Apuntes biográficos de Franco (PARTE I)

POR JOSÉ LUIS MONTERO CASADO DE AMEZÚA
Apuntes biográficos de Franco, por José Luis Montero Casado de Amezúa

Apuntes tomados esencialmente del libro “Franco” de Luis Suárez.

Resumen realizado por José Luis Montero

Dice el evangelio: “Si perseveráis… conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8,32) El acercarme a la verdad de lo que Francisco Franco hizo, es lo que me ha animado a escribir estos apuntes biográficos orientados a aquellos que quieran hacerse una idea de lo que fueron las acciones de Franco y las circunstancias en las que se encontró a la hora de tomar las decisiones. Para escribirlos he releído el libro sobre Franco del prestigioso historiador Luis Suárez Fernández, de 1073 páginas, habiendo añadido algún otro dato y una experiencia personal, ya que viví hasta los 25 años, siendo Franco Jefe del Estado.

Inserto entre paréntesis algunas páginas del libro de Suárez (ISBN: 84-344-6781-X), por si queréis ampliar o localizar la cita.

Carrera militar

Nacido en El Ferrol en 1892, de una familia muy vinculada a la marina, al no lograr ingresar en la Armada, fue a la Academia de Infantería en Toledo donde salió como Teniente.

En 1909 por primera vez los socialistas tienen representación en las cortes, y Pablo Iglesias, fundador de la UGT, dice: “el partido socialista… está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de ella cuando no le permita realizar sus aspiraciones”

Durante su estancia en Toledo sufrió bromas por su estatura y voz aflautada. Solicitó destino en África pero no lo obtuvo, destinándole al Ferrol, donde en 1911 ingresó en la Adoración Nocturna. Tras un levantamiento del Rif, se solicitaron oficiales y se prestó voluntario y tuvo su primer destino en África en 1912. En los primeros días que entró en fuego llamó la atención por su valor, ascendió a primer teniente, único ascenso por antigüedad. Ese valor sereno que manifestó le valió su ascenso a Capitán y le proporcionó una aureola de buena fortuna o “baraca” que para los marroquíes supone algo así como un don divino. En un ataque tomó el fusil de un soldado herido y con la bayoneta calada arrastró a los suyos. Cayó herido de gravedad que casi le cuesta la vida, ganó la primera medalla militar y tras una acción heroica  fue propuesto para Comandante, pero algunos militares estimaron que era muy joven para ese empleo, lo que motivó su protesta al Rey Alfonso XII quien accedió a lo solicitado y fue nombrado Comandante. En esa época se destacó defendiendo los méritos de guerra para promover los ascensos y no sólo la antigüedad como defendían los militares de despacho. En 12 de octubre de 1913 se le impuso la Cruz al Mérito Militar de 1ª Clase.

El destino de comandante fue en Oviedo, y allí le llamaban el “comandantin”. Tras contactar con Millán Astray, éste le ofrece el segundo mando de la Legión que se iba a crear destino que ocupó en 1920, constituyendo la legión como un auténtico “cuerpo de élite”. En la guerra de África toma parte brillantemente en la defensa de Melilla, y al caer herido Millán Astray tomó el mando de la legión ascendiendo a Teniente Coronel. El diario ABC le dedica una portada.

Ocurrió entonces el llamado “desastre de Annual” y las Cortes buscan responsabilidades que dieron lugar a la protesta de Millán Astray, siendo relevado del mando y Franco por lealtad con su jefe solicita la baja en la legión. El Rey le nombra “Gentilhombre de cámara” y le impone la Medalla Militar, él se reintegró al regimiento Príncipe en Oviedo. El rey acepta ser padrino de la boda que él le había ofrecido, y que lo realizó por poderes celebrándose la unión con Carmen Polo el 22 de octubre de 1923.

Vuelve a hacerse cargo de la legión en África plasmando algunos pensamientos como “la ofensiva es la salvaguarda de la moral” y “debemos dejar siempre al enemigo una puerta para invitarlo a huir”. En la ciudad de Xauen se forja la condición de líder o caudillo militar y el dictador General Primo de Rivera le otorga la segunda Medalla Militar. Asciende a coronel en 1925 y para que permaneciera al frente de la legión, tuvieron que ampliar la unidad para que le correspondiera ser mandada por un coronel.

Abd el-Krim pasa a la zona francesa del protectorado dando pie a que se prepare el desembarco hispano-francés de Alhucemas, y por realizar la cabeza de playa ganó el ascenso a General de Brigada a los 33 años. Con este ascenso termina su etapa africana y es destinado a La Coruña. En el Ferrol recibe junto con su hermano Ramón, que acababa de realizar la operación Plus Ultra, un homenaje.

El General Primo de Rivera crea la Academia General de Zaragoza, en 1927,  para fomentar el conocimiento mutuo y la camaradería entre todos los militares de tierra fuesen del arma que fuesen, pues hasta entonces las rencillas entre infantería, caballería, artillería o ingenieros militares eran frecuentes, pero conviviría todos en la Academia General donde se formarían como militares y luego irían cada uno a la academia de su arma. Para dirigir la Academia General el dictador nombra a Franco.

II República

Con la llegada de la II República, se dicta la orden de cerrarla, en junio del 31, a los dos meses de establecerse la República. Franco pronunció un famoso discurso en el que dijo: ¡Disciplina!…, que no encierra mérito cuando la condición del mando nos es grata y llevadera. ¡Disciplina!…, que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando. Esta es la disciplina que os inculcamos, esta es la disciplina que practicamos. Este es el ejemplo que os ofrecemos. Franco en la Academia mantuvo la bandera de España una semana negándose a arriarla mientras no recibiera una instrucción formal para izar la tricolor.

Azaña eliminó los ascensos por méritos de guerra u otros méritos dejando como único criterio el turno por antigüedad, pero esto no afectó a los generales que ascendían por elección. Azaña escribió de Franco: “es el más temible… el único temible”. Quedó pues Franco en expectativa hasta que le destinaron a La Coruña, manteniendo una conducta fiel a la república, se negó a sumarse al golpe protagonizado por el general  Sanjurjo, afirmando: “… no está justificado un golpe contra la república porque muchos militares se sientan decepcionados después de haberla implantado”. Después le destinaron a la Comandancia de Baleares.

Tras las elecciones de 1933, aunque había obtenido más diputados la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) el Presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, le encargó formar gobierno a Alejandro Lerroux. Franco había sido ascendido a General de División por elección y fue llamado por el Ministro de la Guerra que le incorporó a su séquito por lo que se veía venir. En la revolución del 34, en la que sus líderes afirmaron que era un “movimiento para destruir la república” el Ministro le puso en el gabinete telegráfico, desde donde dirigió las operaciones hasta sofocar la revolución en Asturias. Tras  la dimisión de Lerroux por el escándalo del estraperlo y la negativa del Presidente de la República a que formara gobierno Gil Robles, líder de la CEDA, la situación estaba abocada a elecciones en el 36. Las elecciones eran a dos vueltas, tras la primera empezaron los desórdenes y Franco, Jefe del Estado Mayor, propuso la adopción de medidas para garantizar el orden pero no se adoptaron y tomó la iniciativa el frente popular. Tras las elecciones Azaña formó gobierno y destinó a Franco a Canarias y al despedirse de Alcalá Zamora fue cuando dijo la frase famosa: “Donde yo esté no habrá comunismo”. Camino de Cádiz vio iglesias incendiadas y al llegar a Tenerife le recibieron hostilmente llamándole el “carnicero de Asturias”, sin embargo entre los oficiales del ejército tuvo una calurosa acogida. Desde Canarias escribió al Presidente del Gobierno, Casares Quiroga, proponiendo que adoptara medidas hablando con los militares para hacer frente a los desmanes, pero no tuvo contestación.

Varios generales del ejército iban teniendo conversaciones para dar un golpe militar, liderado por el General Sanjurjo y del que participaron algunos como Cabanellas con la intención de apuntalar la república, para hacer otra república como Mola, que decía que en España apenas había monárquicos, y otros como el partido carlista, para apoyar la pretensión de su candidato Don Alfonso Carlos a la corona; también participaba de las conversaciones Renovación Española, los partidarios de la dinastía de Alfonso XIII, Gil Robles y Calvo Sotelo.

Tras el asesinato del teniente Castillo, guardias oficiales detuvieron y asesinaron al líder de la oposición José Calvo Sotelo, quien en una de las últimas sesiones del parlamento había recibido la amenaza de Dolores Ibarruri diciéndole: “usted ha hablado por última vez”.

Alzamiento del 18 de Julio. Guerra

Asesinado Calvo Sotelo, Franco se sumó a la conspiración debiendo ponerse al frente del ejército de África, para  lo que le pusieron un avión desde las Canarias, que vino de Inglaterra y fue financiado por Juan March. Antes de volar le informaron de que los rebeldes habían triunfado en Burgos, Sevilla, Valladolid y Zaragoza. Él comunicó la situación de que se trataba de luchar contra el comunismo, al general francés, al gobernador de Gibraltar, a Italia y a Alemania.

El gobierno destituyó a los generales que participaban del alzamiento, a lo que respondió el General Mola constituyendo la Junta de Defensa, presidida por el general Cabanellas, de la que aún no participaban ni Queipo de Llano ni Franco al no estar aún unidas las zonas.

Las primeras dificultades que tuvo que superar fueron la compra de armas y pasar el estrecho, controlado por el Gobierno, para unir las dos zonas que estaban en manos de los sublevados. Para pasar el estrecho Franco dijo a sus oficiales de marina que a pesar de la superioridad aplastante de la marina roja era posible hacerlo “porque los barcos de guerra rojos están ahora tripulados por asesinos y los asesinos son siempre cobardes”. Y así ocurrió ya que el crucero Alcalá Galiano no quiso enfrentarse a la escasa aviación nacional que apoyaba el paso del convoy nacional por el estrecho

La compra, tras algunas dificultades, la obtuvo de Alemania entre otros efectos le enviaron 12 aviones, con los que realizó el primer puente aéreo trasportando 13.952 soldados en dos meses y medio, sin sufrir accidente aéreo alguno, algo que en aquellos años era infrecuente. Tampoco renunció a pasar por mar y a pesar de la oposición de sus oficiales que lo veían muy arriesgado, mantuvo su decisión, tras subir al Santuario de la Virgen de África desde el fuerte del Hacho en Ceuta, supervisó la operación que fue cubierta desde al aire por el General Kindelán, llegando a Algeciras el 5 de agosto.

En Sevilla Franco hizo un gesto de enarbolar la bandera bicolor, que algunos interpretaron como un anuncio de volver a una Monarquía. El objetivo de unir los ejércitos del norte (Mola) y del sur (Queipo de Llano) se logró conquistando Mérida, Badajoz, y Talavera. En Badajoz, Yagüe con 3.000 hombres venció a las fuerzas gubernamentales con 8.000, y por temor a que se sublevasen fusiló en el cementerio a los prisioneros, lo que generó la primera reacción internacional contra Franco. A los dos meses y medio del alzamiento, en septiembre la Junta de Defensa se reunió en Salamanca y acordaron que hubiera un mando único, que recayó en Franco a quien todos reconocían el liderazgo por su carrera militar, por ser General de División, por haber sido Jefe del Estado Mayor, por el éxito en el paso del estrecho y finalmente por la liberación del  Alcázar de Toledo que se encontró acosado en sus ruinas por las fuerzas del gobierno republicano con el hombre de Stalin en España, el soviético Mijail Kolstov a la cabeza. Cuando entraron los nacionales les dieron el famoso saludo “sin novedad en el Alcázar” del entonces Coronel Moscardó, a quien habían chantajeado con matar a su hijo si no se rendía y, efectivamente, fue ejecutado. Franco el 29 de septiembre visitó el Alcázar y dijo “…ahora sí que hemos ganado la guerra”. En esa fecha se hizo público el nombramiento de Franco como mando único y el 1 de octubre se celebró el acto cediéndole todos los poderes del “Estado”, pues Franco quería que, si ganaba la guerra, se recompusiera la nación y sin hablar de la forma del Estado, es decir sin hacer referencia a la monarquía o a la república, fue nombrado Jefe del Estado.

El cardenal Pla y Daniel, calificó la guerra como cruzada y Franco hizo suya esta expresión con lo que dejó claro que había que  ganar la guerra, defendiendo a España y a la religión católica. En esa fecha murió el pretendiente carlista a la corona de España, Don Alfonso Carlos, en accidente de tráfico.

En el discurso del 1 de octubre Franco planteó algunas líneas como la representación a través de instituciones, (prescindir de los partidos), afirmó que el Estado era aconfesional, la obligación de trabajar, y la protección del patrimonio familiar de los agricultores afirmando que los partidos políticos llevaban a los puestos a aficionados, y no a los más preparados, por ello organizó el Estado con una voluntad integradora de todos unidos en una organización católica y social. Para ello constituyó la Junta Técnica compuesta por 7 colaboradores civiles y continuó su vida con austeridad, silencio, pocos amigos, protocolo tradicional y misa diaria (61).

En octubre del 36 intentó tomar Madrid sin conseguirlo, pero dando lugar a que el Presidente del Gobierno, Largo Caballero, abandonara la capital y se estableciese en Valencia, dejando Madrid bajo la responsabilidad del General Miaja y una Junta Militar, encargándose del Orden público Santiago Carrillo. En noviembre se produjeron los fusilamientos en Paracuellos del Jarama. Las posiciones militares se mantuvieron por lo que la capital siguió  sitiada.

En octubre entraron en guerra los tanques soviéticos, en Seseña, y a primeros de noviembre también lo hicieron, tras desfilar, las primeras brigadas internacionales de voluntarios. El 20 de noviembre fusilaron a José Antonio Primo de Riveras, aunque esta noticia tardó en llegar a los nacionales. Alemanes e italianos, que ayudaban a los sublevados  menospreciaban a Franco y proponían acciones más eficaces, pero Franco argumentaba que esta guerra no era contra otro país, sino que se trataba de liberar al propio de una dominación extranjera, y por tanto tenía que recuperar las ciudades una a una y con el mínimo destrozo. Mussolini se creció con la victoria sobre Málaga en la que participó y con sus propias fuerzas, sin participación de las españolas, planteó el frente de Guadalajara librándose en Brihuega una batalla que terminó en derrota, si bien al final pudo mantenerse la posición, con esta actuación se paralizó el intento de tomar Madrid.

Tras El Salvador y Guatemala, Alemania reconoció a Franco como único interlocutor legítimo. Las relaciones con el Vaticano que importaban mucho a Franco se vieron complicadas por los católicos vascos, nacionalistas, y también porque la Iglesia quería proteger también a los católicos que vivían en la zona dominada por el Frente Popular y temían que una posición muy favorable a los nacionales les supusiera una mayor persecución. El cardenal Gomá llevó las negociaciones y logro publicar una carta colectiva de los obispos, -salvo dos: Guipúzcoa y Vizcaya- y la distribuyó al extranjero recibiendo la adhesión de cerca de 900 obispos, entre ellos el arzobispo de París, el de Westminster y el General de la Compañía de Jesús. Posteriormente la Santa Sede restableció la Nunciatura y agradeció a Franco la forma en que había recibido y atendido las sugerencias en relación con el clero vasco.

La guerra tuvo los acontecimientos más sobresalientes en los veranos, por la mayor facilidad de mover las tropas y todos los medios, así en el del 36, se unieron los ejércitos del norte y del sur y se establecieron las posiciones rodeando parcialmente a Madrid. En el verano del 37, se libró la conquista de la cornisa cantábrica, Bilbao, Santander y Asturias, aunque en ese verano hubo dos intentos de que acudieran fuerzas nacionales a otros objetivos, para así retrasar la conquista del norte. Así se distrajeron fuerzas por la ofensiva de Brunete, cerca de Madrid, pero al plantear la ofensiva de Belchite, localidad de Zaragoza, Franco no disminuyó las fuerzas del norte culminando su victoria. La heroica defensa de Belchite al final de agosto, se quiso recordar manteniendo las terribles ruinas, que aún hoy se pueden ver. En el verano del 38 se logró dividir la zona republicana alcanzando el mediterráneo en la zona de Castellón. Ya entre diciembre y febrero del 38 se libró la batalla de Teruel, ciudad que 

TIME_March_27,_1939_Vol._XXXIII_No._13

había caído en manos del Frente Popular, y la decisión de Franco era de no perder ni una sola de las plazas que tenían bajo el control de  los nacionales y logró su reconquista en un crudísimo invierno. Unos meses después en un intento de envolver a las fuerzas nacionales junto al Ebro, se produjo la batalla del Ebro, que fue la más larga extendiéndose desde julio hasta noviembre del 38, y resultó definitiva al conquistar de Barcelona en enero, y Valencia y Madrid en marzo. Durante esta etapa se hicieron obras en el puerto de Pasajes, se reorganizó el Instituto Nacional de Previsión para otorgar subsidios a las familias de los trabajadores, y en diciembre se otorgó la paga extra de Navidad, se encargó a juristas relevantes el estudio de qué decisiones concretas del Gobierno de la República debían ser consideradas ilegales y cuáles no, y   se constituyó un nuevo Tribunal Supremo.

El 1 de abril se emitió el conocido último parte de guerra: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado” Burgos, 1º abril 1939. Es digno de tenerse en cuenta la expresión “objetivos militares” pues siendo Jefe del Estado, estaba indicando que iba a recomponer una nación en ruina por la guerra. También hay constancia de que evitó la palabra “enemigo” al tratarse de una guerra entre españoles.

El gobierno de Roosevelt reconoció a Franco el mismo 1 de abril de 1939.

El número de víctimas que causó la guerra, publicadas por César Vidal, ascendió a las siguientes:

Víctimas de la guerra
    
Víctimas causadasPor los alzadosPor el Frente PopularTotal
En los frentes34.878,0042.297,0077.175,00
    
FusiladosPor los alzadosPor el Frente PopularTotal
En guerra46.823,0056.576,00103.399,00
En posguerra27.966,000,0027.966,00
    
TOTAL VÍCTIMAS109.667,0098.873,00208.540,00

Franco fue consciente de los desmanes que las fuerzas nacionales cometieron en la retaguardia; incluso en los casos de sentencias dictadas por tribunales. Buena muestra es que en enero de 1937 conmutó en un solo día 70 penas de muerte dictadas por esos tribunales. En materia económica mantuvo la paridad de la peseta con la libra durante toda la guerra a pesar de la posición contraria de sus consejeros económicos y de sus banqueros. Sin embargo estos mismos le tuvieron que felicitar al final de la guerra confesando que era la primera vez que una nación en guerra había logrado mantener – sin oro ni divisas- el precio de la moneda. Según el informe que José Larraz, ministro de Hacienda, presentó al Consejo de Ministros en 1940, los gastos de la guerra fueron de 8.260 millones de pesetas los del bando nacional y 23.000 millones los bando republicano.

Primeros pasos par ala reconstrucción del Estado. II Guerra Mundial

Tras el final de la guerra que el ejército rojo había intentado prolongar para que coincidiera con la inminente guerra mundial, la situación de España, tal y como la veía Franco era problemática. Siempre tuvo como enemigo al comunismo y por ello firmó el pacto Antikomintern con Alemania, Japón al que luego se sumaron Italia, España y Hungría. En agosto del 39 Alemania firmó un tratado con la URSS, ante lo cual Franco abandonó el pacto Antikomintern. El 1 de septiembre, justo 5 meses después de finalizar nuestra guerra Hitler invade Polonia, provocando la declaración de guerra de Inglaterra y Francia a Alemania. Franco en esta guerra mantuvo neutral e España. Los ejércitos de Alemania derrotaron al ejército prestigiado francés en una semana y Hitler, dominaba además los Países Bajos, pretendió que España entrara en la guerra. Franco, habiendo sido ayudado por Alemania en nuestra guerra y siendo tan poderoso Hitler, adoptó una posición de pedir a cambio de la entrada en guerra exigencias excesivas, en materia de alimentación, armamento, material, todo ello con el fundamento de la situación de penuria en que se encontraba España, pero además planteó pretensiones territoriales sobre el protectorado francés en África. La razón era clara: Francia había firmado un acuerdo con Alemania y conservaba parte del territorio francés con capital en Vichy y su protectorado en Marruecos y lo que Franco pedía le creaba a Hitler dificultades con Francia. En realidad era una medida dilatoria, porque además Franco propugnaba la paz.

Cuando Alemania invadió la URSS Franco accedió a participar en el frente ruso, pues su política se basaba en que el enemigo era el comunismo, así que envió una división de voluntarios, pero encuadrados por militares del ejército que permaneció en el frente ruso algo más de dos años, regresando a España año y medio antes de la rendición de Alemania. Hitler presionaba a Franco para que le permitiera pasar por España y así hacerse con Gibraltar, pero Franco que mantenía la posición de neutralidad en la guerra entre Alemania e Inglaterra, se mantuvo firme a pesar de que en España había una notable inclinación a conquistar Gibraltar, hábilmente Franco hizo un claro acercamiento a Portugal, para constituir un “bloque ibérico”, lo cual era significativo dada la buena relación entre Inglaterra y Portugal, que suavizó con un discurso anticomunista para tranquilizar al poderoso Hitler. Cuando Italia entró en la guerra formando el eje Berlín-Roma-Tokio, puso en serios apuros a los alemanes, por lo que Hitler pensó que la entrada de España podía ser otra carga para Alemania. Cuando Franco pensaba que ya era inevitable que Hitler entrara por la fuerza a tomar Gibraltar, éste tuvo que distraer las fuerzas para acudir en ayuda de los italianos a Marsa Matruk (Egipto), operación que impidió la operación “Félix” que era la operación para hacerse con el control de Gibraltar y del Mediterráneo.

En diciembre del 41 entró USA en la guerra y Japón invadió Filipinas, la posición de Franco en lo que llamó guerra del pacífico, fue matizada, porque él mantenía que había tres guerras diferentes: la guerra entre Alemania y los países europeos, Inglaterra y Francia, en la que mantenía la neutralidad; la guerra entre Alemania y la URSS, en la que España era “no beligerante” pero estaba a favor de Alemania; y finalmente la guerra del pacífico en donde era “no beligerante” a favor de los países hispanos. Estos distingos no fueron tenidos en cuenta por los países, pero todos mantenían la atención a lo que ocurriera en la península ibérica, y Canarias. Franco mantuvo las relaciones comerciales con los todos los contendientes.

Franco instituyó el Consejo de Ministros como órgano colegiado, de forma que la toma de decisiones era de todos los miembros del Gobierno y la relación de Franco con sus ministros se realizaba a través del Consejo. Con anterioridad los Presidentes  del Gobierno mantenían una relación bilateral con sus ministros, lo que generaba una relación de dependencia más fuerte. Los grupos de apoyo al régimen ya fuesen falangistas, tradicionalistas, “católicos”, militares etc., tenía reflejo en la composición del Consejo de Ministros, coexistiendo miembros partidarios de Alemania-Italia y miembros partidarios de Inglaterra. Además en el interior tenía facciones muy diversas que eran rivales en cuanto al protagonismo que pretendían ejercer. Las dos fuerzas que habían apoyado el alzamiento con un pensamiento político sólido eran los falangistas y los tradicionalistas. Los falangistas, republicanos, con alto contenido social, los tradicionalistas monárquicos, defensores de los fueros y de la tradición. Ambos defendían lo natural en cuanto a las instituciones políticas y sociales. Argumentaban que cada persona había nacido en una familia, vivía en un territorio y tenía un trabajo, por lo tanto la representación política debía ser “familia, municipio y sindicato” y así implantar una representación democrática orgánica: la democracia orgánica.

Como Franco era más partidario de la unidad que de la división dictó un decreto de unificación creando la organización del movimiento: “Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista” que por sus iniciales rezaba “FET y de las JONS”. La unificación no era real, cada grupo mantenía sus personajes y grupos influyentes; por otro lado estaban los militares y algunos civiles partidarios de la restauración rápida de la monarquía, y Franco, que era monárquico, pensaba que era preciso demorar el establecimiento de la monarquía. Finalmente estaban los que podríamos llamar “católicos” vinculados a la jerarquía de la Iglesia que mantenían su posición en lo referente a cuestiones morales y a lo concerniente a las relaciones con el Vaticano, que eran vitales para España. Con estos condicionantes Franco fue realizando cambios en la composición del Consejo de Ministros para acomodarse a las tensiones internas y a la situación del exterior.

TIME_October_18,_1943_Vol._XLII_No._16

En cuanto a la relación con Don Juan, Franco en septiembre de 1941 le escribió “Para vuestra alteza y el Régimen que representáis también el único camino por el que, en el día que es servicio de España os llame, para que coronemos la obra con la instauración del Régimen tradicional, del que para mí sois el único y legítimo representante, pueda ésta tener la solidez y plena autoridad que mi espíritu acaricia”, a la que Don Juan contestó “ se hace preciso realizar en España la fecunda revolución que supone el retorno a lo que ha sido y es específicamente nuestro sentir religioso de la vida, incluido lo social y la reafirmación del núcleo familiar, de las corporaciones profesionales y de la vida local”. (207) Como se puede ver Franco cuidó de utilizar la palabra “instaurar” en lugar de “restaurar”, palabras que con el tiempo reconoció como más adecuadas la misma familia real. Con esta palabra estaba dando a entender que no quería volver a una monarquía como la que había caído en el 31. Por lo que respecta a Don Juan, se advierte un paralelismo con las ideas del Movimiento “familia”, sindicato (corporaciones) y municipio (vida local). Con motivo del funeral de Alfonso XIII, Don Juan, ya Jefe de la Casa Real hizo un discurso afirmando: “la Monarquía tradicional… supo España hacer frente a la revolución religiosa de Lutero… Así debemos hacer hoy frente a la revolución roja con una política racial militante, llena de espíritu cristiano…”. Y ante las pretensiones de monárquicos que querían volver a la monarquía, que Franco calificaba “sin pulso”, le escribió “Es mi ilusión, que me tarda, el coronarla para poderos ofrecer ese día, con la jefatura total del pueblo y sus ejércitos, el entronque con aquella Monarquía totalitaria que, por serlo, vio dilatarse sus tierras y sus mares.” Franco ofrecía a Don Juan ser continuador de su obra.

Franco, Carrero y el Ministro de Exteriores, Jordana, compartían la certeza de que Alemania iba a ser derrotada, aún así hablaban de paz para dejar clara la conducta del régimen y consiguieron que el Papa Pío XII dijera que el régimen español “era una clara muestra de las inagotables posibilidades que la doctrina católica, sinceramente practicada había encerrado la Divina Providencia para la edificación y reconstrucción de los pueblos”. (240)

apuntes_bio_ff_1

Durante  1944 se organizó un Frente Nacional Antifascista que pretendió a través del maqui, resistencia militarizada rural, realizar un movimiento político y pretendiendo el apoyo exterior, afirmando que España había entrado en guerra y llegó a invadir el Valle de Arán, si bien se les consideró francotiradores y no soldados de un ejército. El intento de invasión terminó con la orden de retirada dada por Santiago Carrillo que culpó de la derrota a Jesús Monzón. Tras esta actuación, aunque no recibieron apoyo, tampoco se mostraron contrarios al intento de invasión, con lo que Franco comprendió que estaba solo frente al comunismo y que las democracias liberales no le iban a ayudar.

Los que se oponían al régimen, al ver el resultado de la guerra mundial, trataron de formar una fuerza de oposición a Franco que integraba republicanos, monárquicos, invitando a los socialistas y declarándose todos “anticomunistas”, y admitiendo sólo a los que habían sido “vencidos” en la guerra, por lo que no admitieron a Gil Robles. Los exiliados en Méjico y Francia quisieron revitalizar un Gobierno y unas Cortes en el exilio, que no lograron por falta de unidad, aunque pretendieron el reconocimiento por la Conferencia de Yalta en febrero de 1945, encontrándose allí con la oposición de Churchill que no quería que España entrara en la órbita de la URSS. En Yalta se decidió que en todos los países se celebraran elecciones, firmándola Stalin que en la URSS sólo permitía un partido y así lo impuso en Polonia, Bulgaria,  Rumanía y Hungría.

Es abril de 1945 por asaltar la Universidad de Santo Tomás en Manila, España rompió relaciones con Japón y clausuró la embajada en Madrid, (287) distanciándose del Eje que ya declinaba en la guerra. Alemania se rindió el 7 de mayo del 1945 y Japón el 15 de agosto, tras la explosión de las bombas atómicas el días 6 en Hiroshima y el 9 en Nagasaki.

TIME_March_18,_1946_Vol._XLVII_No._11

La labor realizada por Franco en defensa de los judíos fue reconocida por Haim Auni, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén quien anunció que España durante la II Guerra Mundial había salvado la vida a 46.000 judíos y esta actitud se mantuvo hasta después de morir el 20 de noviembre de 1978 en el templo de la comunidad sefardita de Brooklin se elevaron oraciones de recuerdo y agradecimiento al general Franco por haber salvado la vida a 40.000 judíos durante la Guerra Mundial y por la ayuda que prestó a los judíos en los países árabes durante el conflicto de 1967. (ABC 21/XI/1978)

En esos años 1944-46, la depuración llevada a cabo por el General De Gaulle durante el Gobierno provisional procedió a más de 100.000 ejecuciones (314) en lo que llamaron las “desnazificación” y en línea con esta conducta, los aliados no olvidaban el apoyo de Hitler y Mussolini que recibió Franco, pero éste mantenía la advertencia de lo que realmente era el comunismo y así le expuso a Churchill el riesgo que iba a suponer para Europa, pero en aquellos años el inglés estaba por tener una buena relación con Stalin, sin embargo dos años después él mismo acuñó la expresión del “telón de acero” para referirse a las naciones que habían caído en regímenes comunistas en Europa.

apuntes_bio_ff_2

Nada de esto impidió el aislamiento de España que se encontró por las presiones soviéticas con las fronteras cerradas, si bien se libró de ser invadida al no haber entrado en la guerra. Aun así en la Conferencia final de la Segunda Guerra Mundial, en Postdam en julio-agosto de 1945, Stalin propuso el abandono de las relaciones con España. Al verse aislado Franco reforzó sus vinculaciones con el catolicismo, declarando en el Fuero de los Españoles que la religión católica se declaraba como propia, y a las demás solo se las limitaba en sus manifestaciones públicas, de hecho la celebración judía de Yamin Nora’im, que en España no se celebraba desde 1492, se celebró en 1953. La Iglesia vio con buenos ojos la mayor libertad que se deducía del Fuero de los Españoles y Franco decidió mantener el orden interior, continuar indultando penas, permitir a la prensa su trabajo siempre que no estorbara la labor institucional y no se opusieran al Gobierno y, por lo demás decidió esperar a que las democracias liberales se dieran cuenta de lo que era el comunismo. Por eso en una entrevista del General De Gaulle al Ministro español de Asuntos Exteriores, Fernando Castiella en una visita oficial en París le dijo: “es mucho lo que Occidente le debe a Franco”.

FUENTE: Fundacion Nacional Francisco Franhttps://fnff.es/historia/809706509/Apuntes-biograficos-de-Franco-por-Jose-Luis-Montero-Casado-de-Amezua.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=35&tipo=3&identificador=809706509&id_boletin=91080025&cod_suscriptor=450969674co.

Anuncios