Rarámuris: los indígenas que corren como los dioses

con un par de huaraches que protegen sus pies, este grupo indígena ha ganado notoriedad por su particular afición y habilidad para correr largas distancias sin agotarse.

La vista de un tarahumara, comúnmente conocidos como rarámuris en un maratón o una carrera de largo aliento es una visión única. Entre un mar de corredores en prendas diseñadas para evitar el calor y el sudor, en colores neón y con tenis pensados para proteger el pie y cada zancada del atleta, contrastan los corredores provenientes de la Sierra Tarahumara que visten sus ropas tradicionales —o del día a día—, así como un simple huarache, a veces hecho de caucho que amarran con tiras de cuero. 

Ellos aparentemente no necesitan nada más, más que su peculiar habilidad para correr largas distancias para colocarse entre los primeros lugares de aquellos maratones o ultramaratones que visitan. 

Un estilo de vida 

“Pies ligeros” es la traducción de la palabra rarámuri, misma con la que los empezaron a identificar dado que se desplazan sobre el duro y sinuoso terreno de la sierra —así como el asfalto cuando se trata de ciertas carreras— sin dificultad o esfuerzo notorio.

El acto de correr es parte de sus tradiciones, entretenimiento y también de su sustento de vida. Dedicados en particular a la ganadería, los miembros de este grupo indígena se acostumbran desde pequeños a recorrer grandes distancias ya sea para ir a las escuelas o para las actividades de pastoreo. Del mismo modo, el terreno agreste también los ha hecho más resistentes ante la carencia de agua y alimento, como se documenta en Dimensión Antropológica del INAH, lo cual a su vez los hace unos corredores de resistencia excepcionales.Foto: Tenerife Blutrail – Facebook

Por otro lado, además de sus actividades económicas, los tarahumaras también tienen dos carreras que son una tradición, el rarajípari, que es la carrera para los hombres y la rowera, el equivalente femenino. Estas carreras, que suelen ser un juego, se realizan empujando o pateando una bola que deben de hacer llegar más lejos y cuyo desplazamiento involucra que cubran grandes extensiones de tierra corriendo. 

Xataka entrevistó a Luis Alberto Vargas Guadarrama, investigador de la UNAM, que explica sobre el contexto en el que estas carreras se inscriben: 

«La carrera tiene un componente ideológico y de cosmovisión que aún no se ha esclarecido, pero todo parece indicar —porque no hay fuentes históricas— que está muy relacionada con el Sol, el cual es representado en la bola pateada por los corredores mientras se desplazan, lo que podría representar el tránsito del astro a través del cielo y relacionarse con situaciones hidrológicas muy profundas». 

Foto: Desinformemonos.

Un asunto de familia 

Esto ha hecho que las carreras sean una práctica transmitida de generación en generación en el que todos participan… y esa tradición también se ha traducido a los maratones de la región y en el extranjero. Tal es el caso de la familia Ramírez cuyo padre (Santiago) e hijos (María Lorena, María Juana y José Mario) han participado en todo tipo de competencias como el Tenerife BlueTrail, que ocurre en España e involucra más de 100 kilómetros de carrera. Asimismo han sido capaces de viajar a otros países como Japón para competir en otras carreras en las que pueden aprovechar al máximo su capacidad de resistencia. Familia Ramírez / Foto: AFMediosADVERTISING

La alimentación peculiar

Previo a cualquier carrera o competencia, los corredores de este grupo indígena suelen alimentarse de pinole —un polvo de maíz cuyo uso se remonta a los tiempos prehispánicos y cuya mezcla con piloncillo (o azúcar) deviene de la incursión española y suele beberse—. La bebida tiene una larga historia como alimento nutritivo cuando se emprendían viajes largos y actualmente los rarámuris lo utilizan como principal fuente energética cuando se preparan para correr… y para sobrevivir.Foto: Tenerife Bluetrail – Facebook

Una cuestión de supervivencia 

Sin embargo, lo que comenzó como un estilo de vida y una tradición antigua, actualmente es una nueva forma de sobrevivir. Ante la falta de recursos, en particular de comida, algunos rarámuris compiten en todo tipo de maratones con el objetivo de hacerse de los premios monetarios que representan un preciado ingreso extra que les permite hacer frente a las inclemencias de la zona, así como del abuso de sus derechos humanos. 

Hambruna, pobreza y violación de derechos humanos

A pesar del éxito que pueden tener como corredores, lo cierto es que no todos son capaces de despuntar y hacerse de los premios monetarios, por lo que aún hay una gran cantidad de tarahumaras que se ven obligados a bajar de la sierra —desplazados sería la palabra más apropiada— para vivir en asentamientos que alguna vez los jesuitas comenzaron, pero que si bien alguna vez se configuraron como centros donde sus tradiciones podían conservarse y prosperar, ahora responden a intereses políticos y económicos que poco tienen que ver con sus raíces indígenas. Foto: Wikimedia Commons.

Tal es el caso que El Universal reportó, en el que a partir de su desconocimiento del español y la discriminación suelen ser presas de engaños cuando viajan a las grandes ciudades como Hermosillo para vender sus artesanías, como Yolanda quien quedó varada después de que un taxi las despojara de 500 pesos por trasladarlas y se vean imposibilitadas de conseguir más dinero para alimentar a sus hijos y volver a sus tierras, mismas en las que el destino es incierto: 

«… en sus últimos días en la Sierra Tarahumara sólo se alimentaban de pinole […]. Desde hace tiempo no les alcanza para comer nopales y frijoles. Yolanda teme por su familia, porque allá,” en territorio rarámuri, “si no te mueres, te matas de hambre».  

La inanición es un problema que ha afectado a los rarámuris por años. En 2012 se hizo de conocimiento público cómo 50 personas se quitaron la vida ante la falta de comida y una condición digna de vida, de acuerdo con el reporte de Nexos. Posteriormente, en 2017 la cifra alcanzó los 73 casos de personas que se quitaban la vida por los mismos motivos, aunque hasta la actualidad no hay forma de comprobar cuántas personas exactamente han recurrido a tal acción. 

Foto: Ximena Natera / Edición: Duilio Rodríguez – Pie de página

Despojo, amenazas y muerte

La falta de alimento no es una simple consecuencia del clima en la región. Así como otros grupos indígenas que habitan en un estado colindante como Baja California, los tarahumaras se han visto afectados por el robo de sus tierras cuando éstas son vendidas o cedidas a diversos proyectos industriales que se apropian de sus recursos, además de afectar el medio ambiente por lo que sus fuentes de alimento son diezmadas. 

«La tala ilegal de árboles en la región es otro fenómeno que afecta desproporcionadamente a los indígenas. Desde el año 1980, se tiene registro de comunidades indígenas y rurales de la Sierra Tarahumara denunciando la tala masiva ilegal para la siembra de enervantes o la venta ilegal de madera. La resistencia a este tipo de acciones ha llevado a la amenaza, el secuestro, la violencia y finalmente al asesinato: en los últimos cuatro años asesinaron a 10 activistas y familiares cercanos de la comunidad rarámuri que evidenciaban la tala ilegal y los intentos de despojo de sus tierras». Nexos.  

Foto: El Heraldo de México

Tradicionalmente el pueblo tarahumara se ha caracterizado por su reclusión y poco contacto con otros grupos como lo son los mexicanos o en algún momento los conquistadores españoles, lo cual aunado a la discriminación ha creado el escenario perfecto para que este grupo indígena quede vulnerable y a la merced de programas sociales —a veces inexistentes o poco efectivos—, así como de las donaciones de terceros de comida que si bien son una ayuda, tan sólo son paliativos que poco hacen para solucionar el terrible destino al que se enfrentan

Foto en portada: Xataka

FUENTE https://culturacolectiva.com/historia/raramuris-tarahumara-pueblo-indigena-mexicano-corre?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=mailing&utm_term=nota2https://culturacolectiva.com/historia/raramuris-tarahumara-pueblo-indigena-mexicano-corre?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=mailing&utm_term=nota2