Construcción y Simbolismo del Tabernáculo(PARTE IV)

Mag. María Martha Fernández/ ma.martha@cyberlazarus.net

Reactualización del Tabernáculo Aún hoy, las festividades se ocupan de recordar y mantener viva la significación de estos eventos. En el caso del Tabernáculo, es la “Fiesta de las Cabañas” o Sukot tAkWs, comenzando el quince de Tishri, muy cercana a Yom Kippur. Es llamada por muchos la “semana festiva”, que cambia radicalmente el sentimiento serio, austero e introspectivo del Yom Kippur.

“En cabañas habitaréis siete días: todo natural de Israel habitará en cabañas. Para que sepan vuestros descendientes que en cabañas hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto” Lev. 23:42-43.

Es otro momento, de regocijo: Los primeros dos días son “Yamim Tovim”, días de fiesta; los cinco siguientes “Jol Hamoed”, media fiesta, continuando con “Sehminí Atseret”, fiesta del octavo día y “Simjat Torah” alegría de la Torah.

Es una festividad de origen rural. Espíritu perpetuado al parecer de las festividades canaaneas de la vendimia antes mencionadas. Tenía como objeto el cierre del año agrícola, fin de ciclo con la recolección de frutos, lo que permitía a los agricultores salir en peregrinaje rumbo a Jerusalem. El recitado de piezas litúrgicas acompañaba el desfile donde se agitaban alegremente ramilletes de diferentes especies vegetales típicas de la zona, y que se encontraban en abundancia “arba minim” -las cuatro especies-: Hojas de palmera, citrus, mirto y sauce.

Con tres toques de Shofár rpAX -cuerno de carnero- el sacerdote derramaba agua de su vasija. Esta pausa en la labor agricola determinaba la cantidad de lluvias que nutrirían los cultivos. Las alabanzas duraban hasta la noche, momento en el que se realizaba la procesión con antorchas.

La “Sucah” hkWs cabaña, simboliza no sólo la precaria vida del desierto si no la existencia del pueblo judío. Una construcción frágil pero resistente a las inclemencias del tiempo. Se construye en algún espacio de la casa, ya sea patio o balcón. Los requisitos que rigen su manufactura tienen un carácter simbólico: Tres paredes, techo de paja y estrechez. Toda la comunidad colabora: Los hombres construyen el exterior y las mujeres decoran el interior para transformarlo en un ámbito cálido y acogedor para todos los israelies sin excepción, enarbolando el espíritu comunitario de la construcción como en el uso, al igual que los antepasados con la Mishkan.

“La Fiesta del Sucot la celebrarás durante siete días, en la época que recoges el cereal de tu trilla y el vino de tu bodega. Deberás regocijarte en tu fiesta -tú, tu hijo, tu hija, tu sirviente, tu sirvienta, el Levita, el prosélito, el huérfano y la viuda, que vive en tus poblaciones. Durante siete días celebrarás una fiesta para Hashem, tu Elohim, en el sitio que elija Hashem” Dt. 16:13-15

Un segundo análisis

Desde un punto de vista simbólico, y a partir del continuo aprendizaje -experiencia que he señalado a lo largo de este trabajo- empírico podemos comparar: La construcción de la Torre de Babel y del Mishkan. Para comprender esta mirada, me serviré de la siguiente tabla comparativa:

Caos Cosmos
Construcción de la Torre de Babel Construcción del Tabernáculo
Búsqueda del poder a través de llegar al absoluto Búsqueda de contacto espiritual con ese Absoluto
Desmesura en los medios y en la ambición del fin de la empresa. Medida justa
Tradición babilónica Búsqueda de tradición e identidad por el culto
Interrupción del plan Divino Celebración del Plan Divino
Enarbolación de las capacidades humanas para su propio regocijo Adoración a Dios.

Salida de Babilonia Hacia la tierra prometida

Ambos son momentos de traslado y nomadía

La construcción de la Torre de Babel fue ubicada en Shinar (Senaar, Babilonia), término relacionado con Babel, ya que ambos provienen de la voz acadia Bab ili, “Puerta de Dios”. También se asocia con llb (en hebreo, Balal), que significa “confundir, embrollar”. Es allí donde Dios confunde el lenguaje de toda la Tierra. En este tipo de construcciones se adoraba a Inanna y Zababa. Quizás este relato sea una alegoría de la destrucción de un lugar de culto pagano.

Para reforzar esta idea se exalta la desmesura en el propósito y método de construcción: “Así como las leyes de la naturaleza dicen que la piedra cae hacia la tierra y no asciende de la misma -ley de gravedad- y el fuego asciende a través del aire y no desciende; cuando los hombres buscan esclavizar a otros hombres, están atentando contra la naturaleza, porque la naturaleza ha hecho a los hombres libres e iguales desde el momento de su nacimiento”, explica Arbabanel.

Desmesura y ambición: El descontrol reinaba durante su construcción, mientras que había escaleras en la torre que iban de Oriente a Occidente, los hombres subían y bajaban cargados con ladrillos que se caían y mataban a otros hombres… A nadie le importaba.

Ambas son generaciones condenadas -de alguna manera- a depurarse. Los que cruzarán el desierto y llegarán a la Tierra Prometida no serán los que erigieron el Becerro de Oro, y tampoco sobrevivirán los que ambicionaron llegar a Dios con esta torre sin precedentes y adoraron la tecnología, en lugar de engrandecer el nombre divino y enaltecer su espíritu.

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fuente: http://www.transoxiana.org/Jornadas/JEO2005/Fernandez-tabernaculo.pdf