Autogestión y antiautoritarismo en la educación libertaria

Publicado: Jueves, 13 Junio 2019 23:38 | Por: Ana Sigüenza | Imprimir | Correo electrónico | Visitas: 311

Educación

“La educación libertaria será obra de nosotros mismos o no será”. Ese bien podría ser el lema que resumiera uno de los principios básicos de la educación libertaria que tiene mucho que ver con el concepto de integralidad, pero también con el del antiautoritarismo: es la autogestión.

La autogestión es el medio por el cual se autodetermina la comunidad educativa o comunidad de aprendizaje, pero también los individuos que integran esa comunidad. La autogestión es la fórmula adecuada para armonizar la libertad con la responsabilidad, pero no sólo en el entorno educativo, sino en todas las facetas de la vida libertaria.

Así se expresaba Ricardo Mella:

«¿Quieres cultura, libertad, igualdad, justicia? Pues ve y conquístalas, no quieras que otros vengan a dártelas. La fuerza que tú no tengas, siéndolo todo, no la tendrán unos cuantos, pequeña parte de ti mismo. Ese milagro de la política no se ha realizado nunca, no se realizará jamás. Tu emancipación será tu obra misma, o no te emanciparás en todos los siglos de los siglos» (Solidaridad Obrera # 4,Gijón 1909).

La práctica de la autogestión incrementa la autonomía y la independencia de todos los que participan de ella. Esa ganancia en autonomía demuestra que es una práctica útil para la transformación social en aras a prescindir de la delegación en otros que de ese modo verán disminuido su poder de dominación hacia los otros, por ese motivo la autogestión debe vincularse al antiautoritarismo.

¿Cómo se traslada la autogestión sociopolítica a la escuela? Todo proyecto libertario tiene que ser autónomo, no sólo en la toma de decisiones, sino en la imprescindible asunción de responsabilidades, así como la participación en la resolución de los problemas que se generan, para que el proyecto sea viable.

Este esquema de asunción de responsabilidades proporcional a las posibilidades de cada miembro de la comunidad educativa lleva el mismo germen de la autogestión de los medios de producción o de la organización de la sociedad sin Estado ni tutelas.

Cualquier organización o práctica libertaría ensaya la autogestión, a su nivel, y la autogestión capacita, mediante la autogestión se aprende, en consecuencia, la participación en la esencial práctica autogestionaria de cualquier organización libertaria sería educativa. Ello explica la enorme labor educativa que las organizaciones libertarias han realizado, por el mero hecho de ser comunidades de aprendizaje: sindicatos, ateneos, grupos anarquistas, colectividades, comunas, escuelas libertarías, escuelas libres… han dado cuenta de su ingente labor de educación permanente de todo tipo: formal, no formal e informal y, por supuesto, no se ha reducido a la infancia, desfavoreciendo a los jóvenes y adultos, ni tampoco se ha reducido a un género, desfavoreciendo al otro, lógicamente.

En estas comunidades de aprendizaje que son las organizaciones libertarias (incluidas la escuela), la autoridad existe, pero queda reducida a la mayor experiencia del compañero o compañera (de cualquier edad) en un campo concreto .Esa autoridad admisible es dada por el “aprendiz” a “maestro” y, además, es intercambiable, y a que para algunos temas alguien sabe más o mejor (maestría), pero para otras será “aprendiz”. Ello permite al aprendiz no depender siempre de alguien. En la educación libertaria los roles de aprendiz y maestro se ejercen temporalmente, en un contexto concreto y por acuerdo entre ambos. Sus diferencias se difuminan: Más que aprendices y maestros, son compañeros colaborando.

Y fuera de las organizaciones autodenominadas libertarias, los libertarios se sienten muy cómodos en cualquier otro ámbito siempre que su dinámica sea autogestionaria, aunque no se reconozca como libertaria, tal y como puede ocurrir en un barrio, una comunidad de vecinos…

El principio de autogestión educativa abarca todo lo relacionado con el qué y el cómo de la enseñanza-aprendizaje en cada grupo o persona, pero también abarca la gestión de la comunidad educativa, incluso la financiación. Esa puede ser la explicación de que en numerosas experiencias educativas libertarias se constituye un”patronato”, que apoya la provisión de todo lo necesario para la escuela. Ese patronato no está constituido meramente por las familias de los niños y niñas, sino por todo aquél quesesienteinvolucradoenelproyecto.

¿Es la autogestión pedagógica por sí misma libertaria? ¿Es la pedagogía antiautoritaria por sí misma libertaria? Podríamos decir que ambas son condiciones necesarias pero no suficientes, pues existen tendencias educativas liberales que se sustraen del control del Estado o que practican un laissez faire aspirando, precisamente, a que la transformación de la sociedad en otra más justa nunca se pueda producir, o en el mejor de los casos, porque no importa lo más mínimo esa realidad social dentro de la escuela.

Del mismo modo que ciertos movimientos sociales emergentes que mantienen a las personas en un continuo activismo que conduce a una vía muerta, sin incidir en la causa matriz del problema, hay un tipo de autogestión educativa que queda reducida a las técnicas pedagógicas empleadas, pero sin la proyección sociopolítica de la autogestión social, al que llamaríamos pedagogismo, sin más.

En conclusión, pedagogía no-directiva no es sinónimo de libertaria, aunque haya habido importantes defensores de ella (sobre el papel) como Rousseau o Stirner y fuera del campo libertario: Rogers, Dewey, Claparéde, Freinet…

Por el contrario, en el anarquismo tiene más peso la autogestión como objetivo social y pedagógico que como simple metodología de enseñanza. En esa línea, como se puede suponer, estaría Bakunin (siempre acido con Rousseau), del que es conocida su opinión sobre la educación o escuelas “buenistas”, por decirlo de algún modo. La principal razón por la cual hay una menor identificación con la pedagogía no-directiva de la que cabría esperar radica en un sentir generalizado en muchos medios libertarios de que ese planteamiento pedagógico es ingenuo al pretender estas dos cosas: que la libertad sea posible en un medio social determinista y que el individuo pueda ser sustraído de la influencia social.

Ana Sigüenza

[Texto que originalmente es un capítulo del libro Pedagogía Libertaria, Madrid, Ediciones Antorcha, 2018.]

Fuente: http://periodicoellibertario.blogspot.com/2019/06/autogestion-y-antiautoritarismo-en-la.htmlTags: autogestión • antiautoritarismo • educación • pensamiento libertario

FUENTE: Portal Libertario OACA. https://www.portaloaca.com/pensamiento-libertario/textos-sobre-anarquismo/14367-autogestion-y-antiautoritarismo-en-la-educacion-libertaria.html

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