La decadencia de la comedia romántica: cómo Hollywood ha hincado la rodilla y Netflix se ha llevado el género a su terreno

La decadencia de la comedia romántica: cómo Hollywood ha hincado la rodilla y Netflix se ha llevado el género a su terreno

MARTA TRIVI@martatrivi

Durante años, la comedia romántica ha sido un valioso comodínpara los estudios. Un género formulario, fácil de producir, que podía convertirse fácilmente en un éxito si contaba con la estrella adecuada o caía en gracia de un público capaz de rebajar su exigencia en pos de pasarlo bien. Pero el propio concepto ha variado con los años y sigue, hoy en día gracias a Netflix, en constante evolución.

La comedia romántica tradicional es un género formal prestigioso cuyas características ya se identifican en ‘Sueño de una noche de verano’, una de las obras teatrales más conocidas de William Shakespeare. En el cine, las historias de chico conoce chica, chico se enamora y chico pasa por divertidas dificultades para que, al final, la pareja coma perdices bajo el atardecer, ya eran populares incluso en la época muda. Y no es de extrañar.A Flourish data visualisation

Siendo el amor una de las pasiones principales en el ser humano, es natural que todo tipo de artistas hayan intentado tratar, con un sentido del humor más o menos acertado, cómo es esa locura de intentar encajar con alguien que a duras penas conoces.

Directores prestigiosos como William Wyler (‘Vacaciones en Roma‘), Howard Hawks (‘Luna nueva‘), Billy Wilder (‘El apartamento’) o Woody Allen (‘Manhattan‘) han firmado algunas de las cintas más interesantes y graciosas sobre la atracción amorosa. Sin embargo, cuando la mayoría de espectadores piensan en rom-comsimagina otra serie de cintas, más actuales y, por desgracia, menos prestigiosas.

Vacaciones En Roma

‘Vacaciones en Roma’ (1953)

El nacimiento de la comedia romántica moderna, con sus tropos, clichés y situaciones problemáticas, puede rastrearse hasta mediados de la década de los ochenta, justo cuando las superproducciones ocupaban la mayoría de los recursos humanos y materiales en Warner Bros., 20th Century Fox y Paramount Pictures.

Las rentables “chick flicks”

Mientras las hermanas mayores se centraban en la acción, la ciencia ficción y en las “cintas oscarizables” las filiales pequeñas de los grandes estudios, con el músculo suficiente para mover las cintas a escala global y atraer a intérpretes reconocibles, se especializaron en completar los calendarios de estrenos con cintas modestas aunque efectivas.

El secreto del éxito de masas de estas comedias ligeras no estaba tan ligado a la calidad de la producción (que, evidentemente, variaba según el caso) sino al marketing. La clave se encontraba en el cambio de target que convirtió las comedias románticas de antaño en lo que con desprecio se definía como chick flicks, o “películas para mujeres“, que en muchas ocasiones, estaban pensadas, escritas o protagonizadas por estas.

Mientras que la crítica del momento —mayoritariamente masculina y blanca— pasaba por alto películas como ‘Dirty Dancing‘, ‘Armas de mujer’ o ‘Pretty Woman‘, las mujeres del momento abarrotaban los cines para ver películas que, bajo el manto del amor romántico y, en ocasiones tóxico, tenía espacio para hablar de muchas de sus preocupaciones del día a día.

Armas De Mujer

‘Armas de mujer’ (1988)

Gracias al género, pudimos ver en pantalla las dificultades de la conciliación laboral y familiar, dinámicas sexistas en la oficina e incluso una representación más o menos fiel de la amistad entre mujeres.

Las rom-coms fueron durante mucho tiempo la única forma de representación constante (junto con las princesas Disney) que el 50% de la población tenía en la gran pantalla. Sin embargo, tras veinte años sumando éxitos en cine y en televisión el género se encuentra en plena decadencia, incapaz de atraer a las salas a un público antaño incondicional. Pero el género no ha muerto…

Érase una vez una princesa trabajadora

Fue durante el boom de las agencias de publicidad de los años 60 y 70 cuando se descubrieron los beneficios de dirigir los anuncios hacia un target determinado. Hasta el momento, y de manera no oficial, los productos estaban pensados o para el consumo hogareño y familiar, o directamente para los hombres ya que, a fin de cuentas, ellos eran los únicos que podían permitirse gastar dinero en sí mismos.

Los diversos movimientos feministas no solo consiguieron reducir un poco las diferencias entre géneros sino que mostraron a los creativos atentos que había un 50% de la población que aún no habían intentado explotar. Cuando llegaron los 80, las mujeres abarrotaron el mercado laboral. Aunque en las familias obreras casi siempre habían trabajado ambos, lo habitual era que las mujeres acomodadas dejaran el trabajo y los estudios al contraer matrimonio.

Con la nueva ola feminista, las mujeres no solo pudieron seguir trabajando, sino que gracias al cambio social, se les permitió acceder a puestos relativamente mejor pagados y a tener, por tanto, dinero para gastar. En un época en las que las mujeres ya no necesitaban que un hombre les comprara ropa, las invitara a cenar o las llevara al cine, las productoras decidieron dedicar esfuerzos a sacar algunas propuestas pensadas directamente para un target femenino.

Para crearlas, recurrieron a un género que funcionaba por igual en hombres y mujeres, la comedia de situación con tintes románticos, y lo dividieron entonces en dos: por un lado, nació la comedia gamberra e irreverente, con un humor basado en el de las publicaciones satíricas tradicionalmente masculinas como National Lampoon y, por otro lado, las comedias románticas modernas.

Para ser aún más atractivas para su público, las rom-coms ochenteras dieron la vuelta a la presentación y arquetipos de los personajes. Hasta el momento, la mayoría de comedias románticas pretendía que el público se identificara con un protagonista masculino cercano aunque encantadoramente imperfecto, a la vez que se enamoraba de una preciosa coprotagonista que destilaba a partes iguales picardía y candor.

Incluso cuando las mujeres ocupaban la parte central del póster, como en el caso de Sabrina o Annie Hall, seguían siendo representaciones idealizadas escritas por un hombre, mientras que sus compañeros se llevaban casi toda la humanidad. El cambio de paradigma vino al ritmo de complejos pasos de baile.

La aplicada estudiante de clase alta Baby Houseman fue una de las primeras protagonistas femeninas en comedia pensada para ser creíble. La encargada de interpretarla era Jennifer Grey, una actriz guapa pero, a la vez, totalmente alejada de las diosas cinematográficas que normalmente se identificaban como interés amoroso.

Dirty Dancing

Su personaje en ‘Dirty Dancing’ no se definía por características tradicionalmente femeninas como la inocencia, la dulzura o la sensibilidad, ni se conformaba con dar réplicas mordaces que subrayaran la inteligencia de su coprotagonista. Baby era idealista, leal y trabajadora, muy lejos de la perfección que representaba Johnny, el personaje de Patrick Swayze muy pensado para enamorar.

Sin embargo, y aunque Grey fue de las primeras, la actriz que se especializó en interpretar a protagonistas femeninas creíbles, con las que el público femenino pudiera conectar, no fue otra que Julia Roberts, la reina indiscutible de la comedia romántica noventera. A pesar de su innegable atractivo, Roberts supo mantener una imagen no objetivizada, pensada al milímetro para despertar la admiración de sus iguales.

Resulta fácil reflejarse en la simpatía de Roberts y disculpar su errores, incluso su egoísmo, en películas como ‘La boda de mi mejor amigo’. Durante los 90 las mujeres querían ser Julia Roberts. Querían sus piernas, su sonrisa y codearse con la gran mayoría de sus coprotagonistas.

Y tras la estela de Roberts, surgieron otras intérpretes, como Meg Ryan, Sandra Bullock y Sarah Jessica Parker, que supieron sacar partido de su influencia convirtiéndose en iconos de estilo.

FUENTE: Espinof. https://www.espinof.com/otros/decadencia-comedia-romantica-como-hollywood-ha-hincado-rodilla-netflix-se-ha-llevado-genero-a-su-terreno?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_content=POST&utm_campaign=10_Jun_2019+Espinof&utm_term=CLICK+ON+TITLE

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