando inicio a la Guerra de los Diez Años (1868-1878).

Los días que siguieron fueron de frecuentes y feroces combates que culminaron con el ataque y victoria de los insurrectos cubanos en la ciudad de Bayamo (20 de octubre de 1868). Eligio y José María Izaguirre entraron orgullosos en la ciudad cuna de tantos héroes de la independencia.
 

Eligio Izaguirre recibió el rango de general y fue designado Ministro de Hacienda por el presidente de la República de Cuba en Armas, Carlos Manuel de Céspedes y José María fue nombrado ayudante de Céspedes.

España reaccionó con dos columnas de infantería que avanzaban desde Manzanillo y Santiago con rumbo a Bayamo. Ambas fuerzas fueron derrotadas en “Arroyo Blanco” y en “Pinos de Baire”. Bayamo fue declarada capital de la República de Cuba. Desde Puerto Príncipe, Camagüey, el conde de Valmaseda al frente de 2000 hombres y varias piezas de artillería, avanzó con sus fuerzas hasta el rio Salado en las inmediaciones de Bayamo donde el poder de fuego se impuso sobre las tropas cubanas. El 16 de enero de 1869, Valmaseda entró en Bayamo encontrando que la ciudad había sido incendiada, hecho que constituye uno de los gestos de mayor sacrifico de los cubanos en la lucha por la libertad.
 

Durante la retirada de Bayamo, el Ejercito Libertador estableció líneas de defensa escalonadas que ayudaron a cientos de familias y tropas a fijar campamento en las intricadas montanas orientales. Pocos meses después el general Eligio Izaguirre entregó su vida a la causa de Cuba libre. Al morir dejaba cinco hijos, que estuvieron al cuidado fiel de su hermano José María.
 

El insigne patriota José María Izaguirre representó al distrito de Jiguaní en la Asamblea de Guáimaro, en Camagüey y fue de los redactores de la Constitución de 1869. En mayo de 1870, Carlos Manuel de Céspedes lo envió a Estados Unidos para recaudar fondos entre los grupos de la inmigración cubana.
 

Al terminar la guerra con la paz del Zanjón, Izaguirre se trasladó con su familia a Guatemala (incluyendo a Catalina Izaguirre, hija de su hermano Eligio y abuela del miembro de la Brigada 2506). El patriota cubano había sido invitado por el presidente para asumir la dirección de la Escuela Normal de Guatemala.

Fue precisamente en la tierra del Quetzal que Izaguirre acogió a José Martí que llegaba “pobre, desconocido, fiero y triste”. Ofreciéndole calor de familia y una cátedra de Historia y Filosofía en la Escuela Normal. En efecto, el impacto de Martí fue extraordinario pasando a ser uno de los más admirados profesores por su cultura y elocuencia. En aquellas aulas conoció Martí a María García Granados que inspiro en el joven apóstol uno de sus más conocidos y hermosos poemas “La niña de Guatemala”.  Catalina Izaguirre y su hermana Lucila estudiaron junto a María García Granados con quien disfrutaron, en su juventud de una sólida amistad. Los hermanos Eligio y José María Izaguirre son figuras históricas que enaltecen el glorioso patrimonio que consagró la guerra de independencia.

* Pedro Roig, Esq. es Director Ejecutivo del Instituto de Estudios Cubanos. Tiene una maestría en artes de la Universidad de Miami y un doctorado en derecho de la Universidad de St. Thomas. Ha escrito varios libros, entre ellos La muerte de un sueño: Una historia de Cuba y Martí: La lucha de Cuba por la libertad. Es veterano de la Brigada 2506.

El bisnieto del General Eligio Izaguirre, integró la Brigada 2506.



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