LA FUERZA DE LAS PALABRAS

Una palabra basta para sanar o para destruir, no es una casualidad que
la palabra, esa vibración sonora que emitimos desde nuestros órganos sonoros,
que realmente producimos en nuestro pensamiento y que en verdad, nacen de
nuestra alma.

Nuestra palabra nos permite emitir energía, si nuestras palabras son
consecuentes con nuestro pensamiento, nos permite emitir energía positiva, esta
fuerza tendrá el poder de crear, de sanar, de hacer realidad la vida que todos anhelamos,
pero también en dependencia de la forma que sea empleada puede originar todo lo
contrario, un entorno infernal.

Nuestras palabras sirven como instrumento de liberación o de esclavización,
la palabra es magia, es un hechizo, el uso de nuestras palabras influyen en
nuestros sentimientos y emociones, creencias y habla hasta de nuestra propia imagen.
Utilicemos la palabra como energía sanadora.

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