Carta de Desagravio al Apòstol de Cuba VH Josè Marti

Cortesia de Cayetado Toledo.

            Gran Logia de Cuba de A:. L:.y  A:. M:.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA MASONICA.

Gran Templo Nacional Masónico décimo piso.

TRIBUNAL PLENO

PRESIDENTE.

Lic. VH Roberto Ortega Ortiz.

SECRETRIO GENERAL

VH Sergio Ramón Rodríguez Legón.

MAGISTRADOS:

VH Lic. Cayetano Toledo Cabrera.

VH Lic. Ramón Gustavo Buelga Rivero.

VH Yed Cerdeiras Temes.

VH Carlos Manuel Negueruela Cruz

VH Manuel Reynaldo Pérez Parra.

VH Antonio Martínez Herrera.

VH Lic. Miguel Alberto Jane Ruffin.

VH Lic. Rancell Montero Romero.

VH José Carlos Gómez Borges.

VH Lic. Inti Paneque Ortega.

Con gran pesar y recogimiento la Corte Suprema de Justicia Masónica ha conocido a través de las redes sociales el agravio del que fuera víctima nuestro Hermano y Apóstol José Julián Martí y Pérez en días pasados por parte de un activista por los derechos de la comunidad LGBTI nombrado Víctor Hugo Robles.

Esta persona a la cual trataremos con todo el respeto que no se merece hubo de colocar nada menos que una bandera en forma de bufanda con los colores de dicha comunidad y pintar los labios de una de las más céntricas estatuas de nuestro Héroe Nacional, durante la marcha que protagonizaran el pasado sábado día 11 de los corrientes.

Tanto hablar y atacar aquella afrenta de los marineros norteamericanos el siglo pasado, tanto abogar por el respeto de los símbolos patrios, tanto modificar nuestra Carta Magna a favor de sostener las ideas de sus decisores, y luego la impunidad de estos personajes, resguardados en una supuesta necesidad de reconocimiento cuando lo cierto es que las acciones sobrepasan la esencia de todo movimiento de protesta, tanto debatir sobre una Ley de Símbolos Patrios que en su antesala soporte tamaña flagelación.

Esta situación no se trata de preferencias sexuales, ni de comportamiento social, pues este tema no nos atañe tocarlo de esta manera sino con el trabajo diario que desarrolla nuestra Institución a pesar del silencio al que han tratado de condenarla, sino de patriotismo, de respeto, de saber reverenciar a quien dentro de par de días se conmemorarán 124 años de su caída en combate a favor de la independencia, a favor de todos los cubanos, incluso de aquel que hoy señalamos por no saber siquiera comportarse como CUBANO que es el ideal que debería primar.

Martí fue capaz de escribir “Vindicación de Cuba” cuando en el periódico “The Manufacturer” se expusieran criterios sobre los cubanos que pudieran alegarlos algunos contra este ciudadano Víctor Hugo Robles hoy en día; donde defendió la integridad de todos sus coterráneos y que tienen vigencia cual premonición hoy en día, sin embargo este desconocedor (para otorgarle algún calificativo) es capaz de ofender la esencia de un hombre de tanta estirpe impregnándole un sello visible como pudiera ser el pintarle los labios de rojo. ¡Guárdese usted ese adorno para su maquillaje personal y sus transformaciones cuando se encuentre descontento con el sexo que Dios le otorgó!

Este personaje que se hace llamar el “Che de los Gays” debería sentarse con detenimiento a leer la historia más reciente de nuestra Cuba, y si tanto le gusta promocionarse por internet que la utilice en cualquier buscador y teclee la frase “tengo miedo” hasta que encuentre un escrito de Virgilio Piñera, tal vez así dejará de promocionarse con el eslogan que lo hace e incluso deje de usar la boina con la estrella al conocer la esencia sobre el tema que tenía aquel hombre que idolatra.

Nosotros como ente y poder independiente de la Gran Logia de Cuba de A.:L.: y A.:M.: obligatoriamente debemos pronunciarnos como lo hacemos a fin de que sea conocido de manera pública nuestra indignación y repudio total a tan tamaña afrenta, la cual de no contenerse en debida forma solo tendrá dos variantes futuras por desgracia: la primera que ante tal impunidad se convierta en habitual este tipo de conductas; o la segunda que ante la indignación que sienten los verdaderos cubanos se tomen cartas directas en el asunto y se sobrepase la necesaria cordura que habría de tenerse en estos casos.

La Historia de Cuba se encuentra llena de desaciertos, pero apelamos a la propia Historia para que este no sea otro más que nos suma en la debacle del respeto y el patriotismo, pues este ciudadano no debería ser considerado siquiera un coterráneo nuestro, y repetimos que no nos interesa su preferencia sexual, ni su filiación política sino su total desdén por hombres que han enaltecido como pocos a nuestra Cuba y a nuestra Institución.

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