“La masonería lo que quiere es enseñar a pensar, ese es el fin último”

La frase pertenece a Ángel Jorge Clavero, Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, entrevistado por época  en su visita a Corrientes. En el encuentro  respondió a diversos temas como la situación actual de la institución, sus fines actuales, el aumento de sus miembros y las expectativas sobre el nuevo Papa.


Observada con cierto halo de misterio la masonería en el mundo lleva siglos desarrollándose y en la Argentina algunos datos ubican su origen a fines del siglo XVIII, con la «Logia Independencia».

Corrientes posee en la actualidad la Logia más antigua del país se trata de “Constante Unión” que funciona de manera ininterrumpida desde hace 175 años.

La Orden Masónica, asienta sus principios en los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad; y considera que el hombre puede alcanzar su realización a través de la Ciencia, la Justicia y el Trabajo.

Estos ideales trajeron no pocos problemas, enemistades y hasta, comúnmente se la considera – erróneamente – contraria a las religiones.

época pudo conversar con el Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, Ángel Jorge Clavero; entidad que nuclea a todas las juntas del país.

 ¿Cuál es el motivo de su presencia en Corrientes?
Como directivos de la masonería argentina, es decir, como Gran Maestre de la Gran  Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones, tenemos que recorrer los talleres de ideas, como se llama modernamente a las logias, para ver cómo están trabajando, los problemas que tienen y aportarle soluciones a los hermanos; y en este caso en Corrientes venimos a participar de la ceremonia de instalación de las nuevas autoridades de cada uno de los talleres.

 ¿Hay un nuevo interés por la masonería en Argentina?
Nosotros hemos notado que hace alrededor de seis o siete años, empezó un poco a resurgir la masonería. Esto se debe en gran parte por la política que está sustentada por el trabajo del equipo que yo presido. Estamos trabajando mucho con la juventud, firmando acuerdo marcos con las universidades nacionales para abrir Cátedras Extracurriculares de Libre Pensamiento; de esta forma estamos haciendo conocer la masonería a la juventud estudiosa, porque nosotros entendemos que el estudiante de hoy, es el profesional del mañana y el dirigente de pasado mañana. Entonces deben tener una noción de lo que es nuestra institución, que es una de las instituciones -no la única- que ayudó a construir la República Argentina y, eso está un poco dejado o caído de la mano de la historia, porque nadie dice que hombres que han pertenecido a distintas corrientes dentro de la institución, han favorecido y contribuido a la formación de la República. 

¿Cómo cuáles?
La generación del 37 y muy especialmente la del 80, que es prácticamente la que hizo la República, la que armó las instituciones, allí la masonería trabajó grandemente y apoyó fuertemente el nuevo estado liberal en lo político -con la división de las instituciones- y trabajó muchísimo en la educación, en donde vemos que allá por 1884 la masonería fue la que promovió la Ley 1.420 de educación pública, laica, obligatoria y gratuita para todo el mundo, respondiendo a ese principio que nosotros defendemos a rajatabla que es la igualdad; por eso el guardapolvo blanco para todos, porque nos igualaba.

 ¿Por qué la decisión de llamar modernamente “Taller” a la “Logia”?
Nosotros, cuando llegamos dijimos vamos a ir poniendo en valor comunicacional a la masonería. La masonería estaba como un poco mirándose hacia adentro. Se hablaba de cuestiones secretas etcétera, nosotros podemos afirmar hoy que la masonería es una institución discreta. Por supuesto, como toda institución iniciática tiene algunas cosas que están sólo reservada a los adeptos, pero después nosotros podemos hablar con el periodismo para explicar cuáles son los principios que sostiene la masonería, cuáles son los postulados que lleva adelante, como la defensa de la igualdad, la libertad y la fraternidad; el libre pensamiento en contra del dogmatismo, esa es la pelea a lo largo de la historia.
Allí es donde aparece comúnmente el error que la gente cree que la masonería está en contra de la religión, de ninguna manera, en la masonería entran hombres de todas las religiones, quien les habla es el Gran Maestre de la Masonería Argentina y provengo de un hogar católico, me he casado por iglesia y tengo mis hijos bautizados. Lo que no permite la masonería es que los dogmáticos ingresen a ella.

¿Cuando hablamos de dogmáticos los podemos igualar con fanatismo o una postura extrema?
La masonería lucha contra todo tipo de fanatismo tanto político, como religioso. Esa es una lucha permanente que tiene desde tiempos remotos. Es por esos que ha luchado permanentemente por la libertad de pensamiento, especialmente con la educación, que empieza con la Ley 1420 y se cierra el ciclo con la reforma universitaria del año 1918, en donde se abre la universidad al pueblo y el hijo de obrero podía ir a la universidad.

 ¿Para ustedes es importante que el nuevo papa Francisco pertenezca a la orden de los jesuitas, que en su tiempo fue raleada y que por primera vez llega al papado?

Nosotros lo esperamos con expectativa, porque es la primera vez que hay un Papa que pertenece a la Orden Jesuita, que son tan estudiosos, y esperemos que modernicen un poco a la Iglesia, esa es la expectativa que tiene todo el mundo.
Si bien no hay una relación fluida pero, los que confluyen más a una orientación como la que tenemos nosotros, dentro del clero son los jesuitas, los que están más cerca de la masonería, por supuesto, salvando las distancias o  las diferencias.
Incluso ha habido jesuitas que, con permiso de sus priores o provinciales, han pertenecido a la masonería.
Por otra parte con 2000 años, la Iglesia se ha vuelto un poco burocrática, a lo mejor hay aires nuevos con este Papa. Pero nosotros no conocemos cómo funciona interiormente la Iglesia. Por lo tanto no podemos dar una opinión cierta, nosotros lo podemos ver desde nuestra óptica.
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¿Cómo está la masonería en la región Nordeste y especialmente en Corrientes, con la Logia Constante Unión, que es una de las más antiguas del país?
La masonería en nuestro país había crecido muchísimo y luego comenzó a sufrir una decadencia que duro desde los años 30 hasta los gobiernos de facto y la decadencia de las instituciones. Al año siguiente que vino el Papa a la Argentina (1934), la masonería se divide, y se perfila un sector más progresista y  reformista y  el otro más conservador. Esta división duró hasta 1955, año en que los hombres de la masonería, con mucha grandeza, se vuelven a unir.
Seguimos trabajando con bastantes problemas hasta por lo menos los 90, cuando tibiamente la masonería comenzó a salir y desde hace cinco años, cuando nosotros nos hicimos cargo de la conducción de la masonería, dijimos bueno tenemos que iniciar el valor comunicacional, es decir comenzar una política agresiva en los medios para salir y darla a conocer.
Empezamos un poco a desmitificar aquello de poder oculto de la masonería, que salía el Gran Maestre serio y el fondo oscuro detrás, como hablando de los poderes ocultos. Queremos que la masonería se haga, no popular, pero que esté al alcance de cualquier ciudadano, que sea pública.
Esto nos ha dado muy buen resultado porque duplicamos la membrecía y ya estamos cerca de triplicarla. Bajamos la edad de los integrantes a los 21 años, el promedio de edad era de 60 años y ahora lo tenemos en 39 y el último semestre es de 36,4 el promedio de edad, quiere decir que están entrando los jóvenes a borbotones. Antes la edad de iniciación era de 21 años y nosotros la bajamos a 18 años.
Ahora que tenemos mucho contacto con las universidades nos damos cuenta que los jóvenes no entraban a la masonería porque no la conocían, por eso tiene tanta mala fama o mala prensa, ¿Por qué? Porque nadie sabe nada. Entonces queremos que vengan.

 ¿Qué se necesita para ser Masón?
Lo que se necesita para ser Masón es ser un hombre libre y de buenas costumbres. ¿Qué significa ser un hombre libre? Que no esté atado a fanatismos ni dogmatismos tanto políticos como religiosos, y, de buenas costumbres: un hombre común que tenga su trabajo, su familia, pero que pueda pagar sus cuotas por que nosotros vivimos de las cuotas como cualquier club, nadie nos da subsidio. 

FUENTE: http://diarioepoca.com/325921/Clavero-La-masoneria-lo-que-quiere-es-ensenar-a-pensar-ese-es-el-fin-ultimo/