Sobre el fenómeno swinger

Por Esther Zoza

HAVANA TIMES – A través de la historia de la humanidad, la sexualidad ha transitado por diferentes caminos. Cada pareja ha construido o fantaseado con un universo propio. Prácticas inadmisibles para muchos se han realizado en secreto.

En Cuba la sexualidad siempre se ha regido por lo tradicional. Sin embargo, no hemos escapado al swinger, que en la actualidad amenaza con convertirse en un fenómeno de masas.

Mientras esto no se instituyó como grupo, no me resultó alarmante, sin embargo, desde que se ha creado todo un aparataje, dígase página web con miles de seguidores que se reúnen y ejercen el proselitismo, amén de sus encuentros de intercambio, e incluso ha tenido espacio en un programa muy seguido de la televisión estatal, me lleva a la siguiente reflexión:

¿Esta modalidad swinger, de carácter grupal, ha ido creciendo de forma espontánea, o fue creado exprofeso? ¿Tendrá como fin eliminar los valores sagrados de la familia y la sociedad o será simple divertimento?

Cuantas veces, a lo largo de la historia, los grupos de poder hegemónicos han usado prácticas o métodos sicológicos para mover las masas a su conveniencia. Hay una delgada línea que separa el conocimiento de un hecho a su aceptación.

Si el amor ha sido siempre el arma más poderosa en contra de cualquier tipo de tiranía, incluso de la guerra, cómo puede entenderse que surjan grupos que, a través de sus prácticas de búsquedas de satisfacción o exploración de la sexualidad, se conviertan ahora en todo un movimiento que promulga la falta de compromiso e interés por el otro, un estado donde la riqueza espiritual es desplazada por la satisfacción momentánea del placer, donde el amor romántico desaparece por completo. Ya era preocupante el interés monetario que primaba en las relaciones sociales y de pareja, ahora se hace más evidente el deterioro espiritual.

Algunas personas han buscado durante toda su vida riquezas, crecimiento espiritual, aventuras, satisfacción sexual, poder, fama o dominio sobre los demás, lo cierto es que nuestros deseos y metas nos diferencian.

Es curioso como en los momentos de crisis sociales surgen sectas o agrupaciones, sectas donde es natural privar de la vida a otras especies, o seguir de manera irracional a algún tirano, o a ídolos religiosos. Los amantes de la guerra tienen su club, los racistas y homofóbicos también. En la nueva era de las comunicaciones es muy fácil tener seguidores en las páginas de Internet, incluso nuevos mesías aparecen en diferentes rincones del mundo.

Muy conveniente para aquellas fuerzas ocultas en toda sociedad, que la gente solo piense en el intercambio sexual, muy conveniente que el amor romántico desaparezca, que el amor a la Patria, a la familia quede en duda. Lamentable que en aras de la libertad individual estas prácticas sean estimuladas.

¿Son estos nuevos modos de ver la sexualidad un camino al mejoramiento humano o una prueba irrevocable de su involución?

FUENTE: Havana Times. https://havanatimesenespanol.org/opinion/sobre-el-fenomeno-swinger/

Anuncios