Números cabalísticos

La Numerología es un arte adivinatorio muchas veces visto como una mancia al hacer lecturas, que define los rasgos fundamentales de la personalidad a través de la hora, día, mes y año de nacimiento y a partir de unas tablas numéricas que se identifican a cada una de las palabras del nombre de cada individuo al nacer, y de las que se pueden obtener predicciones futuras a raíz de esos datos. Estas combinaciones dan pie a una serie de posteriores combinaciones que dan un complejo lenguaje predictivo. Por ejemplo: la suma de la numeración a través de la hora, día, mes y año de nacimiento se sintetiza en una cifra que constituye el número de destino del consultante.

La numerología se relaciona estrechamente con la astrología y con la fecha de nacimiento de cada persona, que determina su carácter o personalidad y muchas veces influye en su futuro destino, junto con la posición de los astros. Esoterismo y ciencia.

La Numerología ha existido desde hace más de 11.000 años, y es conocida desde los principios de la historia escrita. Sobre el 4.000 años a. De C. la civilización sumeria ya practicaban gran diversidad de artes adivinatorias y ciertas inscripciones realizadas con escritura cuneiforme confirmarían formas de enumeración, que vincularían la magia con el número en el mundo del esoterismo.

Paralelamente y a lo largo de la historia en todas las civilizaciones se crearon sistemas numéricos, como la numerología caldea, que está muy estrechamente relacionada con el sistema védico de la India y el cabalístico de la Sabiduría Judía.

Hace 2.500 años los filósofos griegos Pitágoras y Platón aportaron a Occidente, la concepción del número que ahora tenemos por tradicional. En especial Pitágoras que comprendió la esencia de las vibraciones del sonido y la importancia de los números dentro de la estructura de todo el Saber, así como la vibración numérica esotérica.

El gran legado de Pitágoras puede dividirse en la teoría de la magnitud y en la ciencia de los números, al que pertenece la Aritmética. Para Pitágoras los números eran el principio de todas las cosas. Consideraba al número como un puente entre el mundo visible y el pensamiento inmanente. Y fue quien dio su exacta dimensión al declarar: ”Todo es un número”.

En Alejandría se iniciaron nuevas corrientes del saber basándose en los filósofos griegos, por lo cual estas escuelas fueron llamadas neopitagóricas neoplatónicas, cuyas creencias básicas derivaban de las matemáticas, astronomía, la física y la filosofía. Con la llegada de la Edad Media, los árabes difundieron en Europa los cuadrados mágicos, que ellos habían aprendido en el Extremo Oriente, y una concepción del número que ampliaba el margen de la investigación adivinatoria, como una forma de predecir el futuro.

Es de destacar que en España, el mallorquín Ramón Llull (1235-1315) confirmó con sus investigaciones la riqueza metafórica del número y su valor adivinatorio en su libro ”El gran Arte”.

Así como las fechas (de nacimiento, por ejemplo, en la carta astral o carta natal) tienen un valor numérico único, también lo tienen las letras y los nombres propios de las personas, así como sus apellidos, que terminan sumando con su valor, un posible número de la suerte, que a veces coincide con el numérico repetitivo que suele seguir mucho a cada persona en su vida, presentándose con mayor fuerza que otros números que no son los “números de la suerte”.

En la actualidad, Occidente conoce un periodo de auge de las artes adivinatorias y en especial de la Numerología. El fin de este arte es tratar de comprender gracias al valor numérico, el lenguaje que está detrás de nuestros números, su simbología y cómo influye en el destino del hombre. Quien conozca las claves y el secreto que encierra los números, tiene la capacidad de descifrar los secretos del Universo.

FUENTE: Todo Esoterismo. https://www.todoesoterismo.com/numerologia-mancia-adivinacion/

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