La gente de éxito es diferente a los fracasados

La gente de éxito es diferente a los fracasados

4 de Marzo de 2016 125738 13 puntos que lo cambian todo.

1. Las personas de éxito aceptan el cambio; la gente sin éxito le tiene miedo En un mundo en constante cambio y en el que la tecnología evoluciona vertiginosamente, es de vital importancia que abracemos estos cambios y nos adaptemos, en lugar de temerlos, negarlos o escondernos de ellos. Las personas exitosas son capaces de hacer esto.

2. Las personas de éxito hablan sobre ideas; la gente fracasada habla de la gente En vez de hablar sobre chismes de la gente que no llevan a ninguna parte, las personas de éxito discuten ideas.

3. Las personas exitosas aceptan la responsabilidad de sus fracasos; la gente fracasada culpa a los demás Los líderes y empresarios verdaderamente exitosos experimentan altibajos en sus vidas y carreras, pero siempre aceptan la responsabilidad de sus fracasos.

4. Las personas de éxito otorgan a los demás el mérito de sus victorias; la gente fracasada le arrebata el mérito a los demás Permitir que las personas tengan su momento de gloria les motiva a trabajar más duro y, en consecuencia, te hace parecer un mejor líder o compañero de trabajo.

5. Las personas exitosas quieren que los demás tengan éxito; la gente fracasada desea en secreto que los demás fracasen Cuando formas parte de una organización con un grupo de personas, todos tenéis que tener éxito para que el grupo también lo tenga. Por esa razón las personas de éxito quieren ver cómo sus compañeros de trabajo tienen éxito y crecen.

6. Las personas exitosas aprenden de forma continua; la gente fracasada no lo hace La única forma de crecer como persona, como profesional y como líder es nunca dejar de aprender. Puede que estés un paso por delante de la competencia y seas más flexible porque sabes más. Si haces las cosas a la ligera sin aprender, es posible que dejes escapar oportunidades de aprender y crecer.

7. Las personas de éxito preguntan cómo pueden ayudar a los demás; los fracasados preguntan cómo pueden ayudarse a sí mismos La mejor pregunta que puedes hacer cuando conozcas a una persona influyente no es «¿Cómo puedes ayudarme?» sino «¿Cómo puedo ayudarle?». Por supuesto, debes estar dispuesto y ser capaz de ayudar a esta persona si acaba aceptando tu oferta de ayuda. Pero independientemente de si la aceptan o la rechazan, el mero hecho de ofrecer tu ayuda hace que la gente se sienta más propensa a ayudarte cuando lo necesites.

8. Las personas exitosas aprovechan las oportunidades y piden lo que quieren; la gente fracasada tiene miedo al fracaso El rechazo y el fracaso son dos de los temores más paralizantes, y suelen evitar que las personas pidan lo que realmente quieren. Si no pedimos lo que queremos, creemos que así no nos equivocaremos, no podemos ser rechazado. Pero, en realidad, casi seguro que fracasaremos porque no conseguiremos lo que queremos. Si quieres tener éxito, tu mantra debe ser algo como «Abraza el miedo del no: luego pide el sí.

9. Las personas de éxito siempre buscan entenderse mejor a sí mismos; la gente fracasada no se preocupa por la introspección El primer paso para aprender a influir mejor en los demás para conseguir lo que quieres en tu carrera y en la vida, es entenderte a ti mismo. En concreto, debes comprender tus motivaciones inconscientes, qué cambia tu estado de ánimo y cómo interactúas mejor con los demás.

10. La gente exitosa escucha primero y nunca deja de escuchar; la gente fracasada habla demasiado La habilidad más importante y subestimada en los negocios, los medios de comunicación social y la vida en general es saber escuchar. No es fácil hacerlo, dice, porque cuando nos entusiasmamos con nuestras ideas lo único que queremos hacer es hablar de ellas. Pero cuanto menos hablamos, más fácil resulta persuadir a otras personas para que acepten esas ideas – y también resulta más fácil que les caigamos bien.

11. Las personas de éxito son vulnerables y transparentes; los fracasados son protegidos y reservados Pues resulta que, las emociones fuertes – especialmente las que son lo suficientemente potentes como para hacerte llorar – son bastante influyentes a la hora de conectar con otras personas. Si logras experimentar un nivel de vulnerabilidad con alguien hasta el punto de casi llorar, serás capaz de relacionarte con esa persona – y él o ella contigo – en un nivel mucho más profundo.

12. Las personas de éxito mantienen una actitud positiva; la gente fracasada se pone negativa demasiado a menudo Una actitud positiva es contagiosa, especialmente cuando proviene de un líder. En una conferencia, uno de los oradores recomendó que la gente responda «¡fantástico!» en vez de algo como «bien» cuando alguien te pregunte: «¿Cómo estás?». Este orador «afirmó que mediante el uso de esta palabra, atraerás a la persona con la que estés hablando y harás que esa persona quiera estar cerca de ti, porque no importa cómo se sientan los demás, fantástico es probablemente mejor, ¿y a quién no le gusta sentirse fantástico?».

13. Las personas de éxito están comprometidas con la gratitud y los actos de bondad; la gente fracasada siempre se pone en primer lugar El secreto para conseguir todo lo que quieres en el trabajo y en la vida es tratar bien a la gente, no intentando conseguir todo lo que quieras. En otras palabras, la gente amable acaba primero.

FUENTE: https://es.ihodl.com/lifestyle/2016-03-04/la-gente-de-exito-es-diferente-a-los-fracasados/

Anuncios

Un comentario sobre “La gente de éxito es diferente a los fracasados

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.