07/11/2020

Niños solos en casa: entre la tristeza y la autonomía

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CAROLINA PINEDO9 ENE 2020 – 03:35 EST

Los niños que salen del centro escolar y cuando llegan a casa están solos porque sus padres están trabajando siempre han existido. La diferencia con respecto a hace 20 años es que “ahora llama más la atención ver a un menor solo, porque la vivencia con respecto a la seguridad ha cambiado. Antes, se tenía más vínculo y relación con la comunidad, los vecinos o la gente del barrio. De alguna forma, la sensación de estar respaldado era mayor que en la actualidad”, explica Cristina de la Rosa Tineo, Psicóloga y psicoterapeuta del centro Nudos.

Los padres pueden sentirse preocupados y culpables por dejar a sus hijos solos en casa hasta que se liberan de sus responsabilidades familiares. Pero, “todo tiene su parte positiva y negativa, así que en esta sociedad que tiende a sobreproteger y a facilitar la autonomía de los niños a regañadientes, puede ser una oportunidad para que se aprendan a manejar en casa con sus tareas y quehaceres. Por otro lado, entre los posibles riesgos de dejar a un niño solo, se encuentra el hecho de que ante un imprevisto es más difícil que sepa actuar de forma efectiva, porque su capacidad, en este sentido, no es la de un adulto”, comenta la psicóloga Cristina Tineo.ADVERTISING

Niños solos en casa y riesgo de hábitos alimenticios que provoquen obesidad

El descontrol en la dieta es un riesgo para los niños que comen solos en casa, ya que “carecen de la supervisión que puede requerir su dieta porque, seguramente, meriendan o incluso también cenan solos. En la actualidad, existen numerosos casos de obesidad infantil por los malos hábitos alimenticios. Por otro lado, un niño que está solo en casa también puede necesitar ayuda en las tareas escolares o preparar material para el colegio que le resulte complicado de organizar sin la ayuda de un adulto. Hay que tener en cuenta, que el número de distracciones aumenta cuando el niño está solo, como en el caso del teléfono, la televisión o los videojuegos, según mantiene Tineo.

Estos niños pueden sentirse solos y desarrollar una sensación de hiperresponsabilidad que no corresponde a su edad. Para evitar esta situación y conseguir que esta circunstancia se viva de la manera más satisfactoria y positiva tanto para el niño como para los progenitores, se pueden tener en cuenta varias pautas:

1. Aceptar por parte de los padres la situación de que el niño pase unas horas sin sentimiento de culpa, ya que se trata de una circunstancia necesaria que no ha sido elegida por los padres y de la que se puede sacar partido, como entrenar la autonomía del niño y disminuir los riesgos, como la sensación de soledad.

2. Crear una red para que el niño se sienta respaldado mientras está solo en casa como llamar por teléfono para ver como está y darle opción a dónde telefonear si necesita algo. Asimismo, conviene avisar a algún vecino de confianza, persona cercana o familiar para que el niño sepa dónde y a quién acudir en caso de necesidad.

3. Dejar una agenda con tiempos y tareas para llevar a cabo, así como la comida que debe tomar y dinero, por si lo necesita.ADVERTISING

4. Intentar que resulte progresivo el tiempo que el niño comienza a estar solo. De esta forma, ganará seguridad y se gestionará sobre la marcha dónde surgen las dificultades durante el tiempo que no están los adultos en casa.

5. Aclarar las razones de la ausencia de los adultos y el tiempo que el niño va a estar solo. Si es debido a cuestiones laborales o familiares.

6. Valorar cómo vive el niño el hecho de quedarse solo en casa y atender a sus inquietudes al respecto, como puede ser el miedo o la sensación de inseguridad.

Edad recomendada para que un niño pueda estar unas horas solo en casa

Cada niño es un mundo y lleva su propio ritmo para crecer y madurar, que también depende de su personalidad y de la educación que haya recibido. La edad recomendada a partir de la que un niño puede gestionar unas horas solo en casa se considera que podría ser a partir de los 12 años. “Cuanto más pequeño es el niño más complicado es porque se trata de una gestión de la soledad y son demasiado jóvenes para sobrellevarlo. Supone un ligero nivel de abandono, no porque los padres lo quieran hacer. La parte positiva es que en ese tiempo solos, los niños tienen que inventar con lo que se van a entretener y esto les lleva a desarrollar la imaginación y la autonomía”, comenta Tristana Suárez, psicóloga y terapeuta Gestalt.

«Los niños que aprender a gestionar su tiempo de soledad desarrollan una capacidad que les será de mucha utilidad en la vida y que consiste en sentirse cómodos con su mundo interior y sacar beneficios del aburrimiento en los tiempos muertos, a través del desarrollo de la inventiva para entretenerse. La parte negativa es cuando se acumula un sentimiento de soledad no elegida que puede crear cierta vulnerabilidad en los niños si sienten la ausencia de apoyo familiar», concluye Suárez.

FUENTE: https://elpais.com/elpais/2020/01/07/mamas_papas/1578391731_184286.html#?sma=newsletter_mamasypapas20200110m

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