La importancia de la autovaloración y el poder personal para alcanzar tu bienestar y tus metas

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by Ana de JuanShare

Esta semana es momento de comenzar a valorarnos y querernos. Ojalá nos hubieran enseñado cómo hacerlo en casa o en el colegio porque nos costaría muy poco llegar a donde queremos llegar. Fluiríamos con los obstáculos como el agua al paso por las piedras en el río, bordeándola y continuando hacia delante, paso a paso hasta llegar a la meta.

Quedarse frenado implica parar el caminar de la vida, podemos quedarnos frenados de muchas maneras pero una de las más dañinas es cuando nos quedamos anclados a un pensamiento repetitivo por mucho tiempo. Un bucle de negatividad que suele mantenernos en confusión, volados y no en la tierra. Por ejemplo, si estás pasando por una mala situación laboral o personal con alguien que no te hace sentir bien o tienes una relación de pareja que de alguna manera te está dañando pero que sostienes en el tiempo. En este tipo de situaciones suele darse un mecanismo mental que nos daña, a veces culpabilizándonos y sintiendo que somos nosotros los que tenemos la culpa de esa situación, pensando qué hacemos mal para sentirnos así o para que nos traten de ese modo. Así mismo, cuando existe ya una herida en esa relación, lo que sucede es que va doliendo cada vez más conforme al paso del tiempo. Por lo que, si seguimos permaneciendo en ese lugar, cada vez nos sentimos peor y más confusos. La autoestima y el amor propio van desapareciendo poco a poco, desconectándonos cada vez más de nuestro sentir en aras del pensamiento en un intento de “comprender” qué es lo que está ocurriendo. Es muy común escuchar en consulta: “no entiendo por qué me hacen tal o cual cosa”, ante lo que respondo con varias preguntas: “¿cómo te sientes ante esa situación?”, “¿explicas adecuadamente a la otra persona cómo te sientes y lo que necesitas?””¿sabes lo que necesitas?” y, si es así, “¿para qué continúas en ese bucle si no te pueden dar lo que pides?”. La perspectiva de opciones de acción se limita cuando nos sentimos víctimas, creyendo que no podemos hacer nada en esa situación. Nos conformamos con quejarnos o discutir pero no actuamos hacia lo que queremos o necesitamos.

El ego es un maestro del enredo y es el que busca la necesidad de comprender el por qué de lo que te hacen. Sin embargo, entender el por qué no te lleva a solucionar tu dolor, sólo a satisfacer la necesidad de saber del ego. Insisto en muchas ocasiones, la vida no es tan lógica como nos pensamos. Cuántas veces oigo decir: “no entiendo por qué ha hecho tal o cual cosa”, “yo en su lugar haría esto otro, es lógico” o, “no entiendo cómo no lo ve, parece tonto”. Pues no, no es tan raro, sencillamente porque la lógica de cada persona es intrínseca a esa persona. Ya he comentado en muchas ocasiones que los mapas mentales son diferentes a cada ser humano y su “lógica” irá acorde con su propia programación mental, aunque a ti te parezca raro. Ahora bien, si te crees con la verdad absoluta, creyendo que debes cambiar a la otra persona o que son los demás los que tienen que hacer lo que tú deseas, mal vas, porque ahí está operando tu ego a través de una necesidad de poder y, por ende, actuarás desde la fuerza y la exigencia, la queja y la frustración. Como no consigues que el otro cambie, sigues sintiéndote mal y perdiendo mucha energía, te mantienes en una posición de no poder, te dañas la autoestima y tus juicios te encierran en un rol de víctima que te impide ver más allá.

Para comenzar me gustaría hacerte una pregunta: ¿con qué tipo de obstáculos te quedas frenado?

Los obstáculos sólo son piedras en el camino que nos ayudan a acercarnos a nuestros objetivos, ¿cuántos necesitas para rendirte? Porque dependiendo de tu autovaloración, serán más o menos. Si crees en ti, un obstáculo será un reto, si no crees en ti, al segundo o tercer obstáculo creerás que no lo conseguirás, te servirá de confirmación de la profecía autocumplida de tu creencia y abandonarás.

Si quieres ser como el agua, los obstáculos se sortean. Cuando estás intentando cambiar a otra persona o una situación que no puedes cambiar, lo que haces es utilizar la fuerza, perder energía y frustrarte. Es como si el agua, al paso por una gran piedra quisiera empujarla y se impidiera, a sí misma, seguir adelante porque quiere moverla pero no puede, frenando todo el fluir del río. ¿No crees que es mucho más inteligente y sabio soltar la piedra y continuar el camino, bordeándola como hace el agua?

Lo primero de todo: ¿qué rocas estás intentando mover por la fuerza en tu vida?, ¿cuáles de ellas no las sueltas por miedo?, ¿para qué sostienes ese peso?. ¿Tienes miedo a la pérdida?, ¿Qué estás perdiendo ya por miedo a perder después?.  Esta última pregunta es muy importante, reflexiona, vuelve a ti, a tu sentir, a tu ser, olvídate de lo que se debe o se supone que hay que hacer, ¿qué es lo que sientes?.

La persona más importante en tu vida eres tú, así que más te vale, si quieres tener salud emocional, que llevarte bien contigo mismo. ¿Alguna vez te has parado a pensar qué necesitas o, incluso, qué crees que te mereces?. Mira a tu alrededor y observa tu vida porque la configuración base parte de ti. Nadie te podrá decir jamás qué necesitas o qué mereces, tú eres la única persona que puede saber eso, sólo tú.

A continuación te voy a dar algunas claves para ayudarte a auto valorarte un poco más:

-Permítete sentir todas y cada una de las emociones que tienes dentro. Sin censuras, las emociones son guías que nos ayudan, si las juzgamos o censuramos, las tapamos, perdemos el contacto con la realidad de lo que nos sucede. Escúchate cada día abiertamente y sin juicios.

-Reserva diariamente, al menos, media hora para ti sola, para estar contigo misma, respirar, sentir tu cuerpo. Darle un espacio de reposo y carburante vital, de prana. Espacio en el que sólo se permite estar en calma, dejando en la puerta los pensamientos. Tómalo como un entrenamiento, cada día hazlo como un ritual, ponte un incienso  y alguna vela y hazlo a la misma hora a ser posible. Si tienes disciplina, conseguirás realizar un condicionamiento mental y, conforme vayas a ese espacio, notarás que tu propio ajetreo mental se va disipando cada día más. Quiérete y hazlo por ti, porque nadie más que tú lo puede hacer.

-Observa muy bien tu territorialidad. Esto es muy significativo y en ella se ve reflejado el nivel de autoestima que tenemos. ¿Qué espacio ocupas en la casa o en el trabajo o en otro lugar frente a otras personas?. ¿De qué manera te mueves?¿Te sueles quedar muy quieta donde estás o tienes capacidad de movimientos?¿sientes que tienes que pedir permiso para moverte u ocupar un espacio o ni te lo cuestionas?. Observa esto muy bien porque es sutil pero muy revelador. Una persona que se autovalora ocupa el espacio que desea, se mueve como desea y no siente la necesidad de pedir permiso o dar explicaciones por hacer lo que siente que debe o quiere hacer.

-Observa tus posturas corporales y utiliza posturas de empoderamiento, aunque estés sola en casa, no importa. Recuerda que el cerebro recibe señales de tu estado de ánimo por tu propio cuerpo y lo retroalimenta, así que cambia la postura para cambiar tu actitud. La fisonomía de una persona habla mucho de cómo piensa y siente. Observa cómo colocas la espalda al caminar, levántala y levanta también la cabeza, mira al frente, con ganas, sabiendo lo que vales. Levanta los hombros, relaja las nalgas, arráigate bien con tus pies a la tierra y pisa firme. Mira a los ojos  a la persona que tienes delante para hablar, atrévete a expresar lo que sientes a un ser querido, aunque te cueste. Permítete darte tu lugar y ponerte en tu sitio. Si tú lo haces la vida lo hará pero si tú no te ves, la vida no te verá.

-Suelta juicios y etiquetas personales. Tu valor es tu valor y es el mismo que el de cualquier persona que habite este planeta. Déjate de pensar que vales menos porque no has estudiado tal o cual carrera, porque no tienes tanto dinero como tal o cual persona o por cualquier excusa absurda que utilices. El valor del ser humano es intrínseco a nosotros mismos y debes saberlo. No te dejes engañar pensando que estarás equivocado sobre algo que piensas o sientes porque la persona que tienes delante crees que sabe más y opina lo contrario. Confía en lo que sientes siempre, más allá de lo que opinen los demás. Si algo te hace daño, te hace daño y punto. Decide a partir de ahí qué necesitas, puedes y quieres hacer. Y, sobre todo, pregúntate qué mereces para ti y tu bienestar.

-Toma conciencia de que tú eres lo primero y así ha de ser para que tu vida funcione bien. ¿Has observado si te colocas detrás de algo, ya sea persona o cosa?. ¿A qué le estás dando prioridad?, ¿Qué lugar ocupas tú en tu propia vida?. Ya es hora de que te lo preguntes si algo no está yendo bien. Sólo tienes esta vida y el tiempo es lo más preciado que tenemos porque no vuelve. ¿Hay algo que te gustaría hacer y no has hecho? Comienza con pequeñas cosas, de este modo le estrás dando nuevas señales a tu cerebro que abrirán puertas donde antes habían muros.

-Suelta la culpa, emoción que puede aparecer al comenzar a valorarte, incluso te venga la etiqueta de que eres egoísta. Nada más lejos de la realidad pero es la emoción que suele aparecer cuando comienzas a hacer algo diferente. Cuando la mente está acostumbrada a una cosa, suele revelarse y percibir un gran contraste cuando comienza a hacer otra, aunque el pasito haya sido pequeño. Permítete sentir esa emoción y soltarla en la medida que puedas, poco a poco irá desapareciendo. Así como algunas personas que quizá ya no les gustes porque no ejerces el mismo rol complaciente y servil que antes hacías con ellos. No importa, vendrán nuevas personas que te respetarán, te valorarán y serán acordes con tu verdadero yo. Te sentirás mucho mejor tratada porque tú ya lo estás haciendo contigo misma. Habrás comenzado a poner límites de qué es lo que deseas y qué no, qué mereces y qué no. Y, curiosamente, cuando esto llegue, verás que tienes mucha más energía vital, felicidad y observarás que darás más a los demás que antes, porque ahora lo harás desde el amor sin esperar. Si tú te nutres para estar bien, estarás llena y así podrás dar desde la abundancia. Pero lo primero eres tú.

Espero que te guste, te sirva y puedas comenzar a practicarlo!!

FUENTE: http://coachingconanadejuan.com/la-importancia-la-autovaloracion-empoderamiento-personal-alcanzar-bienestar-tus-metas/

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