07/11/2020

POR UNA VIDA VIRTUOSA

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“Oiré yo la sentencia de mi muerte con el mismo rostro con el que pudiera ordenar y ver la de un criminal; yo me someteré a los trabajos, sean los que sean, apuntalando el cuerpo con mi espíritu; yo despreciaré igualmente las riquezas que tengo en el momento presente y las que puedan venir; y tampoco me pondré más triste si están enterradas en alguna parte, ni más alegre si brillan cerca de mí; ni me evanecerá la fortuna cuando llegue, ni lo sentiré si desaparece; yo miraré todas las tierras como si fueran mías, las mías como si fueran de los demás; yo viviré de tal manera como si supiera que he nacido para todos los que me rodean y por esta razón daré las gracias a la naturaleza; ¿de qué manera puedo contribuir mejor a mi negocio?

A mí, que soy solo, me fueron entregados todos. Todo lo que tuviera ni lo guardaré con avaricia ni lo derrocharé con despilfarro; para nada mejor consideraré mis posesiones, sino para emplearlas en el bien; no por el número ni por su peso mediré los beneficios, ni las demás cosas, esto se hará siempre por la estimación del que las ha de recibir.

Nunca será mucho para mí aquello que ha de recibir una persona que se lo merece.  Todo lo haré con arreglo a mi consciencia y nada por la opinión de los demás; todo lo que haga sabiéndolo únicamente yo, creeré que se hace a la vista de todo el pueblo.

La finalidad de las comidas y de las bebidas será aplacar las necesidades de la naturaleza, no para llenar el vientre y vaciarlo.

Seré amable con mis amigos, suave y sencillo con mis enemigos, y procuraré ser complaciente antes que se me ruegue; correré al encuentro de las honestas necesidades.

Sabré que mi patria es el mundo y que los dioses la presiden: que ellos están por encima de mí para juzgar mis acciones y mis palabras.

Por consiguiente, cuando quiera que la naturaleza reclame mi espíritu que me anima, o la razón lo rechace, partiré atestiguando haber amado la buena conciencia y los estudios virtuosos.

«Proclamaré no haber disminuido la voluntad de nadie, y que nadie consiguió disminuir la mía” – Séneca.

En este texto reside la esencia de lo más extraordinario del ser humano, la virtud.

3 HECHOS ÚTILES PARA AMBOS
Lo que buscas no siempre te busca, y cuando dejas de buscar no siempre encuentras. Por eso hay que buscar sin expectativas ni apegos, y parar de buscar de vez en cuando para descansar un poco.

Parece o crees que tienes el control de todo, pero lo cierto es que no, el destino manda, lidia con ello. O mejor todavía ama lo que el destino te lance. (Amor Fati)Hacer marketing a la gente que te busca y te necesita es mucho más poderoso, efectivo y resultante que intentar cazar de entre la masa.
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