Estados Unidos refuerza sus sanciones contra Nicaragua en vísperas de aniversario de protestas

Por ShareAmerica -25 de abril de 2019

Un año después de que el gobierno de Nicaragua lanzara una brutal represión contra los ciudadanos de ese país Estados Unidos continúa ejerciendo presión diplomática y económica contra el régimen corrupto y represivo de Daniel Ortega.

El 17 de abril la administración Trump anunció sanciones contra el Banco Corporativo de Nicaragua (Bancorp) y contra Laureano Ortega, hijo del presidente Ortega y de la vicepresidenta Rosario Murillo, esposa del presidente Ortega. Las medidas congelan todos los bienes propiedad de Bancorp y del joven Ortega, al prohibir a ciudadanos de Estados Unidos hacer negocios con ellos.

En una declaración el Departamento del Tesoro de Estados Unidos (en inglés) dijo que “estas medidas envían un mensaje a todos los que continúan apoyando al régimen de Ortega de que hay un alto precio que pagar por abusar de la economía nicaragüense y su pueblo”. El gobierno nicaragüense intentó en marzo comprar Bancorp, para proteger al banco de las sanciones que Estados Unidos impuso en enero a su compañía principal, Alba de Nicaragua (ALBANISA). ALBANISA es una empresa conjunta entre Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), la empresa estatal petrolera de Venezuela y Petróleos de Nicaragua.

Mujer pasando frente a ventanas grandes y una puerta de vidrio (© Oswaldo Rivas/Reuters)
Una mujer pasa frente a una filial de Bancorp en Managua (Nicaragua), el 7 de marzo. (© Oswaldo Rivas/Reuters)

A fines de 2018 el presidente Trump reiteró el compromiso de Estados Unidos para restaurar la democracia y el estado de derecho en Nicaragua, al autorizar la Ley de 2018 sobre derechos humanos y anticorrupción en Nicaragua. Antes de la promulgación de dicha ley el Departamento del Tesoro había designado a varios funcionarios del gobierno y a asociados del presidente Ortega, incluyendo a la vicepresidenta Murillo, para ser objeto de sanciones financieras individuales o restricciones de visados.

Estados Unidos considera a los regímenes políticos de Nicaragua, Venezuela y Cuba as como una “troika de la tiranía” que se coordina estrechamente para apoyarse unos a otros y reprimir y empobrecer a los ciudadanos de esos tres países. En cooperación con sus asociados internacionales y regionales Estados Unidos ha estado utilizando una combinación de presiones económicas y diplomáticas para aislarlos entre ellos.

Prisión, exilio o muerte

Las sanciones son una respuesta al abuso de los derechos ciudadanos por parte del régimen. El 18 de abril de 2018 estallaron protestas públicas pacíficas en Nicaragua, luego de una propuesta del gobierno para aumentar los impuestos y bajar las pensiones. Con el tiempo el gobierno retrocedió, no sin antes matar a docenas y arrestar a cientos de personas, provocando protestas adicionales y llamados a la dimisión del presidente Ortega para que renuncie al poder. El gobierno luego respondió con una sostenida campaña de violencia y represión, enfocándose en todos aquellos que se opusieron a los abusos del régimen, entre ellos periodistas, miembros de la sociedad civil y muchos otros que se animaron a ejercer su derecho a la libre expresión.

Como vicesecretario adjunto de Estado para Asuntos de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo Roger Carstens declaró (en inglés) ante una audiencia en Ginebra que los opositores de ese régimen tenían tres opciones: la cárcel, el exilio o la muerte.

Hasta la fecha el régimen ha matado a por lo menos 325 ciudadanos, encarcelado a cientos y ha empujado a más de 60.000 a irse a países vecinos. Estados Unidos y sus asociados internacionales exigen en fin de la represión por parte de Ortega y una solución negociada para terminar la crisis que incluya una convocatoria a elecciones libres y justas.

https://share.america.gov/es/estados-unidos-refuerza-sus-sanciones-contra-nicaragua-en-visperas-de-aniversario-de-protestas/

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