La Conferencia Mundial de Grandes Logias incorpora a Italia a su órgano permanente como muestra de solidaridad

Cada año el Palacio de Congresos de Rimini se transforma en un impresionante templo capaz de albergar la Gran Asamblea de una de las potencias masónicas más importantes de la Europa continental. Los 23.000 miembros del Grande Oriente de Italia, sin el que resulta imposible entender la historia de la República Italiana, celebraron su cumbre anual a la que acudieron los Grandes Maestros y Grandes Oficiales de Albania, Alemania, Austria, Azerbaiyán, Bélgica, Bulgaria, Burkina Faso, Chile, Chipre, Columbia (Estados Unidos), Croacia, Cuba, Eslovenia, España, Grecia, Hungría, Ilinois (Estados Unidos), Japón, Letonia, Luxemburgo, Francia, Mauricio, Moldavia, Nueva York (Estados Unidos), Portugal, República Checa, Rumanía, Paraguay, San Marino, Serbia, Suiza, Togo, Turquía, Ucrania y Uruguay.

El Gran Maestro de la Gran Logia de España, el Muy Respetable Hermano Óscar de Alfonso, que recibió una cerrada ovación, anunció en su calidad de Secretario Ejecutivo de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Regulares la incorporación del Grande Oriente de Italia al órgano permanente de este organismo global, una muestra de reconocimiento a la importancia de la Masonería Italiana y de solidaridad internacional por la persecución creciente de la que ha sido objeto la Orden en Italia durante los últimos meses.

Ante las 34 delegaciones extranjeras, el Gran Maestro de la Masonería Italiana, el Muy Respetable Hermano Stefano Bisi, habló en nombre de los hermanos que afrontan el mayor crecimiento de la masofobia en un país democrático de la Unión Europea desde la Segunda Guerra Mundial. “La Masonería no es solo contemplar la belleza, sino también luchar contra el mal, contra la injusticia y los vicios que se aferran al hombre y lo empobrecen en cuerpo y espíritu. Los masones somos conscientes de que no podemos ni debemos derogar nuestros firmes principios ni nuestra historia, que no hay resurgimiento extremista o degeneración de la democracia que pueda amordazar la grandiosa fuerza universal del librepensamiento y al hombre libre en el mundo“, dijo.

Somos personas listas para el diálogo, la escucha, la tolerancia y la confrontación, sosteniendo una rama de acacia en la mano derecha, pero, simbólicamente, la empuñadura de la espada en la mano izquierda para atacar a quienes temen nuestra firmeza, nuestra moral y nuestro papel de los custodios de los valores de libertad, igualdad y fraternidad. Nuestra espada es la palabra, la voluntad de dialogar, nuestra espada es la ley, es la Constitución de la República italiana, que nos permite existir“, añadió el Gran Maestro de la Masonería Italiana

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