Budismo de Nichiren Daishonin

«Una mente nublada por las ilusiones que se originan en la oscuridad fundamental de la vida es como un espejo percudido, pero, cuando se la pule, se vuelve clara y refleja la iluminación de la verdad inmutable. Haga brotar una fe profunda y pula su espejo día y noche, con ahínco y esmero. ¿Cómo hacerlo? Sólo invocando Nam-myoho-renge-kyo, pues la invocación es, en sí, el acto de pulir». «Sobre el logro de la Budeidad» Los principales escritos de Nichiren Daishonin, vol. 1, pág. 5.

La mecánica de la invocación de la Ley Mística

Nam-myojo-rengue-kyo puede invocarse en cualquier lugar y en cualquier momento, preferentemente sin molestar a los demás, pero los efectos de esta práctica se ven mejor cuando se realiza regularmente. Se recomienda reservar un poco de tiempo cada mañana y cada noche durante al menos cinco minutos, por ejemplo, en cada sesión. Siéntate recto y cómodo y, si es posible, mira una zona de la pared vacía o un fondo neutro que no te distraiga, Junta las manos a la altura del pecho, con los dedos apuntando hacia arriba y las yemas a la altura de la barbilla aproximadamente.

La pronunciación es la siguiente:

NAM: se pronuncia como el sonido de «A» en cAMpo
MYO: se pronuncia como el sonido de «MIO» en MIOpe
JO: se pronuncia como de «JO» de JOya
REN: se pronuncia como el sonido de «REN» de meRENgue
GUE: se pronuncia como el sonido de «GUE» de GUEpardo
KYO: se pronuncia como el sonido de KIO de KIOsco

Todas las sílabas se pronuncian con la misma intensidad
Nám myó jó rén gué kyó

La invocación se repite sin cortes entre cada Nam-myojo-rengue-kyo. Pero naturalmente, puedes respirar cuando haga falta y volver a continuación a la invocación rítmica. Trata de mantener un tono y ritmo uniforme, pero no te preocupes demasiado por eso, ya que es muy probable que te salga de un modo natural enseguida.
Puedes centrarte en una meta o problema específico, o dejar que tu mente se deslice naturalmente de un pensamiento a otro. Pronto verás resultados tangibles.
Esto no significa que debas tener convicción de que ocurrirá desde el principio. es natural tener dudas. La seguridad en la práctica budista empieza cuando, por primera vez, «lo pruebas para ver». Y se profundiza con el tiempo conforme se va demostrando su efecto de un modo palpable.

La duda es un elemento con el que tienen que lidiar quienes practican. Tal como dijo el autor Hermann Hesse:
«La fe y la duda se corresponden y se complementan. No existe una verdadera fe si no hay duda»

Ahora bien, lo fundamental es utilizar las dudas como combustible para hallar las respuestas a tus preguntas. En términos prácticos, ayuda si puedes rearfimar tu
práctica relacionándote con otras personas afines que puedan animarte a lo largo de los momentos duros e inevitables de la vida, y a los que puedas animar a su vez sobre la base de las experiencias que vayas teniendo. Como no vivimos en un vacío, los esfuerzos que hagamos para ayudar a los demás a ser felices incrementaran
directamente nuestra felicidad

Cada individuo tiene un potencial ilimitado de sabiduría, valor, esperanza, seguridad, compasión, vitalidad y resistencia.
La aventura comienza la primera vez que invocas Nam-myojo-rengue-kyo y te presentas a ti mismo al Buda en tu espejo. 

(del libro «El Buda en tu espejo» de W.Hochswender, G.Martin y T.Morino)

http://nmrk.blogspot.com/2006/03/la-mecnica-de-la-invocacin-de-la-ley.html

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