CAMINO A LA META

Carmencita Martínez

Sin esfuerzo no hay recompensa, sin compromiso no hay bendiciones.

Me refiero a ir más allá de una causa, de un propósito, me refiero al esfuerzo, me refiero al compromiso que va más allá de nuestra naturaleza, me refiero a un propósito que va cambiando en la medida que nos comprometemos, algo que va creciendo en nuestro interior, entonces la vida nos bendice y nos lleva al lugar dónde queremos llegar.

El camino a la meta no es fácil, está llena de obstáculos, barreras que a veces nos debilitan, dependen de nuestra actitud, hacerlo con la certeza que nos preparamos para algo mejor, eso hace que cada reto, cada problema se convierta en bendiciones para nuestra vida, nuestra alma y nuestros corazones.

Recordemos que nuestro principal y único enemigo es el pensamiento desatendido, porque al no prestarle la atención, le damos demasiado valor, demasiada importancia a pensamientos negativos bloqueamos nuestro cambio, nuestro camino hacia lo deseado, lo querido.

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