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Plegaria y meditación

Vaetjanán (Deuteronomio 3:23-7:11)

13/8/2019  |  por Rav Max Weiman

Plegaria y meditación

Ideas para el crecimiento espiritual.


La promesa de Dios de llevar al pueblo judío a Tierra Santa forma parte de nuestra tradición y, por lo tanto, Moshé era conciente de ella. Moshé también sabía que en la Tierra de Israel el servicio a Dios alcanzaría la perfección, y deseaba ardientemente poder llegar a ella.

Moshé nos dice respecto a sus plegarias: Le recé a Dios en ese momento, diciendo…” (Deuteronomio 3:23). Dios interrumpió las plegarias de Moshé y no le permitió entrar a la Tierra Prometida.

En muchos lugares vemos que Moshé era experto en las plegarias. Definitivamente rezó con mucha fuerza en Egipto. Más tarde, en el desierto, en varias ocasiones cuando Israel estuvo en problemas las plegarias de Moshé salvaron al pueblo. Sin embargo, en esta ocasión, su plegaria parece ser inefectiva. ¿Qué ocurrió?

Los comentaristas explican que la primera palabra de esta sección contiene mucha información. Vaetjanán, «le recé», puede interpretarse de dos formas: 1) como una de las diez palabras comunes que se refieren a la plegaria, y 2) como una palabra especial utilizada para describir el pedido de una persona recta (Rashi en Deuteronomio 3:23).

(1) PEDIR BONDAD

Como una palabra común que representa la plegaria, vaetjanán implica un pedido de benevolencia Divina. Moshé sabía que no estaba destinado a tener el mérito de entrar a la Tierra, y pidió una bondad especial. De hecho, los Sabios dicen que Moshé rezó 515 plegarias intensas para recibir esta bondad. Pero Dios lo detuvo; eso implica que si Moshé hubiera continuado rezando, Dios hubiera accedido a su pedido. Por eso Dios, que tenía razones para no permitirle a Moshé entrar a la Tierra, le ordenó que dejara de rezar.

Algunas plegarias sólo se dicen una vez. Otras plegarias funcionan mejor como rezos constantes y repetitivos. Cuanto más lo pides, más parece que el tema es importante para ti. Si alguien te insiste lo suficiente con un pedido, puede llevarte a entender que es algo importante para él y, en consecuencia, es posible que accedas a ese pedido.

Si rezaste y no obtuviste una respuesta positiva, puede ser por muchas razones:

A) No rezaste con la suficiente intensidad.
B) La respuesta es «no».
C) No rezaste la suficiente cantidad de veces.
D) La respuesta es «aún no».
E) No rezaste de la manera correcta.

Hay muchas más razones posibles. Sin embargo, en ocasiones la cantidad de plegarias surte un efecto en el Cielo.

La repetición no es sólo molestar. La repetición es una forma de enfocar tu atención y tu concentración. De la misma forma, un mantra es una herramienta de meditación que puede hacer que quien medita se enfoque en una pequeña idea que se repite una y otra vez.

La plegaria formal tiene muchas similitudes con la meditación. Después de que en los tiempos talmúdicos los Sabios organizaran el texto de la plegaria, esta se volvió una especie de mantra. Dices el mismo texto una y otra vez. Tarde o temprano, lo sabes de memoria. Comienza a fluir de tus labios sin ningún esfuerzo. En ese momento, puedes tomar varias direcciones. Puedes distraerte mientras dejas que tus labios se muevan, puedes pensar en cosas directamente relacionadas con la plegaria sin que esto la afecte negativamente o puedes acceder a un nivel más profundo de conciencia.

Los Sabios recomendaron sumergirse en un nivel más profundo de conciencia. Ellos dicen que una plegaria adecuada hace que la persona pierda el contacto con lo material.

(2) UN PEDIDO DE UNA PERSONA RECTA

Cuando los comentaristas dicen que vaetjanán puede interpretarse de dos formas, surge una dificultad. Si es una palabra que implica plegaria, ¿cómo puede usarse como un pedido que no es una plegaria?

Rashi explica que vaetjanán deriva de la palabra jinam, que significa «gratis», como un regalo. Él dice que a pesar de que las personas rectas tienen muchas buenas acciones, de todos modos deben pedir por un regalo y no confiar en sus méritos para conseguir lo que desean.

Si negociar con tus méritos funciona, ¿por qué los rectos no lo hacen? ¿Y por qué si piden un regalo eso no es también una plegaria?

Podría serlo. Puedes rezarle a Dios por algún beneficio en mérito de algún acto. Podrías decir: «Voy a dar un dólar para caridad, por favor ayúdame a aprobar el examen». Eso es una plegaria a Dios. Entonces, ¿por qué los rectos no lo hacen? Y si no rezan, ¿por qué no puede cualquier persona hacer lo mismo que ellos?

La respuesta es que sólo los rectos tienen la capacidad de formular un simple pedido a Dios sin que este sea una plegaria. Si tienes una relación cercana con alguien, puedes pedirle algo sin negociar. Los rectos pueden pedirle algo a Dios, así como tú puedes pedirle algo a un amigo cercano. Ellos aman a Dios, y Él los ama a ellos. No necesitan rezarle a un Ser Superior, como lo hacemos la mayoría. Nosotros nos sentimos muy alejados de Dios.

Las plegarias sinceras que surgen del corazón son sumamente poderosas. No tienes que tomar un curso para ello. Sólo lo haces.

Sin embargo, hay muchas formas de rezar que requieren tiempo y técnica. Es un mundo de poesía y emoción. Si te tomas el tiempo para desarrollar los métodos, cosecharás una recompensa infinita.

Ejercicio espiritual:

Durante una semana, lee cada día un Salmo. Trata de entender el flujo y el mensaje.

FUENTE: https://www.aishlatino.com/tp/s/viaje-mistico/Plegaria-y-meditacion.html?s=mm

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